Senador Eddie Lucio Jr.

COMUNICADO DE PRENSA
Agosto 13, 2009
CONTACTO: Doris Sanchez, Secretaria de Prensa
(512) 463-0127

Dilema en pasaportes de gente que nació en su casa con ayuda de parteras

El 20 de enero de 1946, una partera ayudó a mi madre a traerme al mundo en la ciudad fronteriza de Brownsville, Texas. Esto no era raro en ese tiempo, muchas mujeres daban a luz en la casa con la asistencia de parteras.

Muchas de estas trabajadoras eran mujeres honestas y solidarias, con una gran capacidad que probaba ser valiosa para las madres. Hasta el día de hoy, las parteras continúan brindando atención no solo a lo largo de la frontera Texas-México, sino en todo el país y, por supuesto, en otras naciones.

Lo que es lamentable y está teniendo relevancia en los medios es que se le está negando el pasaporte a la gente que nació en su casa y no tiene certificado de nacimiento oficial de un hospital. Denuncias de fraude, alegando que algunas parteras han falsificado documentos de nacimiento, han empeorado el problema para muchos.

Afortunadamente, mi certificado de bautismo católico, registros de escuelas, residencia de toda una vida en el Condado Cameron, junto a mi posición como funcionario electo, me ha permitido obtener el pasaporte sin ninguna dificultad. Pero no es así para todos.

Escucho frecuentemente historias terribles de gente de toda edad, ingresos y nivel de educación, que está luchando contra un laberinto burocrático y la inevitable desconfianza para tratar de obtener un pasaporte.

En un caso, supe de un joven que después de largo tiempo de someter lo que parecía una documentación interminable, obtuvo finalmente su pasaporte. A su hermano mellizo, que vive en Houston, donde hay una oficina federal que se encarga de estos casos, se le negó el pasaporte. Yo no soy experto médico, pero estoy casi seguro que si un hermano mellizo nació en tierra americana, su hermano también lo hizo.

Aún así, las inconsistencias, injusticias y gastos continúan. Las solicitudes rechazadas deben ser ingresadas nuevamente. Cada solicitud cuesta entre $35 y $100, dependiendo de la edad de la persona, cuando se solicita personalmente o un poco menos si se lo hace por correo. (Algunos reportes indican que los cargos podrían eximirse o reducirse al volver a presentar la solicitud).

Si esto no es los suficientemente dificultoso, la gente del área del sur de Texas debe viajar cientos de millas hasta Houston para solicitar el pasaporte.

Algunos medios han reportado que existen planes de abrir una oficina federal para manejar las solicitudes de pasaportes en el Valle del Río Grande.

Abrir una oficina en el sur de Texas eliminaría los viajes a Houston para muchos tejanos del sur, y, tal vez, reduciría las demoras en el centro de Houston. Yo pido a nuestra delegación del sur de Texas en el Congreso que continúe persiguiendo esta meta hasta que se logre cumplir.

Mientras tanto, le pido al gobierno federal que agilice el proceso de solicitud de pasaporte, incluyendo la eliminación de pedidos interminables de documentación extra cuando se presentan pruebas suficientes, y que quite toda barrera de discriminación y desconfianza contra aquellos nacidos con ayuda de parteras.

Por el contrario, todo caso de fraude debería ser totalmente investigado y juzgado como lo determine la ley.

Mientras esperamos, continuamos recibiendo pedidos de ayuda. A nivel estatal, hacemos lo que podemos, pero nos sentimos impotentes porque los pasaportes son un asunto federal, no estatal.

El estado no tiene jurisdicción en la emisión de pasaportes, así que mis esfuerzos son en su mayor parte pedidos verbales y escritos para que el gobierno federal asuma responsabilidad y reconozca el sufrimiento y estrés de muchos americanos que nacieron en la casa.

Le pido al público que sea paciente y obtenga tanta documentación como sea posible que pruebe su nacionalidad americana, cuando solicitan un pasaporte sin registro de nacimiento oficial. Y le ruego a mis amigos en Washington que por favor agilicen el proceso y sean imparciales en la toma de decisiones.

Como siempre, si tiene alguna opinión o pregunta sobre éste u otros temas, no dude en comunicarse con mi secretaria de prensa Doris Sánchez al (512) 463-0385.

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