Página inicial de la Senadora Florence Shapiro

COLUMNA DE OPINION
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Enero 10, 2006

Preparándose para triunfar

Henry Ford dijo una vez: “El fracaso es sólo una oportunidad para empezar de nuevo de manera más inteligente”.

El financiamiento a escuelas públicas ha sido el motivo de dos sesiones legislativas regulares y tres especiales. Yo creo que en el pasado, nosotros en la Legislatura hemos sido muy amplios en nuestras metas, tratando de hacer demasiado. Creo que esta oportunidad de empezar de nuevo inteligentemente nos beneficiará si enfocamos nuestra mira en unos pocos temas clave.

Las siguientes son cifras que les sorprenderán y disgustarán:

  1. Una tercera parte de los estudiantes que empiezan el noveno grado en las escuelas públicas de Texas no llega a graduarse;
  2. Entre los que ingresan a la universidad, casi el 30% necesita cursos compensatorios.
  3. Texas ocupa el lugar 47º entre los estados por los resultados del examen SAT.

Esto es inaceptable y tenemos que empezar a revertir esta tendencia.

La Corte Suprema de Texas ordenó a la legislatura crear un nuevo sistema de financiamiento a la educación, porque el actual ha pasado a depender de los impuestos locales a la propiedad. El Gobernador Perry convocará una sesión especial para hacer precisamente eso. Este es un mandato y, yo creo, un plazo definitivo que debemos cumplir.

Pero, además de este tema tan urgente, creo que deberíamos hacer cambios en otras cosas para cambiar drásticamente las aulas de hoy.

Texas tiene un buen récord de reforma educativa en los grados primarios, y nuestros escolares de primaria aventajan a la mayoría de los otros estados en la nación y han demostrado mejoras y logros académicos sin precedentes. Desafortunadamente, ese nivel de éxito no se mantiene cuando los estudiantes entran al nivel secundario. Aunque la mayoría de nuestras escuelas primarias tienen buenos y continuos logros académicos, nuestras secundarias necesitan cambios e innovaciones desesperadamente. De los 900 establecimientos de Texas que no logran cumplir con los estándares federales de progreso anual adecuado, sólo el nueve por ciento son escuelas primarias. Las escuelas secundarias de Texas deben ser el enfoque de nuestras reformas educativas para asegurar que no nos quedemos aún más atrás.

En las escuelas de Texas, dos de cada cinco estudiantes no se gradúan. El formato de la educación no puede ser igual para todos. El sistema con que operamos hoy nuestras secundarias no funciona para todos los estudiantes. Debemos cambiar esto. Desde 1986, Texas ha perdido un número de estudiantes de secundaria igual a las poblaciones de Dallas y Austin juntas –2 millones de jóvenes, según la Asociación de Investigaciones de Desarrollo Intercultural. Muchos de los estudiantes que sí se gradúan reciben una preparación inadecuada para estudios post secundarios. Tal vez es también esa falta de preparación lo que explica porqué un porcentaje tan bajo de estudiantes de Texas asiste a instituciones de educación superior en comparación con otros estados de la nación. El mundo moderno y el futuro de Texas requieren que estudiantes se gradúen de escuelas secundarias con los instrumentos necesarios para triunfar en carreras universitarias o técnicas, no solo ingresar a ellas.

Enfocar nuestro esfuerzo de la sesión especial en las escuelas secundarias probará ser invaluable en el futuro.

Pero, más importante aún, deberíamos enfocarnos en los maestros. En mi opinión, los maestros son la clave y el factor más importante para mejorar la calidad de la educación en Texas. Son la conexión directa con los estudiantes.

Un estudio de Berkeley demuestra que el tener más maestros de alto profesionalismo aumenta significativamente el resultado de exámenes en todas las materias, con los resultados en general aumentado en de 3 a 6 puntos porcentuales.

Debemos comenzar en nuestros institutos de Educación y asegurar que la preparación que reciben los futuros maestros es de la mayor calidad, para que entren a las aulas preparados adecuadamente. También debemos asegurar que los maestros reciban suficiente apoyo en las aulas, especialmente en sus primeros dos años de trabajo, por medio de mentores capacitados y experimentados.

Aunque el apoyo a los nuevos maestros es esencial, también lo es un salario competitivo para atraer y mantener los mejores y más brillantes. Debemos ofrecer primero un sueldo que atraiga personas más talentosas a la profesión. Y aquellos que hacen un buen trabajo con los estudiantes deben ser recompensados para que permanezcan en las aulas.

No sólo es importante cuánto gana un maestro, sino cómo lo gana también. Un maestro con motivación supera obstáculos. Nuestros maestros deben sentir que pueden lograr una diferencia y saber que sus esfuerzos serán reconocidos. El ambiente y estructura general del sistema de compensación a maestros en Texas debe cambiar para que la excelencia sea premiada. El pago por antigüedad ya no es aceptable. El pago basado en los resultados es el que debe ser examinado de cara al siglo XXI.

Finalmente, debemos dedicarnos a la eficiencia en las escuelas. Yo creo firmemente que los problemas en nuestras escuelas públicas no pueden ser resueltos simplemente con nuevas fórmulas de financiamiento y diferentes configuraciones impositivas. Antes de agregar nuevos fondos al sistema, debemos asegurar que los dólares se usan sabiamente para máximo beneficio de los estudiantes. Nuestra meta es mejorar el rendimiento de los estudiantes. Queremos estudiantes que se gradúen preparados para los rigores del lugar de trabajo y preparados para triunfar en la universidad y más allá. Debemos aceptar el hecho de que no existen cheques en blanco, así que los dólares para la educación deben ser invertidos de manera que resulten en la máxima mejora para los estudiantes.

Creo que con un enfoque más estrecho en esta sesión especial podremos mejorar estos importantes aspectos de reforma educativa y aprovechar la oportunidad para empezar otra vez, y esta vez de manera más inteligente, con una preparación profunda, arduo trabajo y lecciones aprendidas. Espero ansiosamente este nuevo año y las oportunidades que nos trae.

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