Senador Eddie Lucio Jr.

COMUNICADO DE PRENSA
DE DIFUSION INMEDIATA

15 de abril, 2004
CONTACTO: Doris Sánchez
(512) 463-0127

Senador Lucio elegido presidente del Comité Interino Conjunto de Nutrición y Salud en Escuelas Públicas
Los miembros tratan temas relativos a alimentación y salud

AUSTIN, TX – Expresando hoy un gran apoyo a los esfuerzos del Senador Eddie Lucio Jr. por mejorar la salud de los escolares en Texas, el Comité Interino Conjunto de Nutrición y Salud en Escuelas Públicas, creado por medio de una de sus medidas, lo eligió presidente unánimemente, y a la Diputada Jodie Laubenberg, presidenta del Comité de Salud Pública de la Cámara de Representantes, su vicepresidenta.

“Estoy agradecido y honrado por la oportunidad de servir en este comité”, dijo el Presidente Lucio. “Queremos ser líderes en la nación, con los niños más sanos y en mejor condición física. En efecto, ¿no sería maravilloso erradicar totalmente estas debilitantes enfermedades (diabetes tipo 2, alta presión, enfermedades cardiovasculares) de las jóvenes vidas de nuestros niños, producto de una pobre nutrición y de la obesidad?”

El comité recibió el testimonio del Director de Salud de Texas Eduardo Sánchez, quien dijo: “Los hispanos tienen un índice de obesidad desproporcionadamente alto, y el dramático aumento en la obesidad puede ser devastador. Nuestro demógrafo estatal proyecta que la población hispana crecerá del 33% actual al 51% en el 2040”.

El Director Sánchez describió esta situación como un escenario donde múltiples factores colaborarán para crear la tormenta perfecta. Y agregó que el número de tejanos pasados de peso se duplicará para el año 2040, y casi triplicará –de 3.500.000 hoy a 9.600.000 en el 2040. Y si la tendencia reciente continúa, el costo de la salud podría cuadriplicarse --de los actuales $10 billones a tanto como $40 billones--en la próxima generación.

Debido a que la obesidad infantil se ha duplicado en nuestro estado en los últimos 20 años, con un 35% de los niños en edad escolar pasados de peso u obesos, Sánchez advirtió que esta generación de niños en Texas podría ser la primer generación en 100 años en ver el término de sus vidas reducido, producto de enfermedades relativas a la obesidad.

La Directora de Agricultura de Texas Susan Combs, como parte de su revisada Política de Nutrición en Escuelas, está trabajando con el sector de bebidas, con la meta de que, para el año escolar 2005-2006, menos del 30% de las bebidas en máquinas de venta instaladas en escuelas sean azucaradas o gaseosas, en un esfuerzo por mejorar la nutrición y limitar los productos de altas calorías en las escuelas.

El Director de Seguros de Texas José Montemayor explicó que los gastos médicos atribuibles a la obesidad en adultos de Texas se estiman en el 6,1% del total del costo médico --un total de $5,3 billones en el año 2003. En comparación, el promedio nacional es de un 5,7%. En Medicaid, los gastos médicos atribuibles a la obesidad en adultos tejanos se estiman en un 11,8% de todo el gasto médico --que sumó $1,17 billones en el 2003.

En la mayoría de los casos, las compañías de seguros cubren las enfermedades relativas a la obesidad, pero son más reacias a cubrir el costo de programas dietéticos y de nutrición --o programas de prevención que ayudan a pacientes a perder peso y mejorar sus hábitos alimenticios. En general, el diagnóstico de obesidad no está incluido en los pagos de seguros porque la obesidad es un factor subyacente de la enfermedad a tratar y no la condición principal tratada y facturada al proveedor de servicios. Sin embargo, algunas aseguradoras están empezando a proveer planes de evaluación de riesgos que ayudan a empleados a crear programas individuales para mejorar su salud, y algunas hasta proveen descuentos para gimnasios o programas de ejercicios.

Otro testimonio recibido fue el de Celia Hagert, analista política del Centro de Prioridades de Políticas Públicas, quien indicó que la obesidad y el hambre son problemas serios de la salud pública, y a veces coexisten en la misma familia y hasta el mismo individuo. Ella indicó que la obesidad puede ser un síntoma de pobreza, lo que explicaría porqué en Texas –un estado con uno de los índices de pobreza infantil más altos—la epidemia de la obesidad está creciendo mucho más rápido que a nivel nacional.

Las familias de bajos recursos muchas veces compran comidas junk (‘basura’) o comida rápida, que es generalmente más fácil y barato que una comida nutritiva. Muchos tienen pocas opciones en su barrio en cuanto a dónde comprar comida, como un limitado acceso a supermercados con buena selección de alimentos nutritivos. Los niños de familias de bajos ingresos tienen más probabilidad de vivir en barrios poco seguros, no tener una supervisión adecuada, o tener problemas de salud como el asma, que hace dificultoso el jugar afuera –actividad crítica para mantener un peso sano.

Una respuesta sería que las escuelas ofrezcan un desayuno nutritivo, ya que estudios muestran que el desayunar muchas veces previene el sobrepeso y la obesidad. El Senador Lucio, proponente de un programa alimenticio general, afirma que los niños que consumen diariamente un desayuno nutritivo obtendrán mejores resultados académicos y tendrán menos enfermedades. Aún los niños de familias de altos ingresos muchas veces tienen hambre a la mañana temprano, o los padres, que trabajan o son el único padre, no tienen tiempo de prepararles un desayuno sano.

El Presidente Lucio pidió al Departamento de Agricultura conducir una encuesta para ver cuántas escuelas ofrecen programas alimenticios para todos los niños (y gratis, independientemente del ingreso familiar); cuáles son las ventajas e impedimentos; cuáles las mejores prácticas; y qué porcentaje de estudiantes de bajos ingresos considera la escuela para implementar un programa alimenticio general que sea eficiente con respecto al costo.

Texas tiene el mayor programa escolar de desayunos en el país, con el 71% de los distritos ofreciéndolos gratuitamente, y el segundo mayor programa de almuerzo. Los reembolsos federales podrían aumentar con una mayor participación en estos programas, y el programa gratuito de comida le permite a escuelas reducir el papeleo y simplificar la logística de operar programas escolares de comidas.

Si el 100% de los estudiantes elegibles participan en estos programas, las escuelas públicas del estado recibirían $582,8 millones más por año. Todas las comidas son reembolsables –gratuitas, reducidas o de precio total. Dora Rivas, R.D., miembro del comité, declaró que cuando el Distrito Escolar Independiente de Brownsville comenzó su programa de alimentación general, el programa pudo financiar más necesidades, liberando el dinero del distrito para otros fines. Ella es la directora de Servicios Alimenticios allí.

La próxima reunión del comité será anunciada por el Presidente Lucio.

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