Senador Eddie Lucio Jr.

COLUMNA DE OPINION
Octubre 6, 2006

Tratamiento de la herencia hispana y desafíos que enfrentamos

Al celebrar el Mes Nacional de Herencia Hispana, debemos sentirnos orgullosos de nuestros logros y estar atentos a las necesidades de nuestras comunidades.

Del 15 de septiembre al 15 de octubre, los hispanos conmemoramos las contribuciones y el progreso que hemos logrado. Pero se necesita una mayor participación. El observar desde afuera funciona bien para los deportes, pero nuestras comunidades necesitan participantes activos.

Uno de esos ciudadanos activos fue mi padre, quien se nos fue recientemente. El dio a la comunidad más de lo que recibió, incluyendo su servicio en la II Guerra Mundial. El nos enseñó que nuestra responsabilidades principales son: ser patriota hacia nuestro país, obtener una educación y servir a nuestras comunidades.

Desafortunadamente, demasiados hispanos se quedan a mitad de camino. Las áreas hispanas sufren generalmente de altos índices de desempleo, abandono escolar y enfermedades. Estamos muy abajo en el acceso a una atención médica asequible, educación superior y participación en el voto.

Durante mis 32 años de servicio público, siempre le he pedido a la gente que vote, independientemente de su afiliación política. Esta es una de las responsabilidades más importantes que tenemos como ciudadanos de este país, y ésta es una de las mejores formas de asegurar que nuestra voz sea escuchada. Solo nosotros podemos mejorar la pobre participación en el sufragio. Las próximas elecciones para candidatos estatales y locales serán el 7 de noviembre, y debemos hacer todo esfuerzo posible para votar y recordar a familiares y amigos que voten.

También debemos alentar a familiares y amigos a participar en la educación de sus hijos. El Centro de Prioridades en Política Pública informa que, de todos los estudiantes que comenzaron noveno grado en 2000-01, el 6.3% de los estudiantes hispanos abandonó sus estudios, comparado con el 3.7% de afroamericanos y 1.9% de blancos no hispanos. Según información de la Agencia de Educación de Texas, los estudiantes hispanos tienen 3.5 veces más posibilidad de abandonar sus estudios que el resto de los estudiantes. Y los jóvenes que abandonan se enfrentan a un mayor riesgo de empleos de bajo sueldo y desempleo.

Además de alentar a los padres para que participen en las escuelas, podemos convertirnos en mentores o tutores. Como legislador, una de mis metas es incrementar los fondos para alfabetización y otros programas que ayudan a los niños que pierden interés porque no tienen habilidad en lectura, matemáticas e inglés. Los hispanos también aprenden en aulas más grandes que los niños de otros grupos étnicos. El Centro Hispano Pew informa que los ambientes escolares grandes conllevan un bajo rendimiento estudiantil. Es fundamental que bajemos la proporción estudiantes/maestro para todos los estudiantes. También debemos trabajar para descartar los mitos culturales que indican que encontrar un trabajo es más importante que terminar la escuela.

Octubre es también el Mes de Difusión del Cáncer de Pecho. Ciertos tipos de cáncer afectan a nuestra población de manera desproporcionada, debido a la falta de atención médica asequible que también limita el acceso a una atención preventiva. Si se lo detecta a tiempo, las personas que sufren de cáncer de pecho tienen un índice de supervivencia del 97 por ciento. Se predice que en el 2006, 2,491 mujeres hispanas en Texas contraerán cáncer de mama. La Sociedad Americana del Cáncer prevé que, este año, alrededor de 39,940 hombres hispanos y 42,140 mujeres hispanas serán diagnosticadas con cáncer. Los exámenes clínicos y las mamografías pueden salvar vidas, pero debemos aumentar las fuentes de financiamiento y los programas de difusión.

Algunos miembros de mi familia han luchado contra el cáncer de pecho y otros tipos de cáncer, así que soy muy conciente de la necesidad de una atención preventiva y especializada, así como de fondos continuos para investigar y hallar una cura. Otra enfermedad seria contra la que debemos luchar es la cardiovascular -- la primera causa de muerte en Texas. Esta enfermedad casi me quita la vida en el 2003, año en que sufrí un ataque al corazón del que me he recuperado totalmente después de recibir asistencia médica de primera categoría.

La diabetes, otra enfermedad muy extendida entre hispanos, es un alto factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares. Contribuyen a esta enfermedad: la obesidad, falta de ejercicio físico y mala nutrición. Un estudio del 2003 muestra que los hispanos comen menos de cinco porciones de frutas y verduras diarias, menos que los blancos y afroamericanos. Una de mis metas legislativas es mejorar la nutrición y reducir la obesidad en todos los niños y adultos tejanos. El continuo apoyo de nuestros expertos en salud nos debería llevar a expandir la atención médica asequible a nuestros residentes del sur de Texas a lo largo de la frontera. Estas son parte de las razones por las cuales luché para establecer el Centro Regional Académico de Salud (RAHC), que debería disminuir la escasez de doctores y, esperemos, atraer hispanos y otros jóvenes del área al campo de la medicina.

Es apropiado felicitar a los muchos hispanos y no hispanos que trabajan para mejorar nuestras comunidades. Yo aliento a esos que miran desde afuera a integrarse a la vanguardia.

Como siempre, si tiene opiniones o preguntas sobre éste u otros temas, no dude en comunicarse con Doris Sánchez, mi secretaria de prensa, al (512) 463-0385.

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