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Abril 17, 2009

Congelamiento de matrículas ayudaría a los que van a la universidad

Planear el ingreso a la universidad es siempre un desafío para las familias de Texas, pero ese desafío se ha hecho aún más difícil debido al siempre cambiante y creciente costo de la matrícula de inscripción. Y por si eso fuera poco, al aumento de la matrícula se le suma ahora duros tiempos económicos, lo que lo hace aún peor.

Para ofrecer una solución, he creado una medida para congelar la matrícula, la SB 326, que reconoce el problema de predicción del costo de la matriculación universitaria y gastos administrativos. Mi medida requeriría a universidades e institutos de Texas ofrecer la opción de congelar matrícula y gastos administrativos cuando el estudiante ingresa a la institución. El congelamiento permanecería durante los cuatro años universitarios o el período del plan de graduación.

Además, el aumento de matrícula que podría hacer una institución entre los estudiantes que ingresan un año con respecto a la siguiente camada sería limitada al cinco por ciento. Por ejemplo, mientras la clase que entra en 2011 pagaría un precio por los cuatro años, la camada que entra en 2012 solo pagaría hasta el cinco por ciento más.

El incentivo de este programa está claro: un congelamiento por cuatro años significa que la matrícula y gastos administrativos permanecen estables. En el quinto o sexto año después del programa académico del estudiante, su matrícula aumentaría al nivel del año vigente. La meta es graduarse en cuatro años y con el precio de matrícula congelado.

Se han presentado otras varias opciones sobre cómo tratar el problema del aumento en los precios, desde una moratoria a todo aumento a varios topes en aumentos anuales. Mientras todas ellas se enfocan en controlar las matrículas, mi plan se enfoca únicamente en las necesidades de padres y estudiantes. Cancelaríamos el elemento de incertidumbre en los costos, y ayudaríamos a familias y estudiantes a planear sus gastos por los próximos cuatro años.

Lo fundamental es que congelar la matrícula y gastos administrativos ayudaría a los estudiantes de Texas a lograr tres metas: claridad en el costo, predicción para que las familias programen el futuro, y motivación para que los estudiantes se gradúen a tiempo.

Yo continuaré trabajando por la mejor educación posible al menor costo posible, y creo firmemente que mi congelamiento de matrículas es un gran comienzo.

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