Senador Eddie Lucio Jr.

COMUNICADO DE PRENSA
DE DIFUSION INMEDIATA

Marzo 17, 2006
CONTACTO: Doris Sanchez, Secretaria de Prensa
(512) 463-0127

Dólares para investigación de salud disminuyen en estado y nación

AUSTIN, TX – Los dólares para investigaciones de salud continúan menguando a nivel nacional y estatal, inhibiendo la prevención y cura de enfermedades.

Recortes en el financiamiento federal están forzando a agencias como el Instituto Nacional de Salud (NIH) y la Fundación Nacional de Ciencias a limitar subvenciones a universidades y centros médicos. Por ejemplo, el Instituto Nacional del Cáncer, dependiente de NIH, hace unos años financió el 20 por ciento de solicitudes de subvención en todo el país. Este año, el porcentaje bajó al 11 por ciento y para el 2007 bajará al 10 por ciento.

A nivel estatal, los fondos aún más bajos para investigación de salud y otros se estiran entre varios departamentos de nuestras principales universidades. Estos recortes afectan a investigaciones e investigadores actuales y futuros, los que podrían dirigirse al sector privado o abandonar este campo enteramente.

El Dr. Daniel Hale, Director del Centro Hispano de Investigación y Educación de Nutrición de Estados Unidos en el Centro Regional Académico de Salud (RAHC) afirma que áreas como el sur de Texas serán las más golpeadas. Esta región ya carece de la infraestructura (suficientes entrenadores y equipo) requerida para que los investigadores conduzcan su trabajo.

“Una de las metas de RAHC”, dice el Dr. Hale, “es construir esa infraestructura y hacer de ella un ambiente atractivo para atraer a investigadores clínicos al Valle”.

Cuando la Asociación Valle del Río Grande se unió a un consorcio de instituciones académicas y agencias gubernamentales para crear la Iniciativa Investigadora de Intervención en Nutrición (NIRI), halló las mismas barreras financieras. Afortunadamente, fondos federales apartados han sido dedicados a 10 proyectos de investigación de nutrición bajo RAHC, nueve de los cuales están en operación actualmente.

Cuando se reducen los dólares federales para subvenciones, centros de investigación bien establecidos y financiados como los de Harvard y UCLA pueden seguir compitiendo por la reducida cifra, pero quiebran a instituciones menos conocidas.

Las futuras generaciones de tejanos sufrirán si los estudios que podrían ayudar a hallar métodos para prevenir o tratar mejor el cáncer y otras enfermedades graves son bloqueados aún más. Peor aún, la cura de una enfermedad, como la diabetes, podría no llegar a descubrirse.

La Sociedad Americana del Cáncer ha designado a marzo como mes de Difusión de Alimentación y Cáncer de Colon. Estudios ya han asociado la nutrición con enfermedades peligrosas, indicando que la mala nutrición causa obesidad y que las personas obesas tienen tendencia a contraer estas enfermedades. Como el 64 por ciento de los americanos está pasado de peso, incluyendo un 30 por ciento de obesos, mejorar la nutrición es clave para disminuir las enfermedades graves y muertes.

El Dr. Robin Fuchs-Young, Profesor Asociado del Centro de Cáncer M.D. Anderson de la Universidad de Texas, División de Investigación Científica en Smithville, acaba de solicitar una subvención de $400,000 para financiar un estudio de tres años que identifique barreras existentes para la implementación de comidas escolares óptimamente nutritivas. De ser financiados, los descubrimientos podrían hallar maneras de mejorar la nutrición en las escuelas, y prevenir el desarrollo de cáncer, diabetes y otras enfermedades graves cuando los niños crecen.

La propuesta --FRESH (por las siglas en inglés de: las Frutas y Verduras son necesarias para elevar la salud estudiantil)—sometería a prueba la hipótesis de que hay barreras ambientales y regulativas específicas que previenen la implementación de comidas escolares óptimamente nutritivas. Una vez que se identifiquen las barreras, los investigadores planean aplicar estrategias para aumentar la disponibilidad de frutas y verduras frescas que reemplacen a los alimentos procesados y con alto contenido de grasas.

La Sociedad Americana del Cáncer afirma que, además de mantenerse moderadamente activas, las personas que tienen una dieta basada en alimentos de origen vegetal y baja en grasa animal tienen menos cáncer de colon. Desafortunadamente, este tipo de alimentación sana ha perdido su lugar en la mesa familiar y en nuestros comedores escolares, así que debemos hallar soluciones que ayuden a reinstituir estos hábitos sanos y hacerlos asequibles a familias y servicios de comidas escolares.

Como padre de una hija que sufre de leucemia, estoy sumamente interesado en hallar los fondos para compensar por la reducción federal y expandir la investigación en salud. Aunque no han habido estudios suficientes, existe evidencia que el peso y consumo de calorías podrían tener que ver en ciertos casos de leucemias y linfomas.

Similar a Texas en cuanto a población, California aprobó legislación requiriendo que 2 centavos por paquete de cigarrillos vendido en el estado sean destinados a la investigación del cáncer de pecho y programas de detección temprana.

El Programa de Investigación del Cáncer de Pecho en California recibe alrededor de 15 millones de dólares anuales para investigación de alto riesgo y altos resultados. Aunque toda investigación presenta riesgos, la de alto riesgo y altos resultados puede no lograr resultados, pero cuando lo hace, éstos son de alto alcance. Todos tenemos interés en apoyar a investigadores que buscan ideas sui géneris en investigación.

El Dr. Fuchs-Young tiene un mensaje del que me hago eco: “Espero que los americanos y tejanos piensen que esto es lo suficientemente importante como para restituir parte del dinero para investigaciones, con el objeto de entender mejor las causas y prevención de enfermedades”.

Como siempre, si tiene alguna opinión o pregunta sobre éste u otros temas, no dude en comunicarse con mi secretaria de prensa Doris Sánchez al (512) 463-0385. Kate Volti, analista legislativa, maneja este tema para el Sen. Lucio.

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