Senador Eddie Lucio Jr.

COLUMNA DE OPINION
Junio 28, 2006

La historia del Sur de Texas enriquece el Día de la Independencia

Cuando celebramos la independencia de nuestro país el 4 de julio, recordamos su rica historia. Al celebrar el aniversario de nuestro país en el Sur de Texas, recordemos la historia de nuestra región y el papel que tuvo en la configuración de los Estados Unidos.

En la batalla de Palo Alto --hoy un sitio histórico nacional en Brownsville--las tropas de Estados Unidos y México se enfrentaron el 8 de mayo de 1846 en la primer batalla importante de una guerra de dos años. El General Zachary Taylor mandó allí a 2,300 soldados estadounidenses para acabar con el bombardeo mejicano a Fort Texas --que estaba construido en territorio disputado cruzando el río desde Matamoros. Aunque Estados Unidos salió victorioso, Palo Alto es considerado un legado positivo para ambos países, cuyos soldados pelearon con valentía y honor.

Fort Texas, nombrado luego Fort Brown, fue creado cuando Zachary Taylor y las fuerzas de ocupación de Estados Unidos llegaron al Río Grande el 26 de marzo de 1846 para establecer el río como límite sureño de Texas. Por un tiempo, el fuerte protegió la comunidad de ataques indígenas, para ser ocupado luego por Robert E. Lee y fuerzas de la Unión. Desde la I Guerra Mundial hasta febrero de 1941, Fort Brown fue la base de la 12º Caballería. Este grupo de soldados fue reemplazado por la 124º Caballería, que se entrenó allí hasta mayo de 1944, cuando el fuerte fue desactivado. En 1945, el Departamento de Guerra otorgó el fuerte a ingenieros del ejército, fue certificado a la Administración de Bienes de Guerra para su disposición el 15 de mayo de 1946 y asignado a la Agencia Federal de Trabajos el 7 de julio. La agencia entregó luego las tierras al Federal Land Bank con propósitos agrícolas. A comienzos de la década de 1990, la tierra y la mayor parte de los edificios que quedan de Fort Brown fueron usados por la Universidad de Texas-Panamericana en Brownsville (hoy Universidad de Texas en Brownsville) y el instituto Texas Southmost College.

El Sur de Texas alojó a soldados de la Confederación y la Unión en diversos momentos de la Guerra Civil. El 13 de mayo de 1865 --más de un mes después de la rendición del General Robert E. Lee--la Batalla de Palmito Ranch, y la última acción en tierra de la Guerra Civil, ocurrió cerca de Brownsville entre soldados de la Unión y los Confederados, y terminó con la fortaleza de la Confederación en el área.

Estas batallas y ocupaciones demuestran que el Sur de Texas tuvo un papel vital en la formación del gobierno de este país y la protección de los derechos logrados por nuestros antepasados. No solo se dieron batallas en esta tierra peleadas por soldados patriotas hacia su país --aún cuando estaba dividido durante la Guerra Civil, sino que la región ha producido hombres y mujeres valientes que han servido a su país en la I y II Guerra Mundial, el conflicto con Corea, la guerra en Vietnam, la Guerra del Golfo, y ahora Afganistán e Irak. Los hombres y mujeres de los último años han servido con el mismo valor y dedicación para mantener la libertad de América, como lo hicieron los antiguos patriotas al derrocar el dominio de Inglaterra.

El 4 de julio de 1776, el Segundo Congreso Continental en Filadelfia declaró la independencia de América del yugo inglés. Aunque la Declaración de la Independencia no se firmó definitivamente hasta agosta de ese año, se empezó a celebrar la independencia prácticamente a partir de esa fecha en ciudades coloniales como Williamsburg, Va., y Filadelfia. Celebrar el 4 de julio se hizo común después de la Guerra de 1812, pero no fue declarado como feriado legal hasta 1941.

Pero el Día de la Independencia es más que picnics y fuegos artificiales. En 1776, Thomas Jefferson escribió sobre la “vida, libertad y la búsqueda de la felicidad” para todos en la Declaración de Independencia. Como su senador estatal, creo que es mi deber proteger y reforzar estos ideales. Estoy orgulloso de ser un tejano del sur y de trabajar para la mejora de este centro de crecimiento y actividad económica de los Estados Unidos.

Estoy igualmente orgulloso de ser hijo de un veterano de la II Guerra Mundial que luchó para preservar nuestra libertad, y que, hasta hoy a la edad de 89 años, continúa honrando y amando a su país. A pesar de años muy ajustados en que él y mi madre sacrificaron dinero y conveniencia para enseñar y educar a 10 hijos, mi padre vio la promesa de oportunidades para todos nosotros. ¡El tenía razón!

Pienso celebrar el 4 de Julio con mi familia y espero que todo tejano del sur y todo visitante del Sur de Texas pueda hacer lo mismo.

Extiendo mis condolencias a las familias y amigos de los soldados que perdieron la vida recientemente sirviendo a este gran país. Les rindo honor a ellos y a los que siguen peleando, así como a todos los que sirven en los Estados Unidos y el extranjero.

Como siempre, si tiene opiniones o preguntas sobre éste u otros temas, no dude en comunicarse con Doris Sánchez, mi secretaria de prensa, al (512) 463-0385.

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