Senador Eddie Lucio Jr.

COMUNICADO DE PRENSA
Julio 10, 2008
CONTACTO: Doris Sanchez, Secretaria de Prensa
(512) 463-0127

Estudios clínicos críticos para el éxito de tratamientos e investigación

Los estudios clínicos están resultando ser un milagro para mucha gente que sufre enfermedades de gran riesgo como el cáncer.

Muchas veces pagados por compañías farmacéuticas auspiciantes, los estudios clínicos son pruebas de investigación en personas que siguen un plan pre-definido que incluye tratamiento de investigación, exámenes y visitas extras al médico.

Aparte de que hay insuficientes estudios clínicos, especialmente en el sur de Texas, otro de los problemas de estos programas que estamos tratando en la Legislatura es determinar quién debería pagar por los “costos rutinarios” asociados a los estudios clínicos, que suelen no estar cubiertos por la compañía auspiciante ni el proveedor de servicios médicos. Los costos rutinarios incluyen visitas a médicos, exámenes y tratamientos que generalmente son cubiertos por seguros médicos cuando se relacionan con tratamientos estándares.

Solo el 3 por ciento de los pacientes con cáncer se inscriben en estudios clínicos a nivel estatal, quiere decir que el 97 por ciento de los pacientes con cáncer no tienen acceso a tratamientos innovadores.

Con la meta de disminuir el índice de cáncer y hallar una cura, durante la Legislatura 80º aprobamos legislación que dio a votantes la oportunidad de aprobar $3 billones en bonos de obligaciones generales por diez años (la Propuesta 15 en la papeleta) para financiar subsidios a la prevención e investigación del cáncer, que incluye estudios clínicos.

El Vicegobernador David Dewhurst nombró recientemente tres miembros para el Comité Supervisor del Instituto de Prevención e Investigación del Cáncer (incluyendo al Sr. Lionel Sosa de San Antonio), creado por la Propuesta 15 para supervisar al instituto.

El instituto comenzará a invertir estos fondos en un número de áreas, lo que llevará a disminuir la incidencia del cáncer en el sur de Texas, incluyendo programas educativos y de prevención, y subsidios para investigación enfocados en la investigación básica, translativa y clínica del cáncer.

La investigación básica se realiza generalmente en laboratorio y es el primer proceso que usan los científicos para obtener nuevos conocimientos. La investigación translativa usa animales para determinar si los nuevos conocimientos hallados en la investigación científica básica tienen un efecto positivo en animales con cáncer. Si los estudios de investigación translativa tienen éxito, entonces las nuevas terapias se examinan en humanos (estudios clínicos).

Los estudios clínicos ocurren en cuatro fases e involucran diferentes números de sujetos humanos dependiendo de la fase del estudio clínico. Los estudios clínicos en primera fase generalmente inscriben de 10 a 50 personas, cientos en la fase dos y miles en las fases tres y cuatro.

“Definitivamente esperamos que el Centro Regional Académico de Ciencias Médicas (RAHC), a través del Centro de Ciencias Médicas de la Universidad de Texas en San Antonio (UTHSCSA), obtenga parte de estos fondos para conducir estudios clínicos en el sur de Texas”, dijo el Dr. Brian Herman, vicepresidente de Investigaciones en UTHSCSA.

“La meta”, continuó, “es que RAHC de Harlingen conduzca estudios clínicos, mientras que la investigación básica y translativa relativa al cáncer auspiciada con fondos ocurra principalmente en el instituto de investigación de UTHSCSA en Edinburg”.

Actualmente, UTHSCSA realiza investigaciones en Edinburg para determinar si ciertos genes predisponen a personas hispanas a ciertos tipos de enfermedades mentales y diabetes, y si existe relación entre la obesidad y el cáncer. También se están realizando estudios clínicos en el Hospital Bautista del Valle y algunos de los médicos privados de la región del sur de Texas.

El Dr. Gabriel Hortobagyi, en el Centro del Cáncer M.D. Anderson de la Universidad de Texas, nos recuerda que en la década de los cincuenta, todo menor con leucemia aguda moría, y que hoy, gracias a los estudios clínicos, más de un 80 por ciento sobrevive.

Y aunque muchos expertos médicos y pacientes creen que los seguros médicos deberían cubrir el costo de estudios clínicos, el sector de seguros se resiste a todo mandato estatal que así lo ordene.

La Asociación de Planes de Salud de Texas (TAHP) toma una posición neutral en este tema, aunque expresa preocupación por la eficacia y seguridad, y se pregunta si la carga financiera de los estudios clínicos debería recaer en compañías auspiciantes que, ellos sienten, obtienen los beneficios. Esta organización piensa que deberían disponerse estándares para estudios clínicos y que “los mandatos para cubrir servicios que son esencialmente de bien público constituyen un tipo de impuesto a los asegurados”.

Aún más, TAHP indica que como los estudios clínicos son por definición experimentales, generalmente no están cubiertos por aseguradoras. Pero que hay excepciones. Algunas aseguradoras cubren costos rutinarios si se determina que es la atención regular que los miembros recibirían fuera del estudio clínico.

El Dr. Gabriel Hortobagyi defiende la eficacia de estudios clínicos, explicando que representan el camino final para validar y probar el progreso en investigaciones de laboratorio, para asegurar que son efectivas y que ofrecen lo que se supone deben ofrecer y son seguras para los pacientes.

Nosotros en el sur de Texas esperamos ansiosamente que el financiamiento del Instituto de Prevención e Investigación del Cáncer se extienda a los estudios clínicos. Como miembros del Comité de Asuntos Estatales, mis colegas y yo trabajaremos con el sector seguros en un compromiso para cubrir los costos rutinarios.

Como siempre, si tiene alguna opinión o pregunta sobre éste u otros temas, no dude en comunicarse con mi secretaria de prensa Doris Sánchez al (512) 463-0385.

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