Senador Eddie Lucio Jr.

NOVEDADES DEL CAPITOLIO
COLUMNA DE OPINION

27 de julio, 2004
CONTACTO: Doris Sánchez
(512) 463-0127

Comités legislativos de Texas urgen cooperación federal

El gobierno federal está bailando el two-step tejano: proponiendo lo que muchos consideran leyes onerosas pero ignorando nuestro pedido de información sobre el efecto que tendrían. En nuestra audiencia en San Antonio el 7 de julio, el Comité Senatorial de Relaciones y Comercio Internacionales que yo presido escuchó durante horas alarmantes testimonios sobre el Programa US-VISIT y la apertura de la frontera a camiones mejicanos de transporte.

Nosotros invitamos a las partes que podrían haber presentado información de gran interés, pero ellos optaron por no presentarse, poniendo como excusa su política federal de no-participación en audiencias de comités estatales. Nunca en mis casi 15 años de servicio público he visto entidades federales con tanta falta de consideración hacia nuestro proceso legislativo y de audiencias públicas.

El Director Estatal de Seguridad Patria, Sr. Jay Kimbrough, informó al comité que él entendía que el Departamento de Seguridad Patria federal no manda representantes a este tipo de audiencia debido a la gran cantidad de pedidos de personal que reciben de organizaciones gubernamentales municipales, condales y estatales en todo el país. Pero el comité invita a representantes de ciudades, condados y gobierno, para que su participación elimine toda necesidad de duplicar el testimonio en otras reuniones.

Esta no fue la única agencia federal que se rehusó a participar. La Administración Federal de Seguridad en Vehículos o FMCSA (Federal Motor Carrier Safety Administration) fue invitada a discutir las ramificaciones del reciente fallo de la Corte Suprema sobre el tratado comercial NAFTA, y la necesidad de evaluar el efecto que tendría en el medioambiente antes de abrir la frontera al tráfico de camiones mejicanos de transporte. El testimonio de funcionarios estatales y de ciudadanos preocupados indicó que hay demasiadas preguntas que no se han contestado sobre esta importante decisión judicial, y que es necesario que agencias federales respondan a tales preguntas. Aunque FMCSA está en proceso de formular políticas que afectarán a los estados fronterizos, aún así optaron por no participar en audiencias estatales.

Tres semanas después de nuestra reunión, nos enteramos que algunas de estas entidades federales están contemplando llevar a cabo reuniones en diferentes comunidades sobre las normas que implementarán. ¿No tiene más sentido que las agencias, antes de concluir o adoptar estas normas, tengan un diálogo abierto con comités legislativos estatales que están pidiendo información de mucho interés sobre el posible efecto que estas reglas federales podrían causar en nuestras comunidades y residentes?

Una preocupación expresada en nuestra audiencia es que se nos dice que el programa US-VISIT es sobre seguridad nacional, pero el gobierno federal va en contra de esta posición cuando se trata de canadienses. Bajo el plan actual, los mejicanos pueden visitar nuestro país solo por 72 horas cada vez, y están limitados a 25 millas desde la frontera, pero los canadienses no tienen tales restricciones y pueden permanecer en el país hasta seis meses. Al contrario que los mejicanos, los canadienses solo necesitan licencia de conducir y certificado de nacimiento para entrar. Irónicamente, el Valle del Río Grande recibe más de 50.000 visitantes canadienses todos los inviernos.

Si las agencias federales se hubieran sentado a la mesa con nosotros, se hubieran dado cuenta que, dados nuestros lazos culturales y esfuerzos por expandir el comercio, sería más razonable promover la visita de los mejicanos. La Corporación de Desarrollo Económico de McAllen afirma que el programa US-VISIT afectará hoteles, comercios, viviendas, inversiones e impuestos. Solo en San Antonio, ciudadanos mejicanos son propietarios de 48.000 viviendas. La Corporación informó que los visitantes mejicanos gastan más dinero y hacen más negocios que los ciudadanos de cualquier otro país.

Compartiendo su preocupación sobre el programa US-VISIT, la vicepresidenta de la Cámara de Comercio Hispana de McAllen informó que “la economía del Valle depende mucho de estos visitantes. El temor es que no los dejen cruzar en la cantidad a la que estamos acostumbrados”. Ella explicó que si los comerciantes del centro no pueden vender sus productos, esto genera un efecto de dominó. Los proveedores en otras partes del estado y país no podrán vender sus productos a las comunidades fronterizas en la cantidad que lo hacían normalmente, y eso se traduce en dólares perdidos en estas áreas, pérdida de empleos, etc.

El reciente informe del Economista Ray Perryman parece validar el temor expresado en la audiencia –que la economía de EE.UU. podría perder 229 billones de dólares y 1.400.000 empleos a consecuencia de US-VISIT.

Deseo fervientemente que nuestras agencias federales adopten la norma de trabajar con las legislaturas de los estados fronterizos. Si escucharan a nuestras comunidades locales antes de tomar medidas políticas, se podrían adoptar soluciones innovadoras para tratar las previsibles consecuencias negativas de tal acción federal. Yo estoy de acuerdo en que nuestras fronteras deben ser seguras, pero no a expensas de nuestra economía y relaciones exteriores. Tenemos que trabajar en conjunción y tomar en consideración la preocupación de nuestras comunidades locales y funcionarios electos antes de crear mandatos federales.

Como siempre, si tiene una opinión o pregunta sobre éste u otro tema, no dude en comunicarse con mi oficina en Austin (512) 463-0127, Brownsville (956) 548-0227 ó Weslaco (956) 968-9927.

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