Senador Eddie Lucio Jr.

COMUNICADO DE PRENSA
Marzo 19, 2008
CONTACTO: Doris Sanchez, Secretaria de Prensa
(512) 463-0127

Celebración del Mes de la Historia de la Mujer en Texas y el país

Durante largo tiempo, al indagar en la historia, nos enseñaban casi exclusivamente los grandes logros de los hombres. Según el Proyecto Nacional Historia de la Mujer, tan recientemente como en la década de los setenta, la historia de la mujer era prácticamente un tópico desconocido en el programa de estudios de primarias y secundarias.

El cambio era necesario y, afortunadamente, inevitable, tanto que ahora conmemoramos cada marzo el Mes Nacional de la Historia de la Mujer.

Una de las mujeres más notables en la historia es Susan B. Anthony, una líder del movimiento femenino sufragista de 1870. Sus palabras son un sombrío recuerdo de porqué las viejas generaciones de americanos se perdieron de aprender una parte vital de la historia de nuestro país y porqué necesitamos una nueva conciencia: “Era nosotros: el pueblo; no nosotros: los hombres blancos; ni nosotros: los ciudadanos hombres; sino nosotros: todo el pueblo, los que formaron la Unión”.

Igual de interesante fue Rebecca Henry Hayes de Galveston, quien fue nombrada por Anthony a la Asociación Nacional de Sufragio de la Mujer Americana y formó la primera Asociación de Igualdad de Derechos en Texas en 1893.

La razón para el activismo de Hayes en pro de los derechos de la mujer fue: “El Club Igualdad de Sufragio aparecerá ante la próxima Legislatura de Texas con una petición de una milla o algo así de largo…pidiendo…la emancipación de la mujer, que está cansada de no tener mayor misión que hacer dumplings”.

Mientras se freían los dumplings, el progreso no cejaba. Le llevó 50 años a la mujer obtener el derecho al voto desde que empezó el movimiento. La Legislatura de Texas lideró al Sur en ratificar la Novena Enmienda en sesión especial el 28 de junio de 1919, y fue el noveno estado en hacerlo.

Y no fue hasta 1922 que la primera mujer fue electa a la Cámara de Representantes de Texas y cuatro años después la primer mujer se convirtió en senadora estatal de Texas. En 1925, Miriam Ferguson fue inaugurada como nuestra primer gobernadora mujer.

Así que mientras la mujer del norte de Texas cocinaba dumplings y la del sur de Tecas hacía tortillas, su posición en consejos municipales, comisiones condales, legislaturas estatales, Congreso y Senado nacionales, y agencias estatales y federales, ganaba momentum.

La mujer comenzó eventualmente a ocupar cargos de liderazgo en corporaciones, bancos, universidades, hospitales, cámaras de comercio y empresas de todo tipo y dimensiones.

Hoy, de 31 senadores estatales, cuatro son mujeres, y de 150 diputados estatales, 32 son mujeres. Y por primera vez en la historia del país, tenemos una mujer, la Senadora Nacional Hillary Clinton, como candidata a Presidenta de los Estados Unidos.

Las presidentas de la Universidad de Texas en Brownsville, de la Universidad de Texas-Panamericana y de South Texas College son todas mujeres. Y la primer facultad profesional en el sur de Texas en la Universidad Texas A&M-Kingsville se llama Facultad de Farmacia Irma Rangel, en nombre de la fallecida diputada estatal, una nativa de Kingsville y promotora de mejoras en atención médica en regiones carenciadas del estado.

Superar estereotipos y actitudes nunca es rápido, pero el papel de la líder femenina continúa en una dirección positiva. La meta es que más de las mujeres jóvenes y estudiantes de hoy tengan y busquen oportunidades de liderazgo tanto en el sector privado como publico.

Durante los años, madres y abuelas, muchas veces amas de casa con muy poca educación, fueron instrumentales en guiar a sus hijas y nietas hacia la educación que suele crear las figuras históricas a las que rendimos honor todos los marzos.

Mi propia hija, una consejera escolar, obtuvo un título avanzado y espera que su hija supere ese logro. Mi esposa, a través de su propio trabajo arduo y participación cívica, ayudó a preparar el camino para nuestra hija y ahora nuestra nieta.

Como otra defensora incondicional de la educación superior junto a mi padre, mi madre insistió en que mis nueve hermanos y yo siguiéramos estudiando más allá de la secundaria. Mi éxito es definitivamente gracias a mi madre, una ama de casa que ayudó a moldear la historia.

Yo apoyo totalmente la causa del progreso de la mujer y sus temas. Debemos acordarnos de reconocer los logros y capacidad de la mujer, y presionar por una mejor escala de salarios y promociones, equivalente a los de su contrapartida masculina. Pero es igualmente importante reconocer que aún si una mujer no es visible, podría ser una héroe voluntaria desconocida, una maestra, una enfermera o una gerente. Es cómo ejecuta su papel en la comunidad lo que la califica como líder más que la posición que atrae la atención pública y publicidad de los medios.

Mi desafío para todos es que este mes lean un artículo o libro sobre una mujer que ha hecho grandes avances mientras superaba prejuicios y obstáculos para lograr sus metas y el progreso de la humanidad.

Como siempre, si tiene alguna opinión o pregunta sobre éste u otros temas, no dude en comunicarse con mi secretaria de prensa Doris Sánchez al (512) 463-0385.

arriba