COLUMNA DE OPINION
del Senador Estatal Robert Nichols

DE DIFUSION INMEDIATA
Septiembre 17, 2007
Contacto: Alicia Phillips
(512) 463-0103

Lo bueno, lo malo y lo feo (II parte)
Nichols se opone a convertir carreteras existentes en autopistas de peaje

Hace unos meses, escribí una columna de opinión describiendo los problemas que acarrearían los proyectos privados de peaje como política de vialidad y transporte en Texas. Específicamente, la columna señalaba cómo asociarse con compañías privadas podría resultar en un monopolio en el tránsito.

Durante la Sesión Legislativa 80º, los legisladores de Texas pudieron evitar esta peligrosa situación al fijar una moratoria de dos años en todo proyecto privado de peajes. Sin embargo, ahora enfrentamos un escenario vial aún más peligroso: el forzar a los contribuyentes de Texas a pagar peaje en carreteras que ya han adquirido y pagado.

Lo bueno

Utilizar los ingresos de peajes para construir nuevos caminos, o aún carriles extras en carreteras existentes, es una estrategia innovadora que permite que nuestra infraestructura mantenga el ritmo de nuestra creciente población y demanda en la circulación. Los actuales impuestos estatales a combustibles apenas cubren el costo de mantener los caminos existentes, mucho menos construir nuevos, así que existe una necesidad justificada para los proyectos de peaje. Hay una gran diferencia, sin embargo, entre el usar los peajes para nuevos proyectos y el cobrar a los trabajadores tejanos por usar carreteras que ya han pagado con sus impuestos.

Lo malo

En el 2005, los legisladores se dieron cuenta que una legislación previa había autorizado al Departamento de Transportación de Texas (TxDOT) a cobrar peaje en carreteras existentes –caminos que los contribuyentes de Texas ya construyeron con sus impuestos. En ese momento, ellos intentaron aprobar una nueva legislación prohibiendo la práctica, pero la medida murió en comité de la cámara baja. Por lo tanto, los legisladores que querían proteger a los contribuyentes tuvieron que contentarse con un compromiso que solo permitiría a TxDOT cobrar peaje en carriles existentes, con permiso de los votantes locales. En el 2007, yo introduje la propuesta SB 1268, que hubiera prohibido la conversión de carriles existentes a carriles de peaje. Con el apoyo del Vicegobernador David Dewhurst, la medida fue aprobada unánimemente en el Senado pero volvió a morir en la Cámara de Representantes.

Como la legislación prohibiendo la conversión de carriles existentes en peajes continúa muriendo en comité de la cámara baja, el compromiso del 2005 continúa sirviendo como política estatal. Esto significa que los miembros de una comunidad determinada pueden votar para cobrar peaje en carreteras existentes hacia y desde su comunidad –peaje que difícilmente tengan que pagar a menos que salgan de la comunidad, pero que obstruirá el libre tráfico comercial y pondrá a nuestro estado en desventaja competitiva con otros estados en nuestra región, como Oklahoma, New Mexico y Louisiana.

Lo feo

Como si la situación actual no fuera lo suficientemente mala, TxDOT ahora quiere extender su autoridad para cobrar peaje en carreteras interestatales ya existentes (que ya hemos pagado con los dólares de nuestros impuestos), “comprándoselas” al gobierno federal para convertirlas en carreteras de peaje. Así es, TxDOT quiere usar los dólares fiscales de Texas para comprar carreteras nacionales que los contribuyentes de Texas ya pagaron para construir, y encima cobrarle peaje a los tejanos para que puedan circular por ellas. Según mis cálculos, esto equivale a impuestos triplicados.

Gracias a la Senadora Nacional Kay Bailey Hutchison que logró aprobar una enmienda poniendo una moratoria de un año a la capacidad de TxDOT para efectivizar este plan, pero todavía no estamos fuera de peligro. La enmienda de Hutchison debe sobrevivir un comité conferencia donde numerosas partes tratarán de eliminarla de la legislación antes de que se convierta en ley.

La solución

Como hemos hecho en muchas otras circunstancias, es hora de que los ciudadanos de Texas den un paso al frente y demanden parar esta injusta política. Por favor comuníquense con sus representantes en Washington D.C. y pídanles apoyar la enmienda de la Sen. Hutchison; y cuando vuelva a reunirse la legislatura estatal en enero del 2009, yo trabajaré con otros miembros para terminar definitivamente con esta injusta política estatal.

El Senador Robert Nichols representa al Distrito Senatorial 3 de Texas. Es un ingeniero jubilado y ex director de Transportación en Texas.

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