Senador Eddie Lucio Jr.

NOVEDADES DEL CAPITOLIO
Mayo 25, 2006

La guerra en Irak y condiciones sociales afectan el Día de los Caídos

Con más de 45,000 veteranos viviendo en el Valle del Río Grande –y muchos más regresando de su servicio en Irak y Afganistán—el Día de los Caídos obtiene un significado más profundo.

Al hacer una pausa para recordar a los veteranos que han dado su vida para que los americanos puedan vivir en paz, deberíamos también comprometernos a mejorar la vida de los veteranos que viven. Qué mayor tributo podemos rendir a aquellos que han muerto por nuestro país que atendiendo a sus camaradas hoy aquí.

El año pasado, durante la sesión legislativa 79º, trabajamos para brindar servicios y crear distinciones especiales para veteranos y militares activos.

Ampliamos el Acta Hazelwood --que dispone exenciones de matrícula y gastos administrativos para personal militar--incluyendo a todo soldado dado de baja honorablemente y que sirvió por más de 180 días en la actual guerra contra el terror.

Muchos soldados que lucharon en las guerras contra Corea y Vietnam abandonaron sus estudios muy temprano. Estos hombres y mujeres sacrificaron su último año de preparatoria para luchar por nuestro país, y nunca recibieron sus diplomas aún después de regresar a casa. Nosotros en la Legislatura tratamos este problema, permitiendo a escuelas secundarias emitir diplomas a personal militar que dejó la escuela antes de 1975.

Para rendir homenaje a nuestros valientes hombres y mujeres que sirvieron en combate, creamos la medalla Purple Heart de Texas, entre otras distinciones militares. Estos reconocimientos se otorgan a individuos de la Guardia Nacional de Texas que cumplen ciertos requisitos en su servicio al estado y país.

En este período interino, el Comité de Asuntos de Veteranos e Instalaciones Militares estará examinando temas como la votación en el extranjero, beneficios de veteranos, y programas de empleo y educación para veteranos. Tengo fe en que mi amiga y colega, la Senadora Leticia Van de Putte, presidenta del comité, trabajará arduamente para promover las muy necesarias mejoras e innovaciones para nuestro personal militar. Me estaré comunicando con ella y el comité para asegurar que los intereses de nuestros veteranos del sur de Texas estén bien representados.

Al continuar luchando en la guerra contra el terrorismo, y al continuar perdiendo soldados en la defensa de nuestro país, urjo a las comunidades del Valle, familias e individuos, que recuerden y rindan honores a estos tejanos caídos. Hasta el día de hoy, han caído 237 tejanos en Irak y Afganistán --el 10 por ciento de todos los muertos de EE.UU.

También debemos atender a los soldados que vuelven de la guerra heridos, así como a veteranos de pasados conflictos que fueron heridos. Ellos necesitan muchos servicios, pero uno de los más esenciales es una atención médica de primera, diseñada para daños de combate.

Los hospitales y clínicas locales se han portado de primera y atienden a nuestros veteranos con velocidad encomiable; sin embargo, ellos también sufren la carga de una creciente población y altos costos que desvalijan sus limitados recursos.

Yo aplaudo y apoyo el ofrecimiento del ex Hospital Regional del Valle hecho al Departamento de Asuntos de Veteranos para convertir sus instalaciones en un hospital para veteranos. Esto es especialmente importante si son ciertos los informes sobre recortes en el presupuesto federal que podrían traducirse en menos fondos para la atención médica de veteranos.

Aunque lo ideal sería construir un hospital de veteranos nuevo, una instalación restaurada, totalmente equipada y remodelada sería muy buena para nuestros hombres y mujeres veteranos de guerra. En la actualidad, los veteranos del Valle deben viajar más de 400 millas ida y vuelta a San Antonio para obtener asistencia médica en el Hospital de Veteranos Audie Murphy. Este viaje crea grandes problemas para pacientes que ya están enfermos, especialmente si son ancianos. Nuestros veteranos ya han sufrido demasiado. Necesitan y merecen una atención más cercana a su hogar y que no obligue a sus familias a llevarlos hasta San Antonio u otras ciudades.

Así que en este Día de los Caídos, podemos evaluar las dificultades que enfrentan nuestros veteranos y preguntarnos cómo podemos ayudar para mejorar sus vidas. Como hijo de veterano, yo sigo apreciando a mi padre cada día más, y trato de hacer sus años dorados un poco más brillantes, ocupándome de que reciba la mejor atención posible en su salud y otras necesidades.

NOTA: El 22 de mayo, el Departamento de Asuntos de Veteranos advirtió a todos los veteranos sobre el robo de la información electrónica de 26,500,000 veteranos y algunos de sus cónyuges. La información robada consiste en nombres, números de seguridad social y fechas de nacimiento. Sin embargo, no había datos médicos ni financieros en la información robada. El departamento le pide a la gente estar alerta y examinar sus resúmenes de banco y créditos. Para mayor información, visite la página www.firstgov.gov ó la página www.va.gov/opa. También puede llamar gratuitamente al 1-800-FED-INFO (333-4636) para mayor información.

Como siempre, si tiene alguna opinión o pregunta sobre éste u otros temas, no dude en comunicarse con mi secretaria de prensa Doris Sánchez al (512) 463-0385. LeAnn Gallegos, secretaria del comité IRT, y Blanca Villalpando, gerente de la oficina de Weslaco, se encargan de este asunto para el senador.

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