Senador Eddie Lucio Jr.

NOVEDADES DEL CAPITOLIO
Septiembre 15, 2006

El sur de Texas recuerda a la Gobernadora Ann Richards

Texas se despidió de un líder que hizo historia y la cambió, alterando el rostro del gobierno en el sur de Texas.

La Gobernadora Ann Richards era buena amiga mía y amiga del sur de Texas. No era difícil trabajar con Ann. A pesar de nuestras diferencias políticas, siempre encontramos un punto de encuentro. Ella siempre se enfocaba en los temas, y coincidíamos en la mayoría de ellos. Cuando hablé con ella sobre la necesidad de una mayor representación de nuestra área en las juntas y comisiones estatales, ella me escuchó. Durante su mandato –de 1990 a 1994—ella nombró a más de 60 tejanos del sur a estos importantes cargos.

Se dice de la Reina Elizabeth I que plantó una semilla en la humanidad sobre la capacidad y posibilidades de la mujer, que culminó en el movimiento por los derechos de la mujer. Esa semilla germinó en Ann. Ella dio a la mujer y a los grupos minoritarios una oportunidad especial que no habían recibido antes. Se sabe que casi la mitad de sus nombramientos gubernamentales fueron a mujeres, 20 por ciento hispanos y 14 por ciento afroamericanos.

Ann dijo una vez: “La verdad es que no podemos resolver ningún problema hasta que nuestras instituciones –tanto públicas como privadas—reflejen la diversidad de nuestra población”. Estas palabras expresaron sus sentimientos y metas para Texas.

Esta gran gobernadora siempre creyó que el sur de Texas es la puerta del frente de los Estados Unidos y la puerta a un nuevo mundo de desarrollo económico para Texas. Compartíamos la visión de erradicar las colonias y elevar el nivel de vida de los residentes de las colonias a lo largo de la frontera. Ella trabajó con nosotros para obtener dólares del Congreso y empezar a conectar los servicios de agua y cloacas en las colonias. La mayor parte de la legislación que enriqueció la vida de los residentes fue parte de su legado.

En total, Ann firmó y promulgó 1,028 propuestas de ley, y una de ellas fue la medida que promoví en 1991, creadora de una asociación entre Texas Southmost y la Universidad de Texas en Brownsville.

Su promoción de la educación superior dio lugar a la reforma de educación pública. Ella abogó por una medida en 1991 en respuesta al fallo de la Corte Suprema de Texas que declaró inconstitucional el sistema de financiamiento a escuelas públicas. La medida creó 188 distritos de educación condales y multicondales, estableció un sistema de financiamiento de dos niveles y dispuso una tasa impositiva máxima de $1.50/$100, excluyendo el servicio de deuda. Ella valorizaba un sistema de educación financiado de manera adecuada y justa, y fue el primer gobernador que resolvió el financiamiento a escuelas públicas. Dos años después, ella siguió demostrando su amor por los niños ejerciendo su liderazgo en una propuesta para vacunar a todos los menores de 18 años. También fundó la Comisión de Niños y Jóvenes de Texas para mejorar los programas públicos para menores, en áreas de educación, salud, justicia juvenil y servicios familiares.

Durante su gobierno, la frontera Texas-México obtuvo tres puentes internacionales nuevos, incluyendo el Puente Internacional Pharr, que costó 35 millones de dólares. Ella tuvo la visión de una mayor infraestructura vial para el Valle del Río Grande, una lucha que continuamos hasta hoy. Y también apoyó varios proyectos viales de El Paso a Brownsville, incluyendo la ampliación de aeropuertos.

Su apoyo incondicional al acuerdo NAFTA benefició a la frontera y a nuestro sector agrícola. La Gobernadora Richards creía que las exportaciones son esenciales para incrementar el progreso económico de la agricultura. La Oficina de Asuntos Rurales, en lo que era antes el Departamento de Comercio de Texas, fue creada por Ann para ayudar a comunidades pequeñas y rurales como las que salpican el sur de Texas.

En 1990, Ann Richards ganó las elecciones a gobernador y yo gané la banca del Distrito 27. Tal vez fue el destino. Tal vez fue buena suerte. De una u otra manera, fue un placer trabajar con una mujer de tanta fuerza y personalidad. Teníamos más similitudes que diferencias. Yo comprendí sus alianzas políticas y las respeté. Ann Richards fue una gran gobernadora. Su ingenio hacía reír a la gente. Su fama nacional e internacional enorgulleció a Texas.

He sido citado diciendo que la Gobernadora Ann Richards nos hacía reír y nos hacía pensar. El siguiente comentario, que hizo en 1993, nos convence de ello: “Hemos dicho durante años que el gobierno no lo puede hacer todo. Pero ahora tenemos que decidir qué puede hacer el gobierno … y después lo tenemos que hacer bien”.

Como siempre, si tiene alguna opinión o pregunta sobre éste u otros temas, no dude en comunicarse con mi secretaria de prensa Doris Sánchez al (512) 463-0385.

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