Senador Eddie Lucio Jr.

COMUNICADO DE PRENSA
Septiembre 11, 2009
CONTACTO: Doris Sanchez, Secretaria de Prensa
(512) 463-0127

Semana de difusión del problema de la obesidad comienza el 14 de septiembre

En 2007, la Legislatura 80º designó la segunda semana completa de septiembre como Semana de Difusión de la Obesidad.

Aunque esto se hace en Texas para concientizar sobre el problema de la obesidad que continúa plagándonos, estamos avanzando y seguimos empujando hacia delante.

Según la Fundación Robert Word Johnson: “Dos terceras partes de los adultos estadounidenses son obesos o excedidos de peso. En 1991, ningún estado tenía un índice de obesidad mayor del 20 por ciento. En 1980, el promedio nacional de obesidad en adultos era del 15 por ciento”.

El Departamento de Servicios Estatales de Salud informó que en los 32 condados fronterizos, el 72 por ciento de los adultos son obesos o excedidos de peso, comparado con el 66 por ciento a nivel estatal.

El costo de la salud y servicios sociales en Texas es devastador. El costo anual directo e indirecto de la obesidad se espera aumente de $10.5 billones en 2000 a entre $18.8 y $39 billones en 2040.

Resultó obvio que algo había que hacer. Cuando recién me involucré en el tema de la obesidad y exceso de peso hace 10 años, era un desafío que la gente prestara atención al tema. Durante las tres pasadas sesiones legislativas, se está poniendo más atención en esta crisis en el estado.

En 2001, logré aprobar una medida para crear el Consejo Asesor de Alimentación para la Salud, que coordinara programas de investigación de salud con la meta extra de incrementar el consumo de frutas y verduras. También apoyé legislación de la Senadora Jane Nelson que ordenó 30 minutos de ejercicios físicos en las escuelas primarias.

El año siguiente, un comité interino conjunto para estudiar salud y nutrición en escuelas públicas que ordené a través de legislación y presidí, estuvo integrado por expertos a nivel estatal para examinar detenidamente el problema de la obesidad y exceso de peso en los escolares. Propusimos soluciones que intentaron principalmente mejorar los alimentos y bebidas vendidas y servidas en las escuelas.

Durante la sesión 80º, introduje una medida que creó un programa de salud en el trabajo para empleados estatales, permitiendo a agencias estatales adoptar normas para que los empleados puedan destinar 30 minutos, tres veces a la semana, para hacer ejercicios. El fin era ayudar a los empleados a obtener un peso y estilo de vida más adecuados para una salud óptima.

Para un mayor progreso en nuestra misión, también logré aprobar una legislación creadora de un consejo inter-agencial entre tres entidades estatales, para hacer recomendaciones sobre cómo tratar mejor la prevención de la obesidad en Texas.

Mis esfuerzos legislativos también mejoraron un viejo programa de evaluación de riesgo de diabetes en la Oficina de Salud Fronteriza de la Universidad UT-Panamericana.

En esa misma sesión, la Legislatura expandió los requisitos de ejercicios físicos a las escuelas medidas.

A pesar de todo, el desafío continúa siendo gigante. En esta pasada sesión, aprobamos una medida que creó programas de subsidios a través del Departamentote Agricultura, para brindar educación sobre nutrición a los niños en guarderías y centros infantiles. Movimos el foco de los escolares a los niños más pequeños. ¿Porqué?

Nueva evidencia sugiere que los niños están empezando el jardín de infantes ya excedidos de peso. El Centro de Innovaciones en Salud Infantil informa que el 26.2 por ciento de los niños entre dos y cinco años en este país son obesos o están pasados de peso. Esta tendencia es especialmente problemática porque cuanto más temprano empieza el problema del alto peso, más difícil es superarlo.

Para crear un plan de nutrición y actividades para la infancia, aprobé una ley que está ahora coordinando estudios y brindando mayor supervisión a los programas existentes de nutrición y actividad física en el estado y a los requisitos en centros infantiles y guarderías.

Tengo fe que con un esfuerzo concertado podremos revertir la creciente tendencia a la obesidad y alto peso, y las pobres condiciones de nutrición comenzando desde los pequeños en Texas.

Parece que nuestro ocupado estilo de vida y falta de información sobre nutrición han producido una población mal alimentada, excedida de peso u obesa, con niños que podrían morir de enfermedades relativas a la obesidad en su juventud.

Yo le pido a nuestras comunidades en el sur de Texas –funcionarios, educadores, profesionales médicos, nutricionistas, padres y aún empresarios—que hagan su parte para mejorar la salud, a través de mejores opciones de alimentos y ejercicio, y que participen de la cruzada contra la epidemia de obesidad y exceso de peso en Texas.

Como siempre, si tiene alguna opinión o pregunta sobre éste u otros temas, no dude en comunicarse con mi secretaria de prensa Doris Sánchez al (512) 463-0385.

arriba