Senador Eddie Lucio Jr.

NOVEDADES DEL CAPITOLIO
29 de agosto, 2005

El Senador Lucio no transigirá en educación pública

El viernes 19 de agosto, la Legislatura de Texas cerró una sesión por tercera vez este año sin llegar a una solución para reformar la educación pública. Como el resto de la gente, yo también estoy decepcionado ante la falta de progreso en una propuesta educativa. Se me parte el corazón de ver que los maestros trabajarán otro año sin un muy merecido aumento de sueldos.

Sin embargo, no estoy de acuerdo con aquellos que afirman que el sur de Texas, la región fronteriza y los distritos escolares pobres del estado deberían transigir sólo para poder aprobar algo y no quedar tan mal de cara a las próximas elecciones. Yo no pondré en peligro el futuro de nuestros niños.

Las comunidades con problemas económicos, incluyendo el sur de Texas, han sido ignoradas por ex líderes estatales. Yo quiero que la dirigencia sepa que me he arremangado las mangas y estoy listo para continuar trabajando en resolver el dilema del financiamiento a la educación pública. Me niego a sucumbir ante presiones políticas de cualquier tipo que van en contra de la equidad en el financiamiento a escuelas públicas. Nuevamente, la educación pública no debería ser un tema a comprometer.

La mayoría de las medidas de educación ofrecidas en la sesión regular y las dos sesiones especiales pasadas no produjeron un beneficio para las escuelas del sur de Texas si se lo compara con el actual sistema de financiamiento a la educación. Yo no podría --y no lo haré--apoyar una propuesta mediocre que no resuelva las verdaderas necesidades de nuestros escolares, necesidades que fueron confirmadas por el tribunal de distrito estatal y permanecen en litigio en la Corte Suprema de Texas. Nuestros escolares merecen algo mejor. Nuestros educadores merecen algo mejor. Texas merece algo mejor.

Desde enero pasado he recibido más de 500 cartas e incontables llamadas telefónicas de constituyentes en el sur de Texas que se oponen a las varias propuestas para el financiamiento a la educación, en su mayor parte debido a tres cosas: fondos inadecuados para la educación, especialmente para programas enfocados en estudiantes con necesidades especiales de aprendizaje; fondos no equitativos entre estudiantes que viven en distritos pobres en propiedades y aquellos ricos en propiedades; y la falta de un aumento de sueldos sustancial a los maestros que les otorgue por lo menos $4,000 más al año.

Arreglarlo con parches no fue aceptable para los estudiantes, padres, educadores y administradores que me escribieron, y, por ende, no estoy dispuesto a transigir y sacrificar las necesidades del sur de Texas para apoyar una obra legislativa de 400 páginas que no alcanzaba lo buscado y estaba llena de reformas sin sentido.

Durante el proceso, yo ofrecí mis propias enmiendas y apoyé las enmiendas de mis colegas que hubieran hecho de una medida apenas aceptable una píldora más fácil de tragar. Estas enmiendas incluían mayores aumentos a los maestros, restitución del estipendio de $1,000 para seguro médico a educadores, pago de libros de texto, métodos de ahorro del gasto como un comienzo de clases más tardío para distritos escolares, revisión de los mandatos educativos no financiados y una exención (en el impuesto a la propiedad) de $30,000 por propiedad única habitada por su dueño. Lamentablemente, todas estas enmiendas fueron rechazadas por la mayoría de los miembros del Senado.

Desafortunadamente, la mayoría de los legisladores preferían reducir los impuestos a la propiedad a los ricos que hacer inversiones responsables para el futuro de Texas. Nuestro demógrafo estatal proyecta aumentos en el porcentaje de personas sin diploma de secundaria y familias viviendo en la pobreza en los próximos 35 años. El futuro de Texas no se ve muy brillante. ¿Qué estamos haciendo sobre ello?

El estado tiene una cierta cantidad de dinero y una creciente población estudiantil. Tenemos un sistema fiscal anticuado que está luchando por generar nuevos recursos. Este pone la carga sobre los hombros de los propietarios, mientras que sólo una de cada cinco compañías paga impuesto a los negocios. La manufactura era la columna vertebral de la antigua economía. Hoy, el sector de servicios y alta tecnología son los nuevos motores económicos, pero seguimos en general gravando al sector de la vieja economía, los propietarios y los pobres. Estamos tratando de arreglar un problema de financiamiento a la educación en el siglo XXI con un sistema impositivo de un siglo de antigüedad.

La Legislatura no ha tenido la suficiente fortaleza para cambiar la estructura fiscal para que podamos aumentar el gasto en la educación. Tenemos que parar de dividir y dividir el mismo viejo pedazo de pastel y empezar a considerar modificaciones justas a los impuestos de venta y negocios, juegos de apuestas y, sí, aún un impuesto a los ingresos.

Aquellos que piensan que no se necesita una mayor inversión, deberían considerar el hecho de que el estado no está llevando el ritmo de la inflación y la explosión demográfica –el número de niños hispanos en las escuelas públicas de Texas crecerá en un 200 por ciento entre los años 2000 y 2040. Estos niños se enfrentan a mayores desafíos porque muchos de ellos vienen de familias de bajos ingresos y muchas veces tienen dificultades de idioma. Otras consideraciones son los edificios dilapidados y las aulas prefabricadas, altos precios de combustibles para buses escolares y falta de tecnología en muchos distritos.

Continuaré haciendo lo posible por dar voz a las necesidades y condiciones del sur de Texas y recabar opiniones del público por medio de reuniones abiertas con padres, educadores y empresarios. Los educadores y directores de distrito que trabajan en la primera línea de acción deben ser felicitados por su dedicación a las escuelas públicas. Debemos continuar presionando hacia delante para llegar a una conclusión importante para todas las comunidades y evitar compromisos perjudiciales. La Srta. Perla Cavazos, primera analista legislativa, maneja este tema en la oficina del Senador Lucio. Como siempre, si tiene una opinión o pregunta sobre éste u otro tema, no dude en comunicarse con mi oficina en Austin (512) 463-0127, Brownsville (956) 548-0227 ó Weslaco (956) 968-9927. También puede visitar mi página en el sitio electrónico oficial del Senado de Texas.

arriba