Senador Eddie Lucio Jr.

COMUNICADO DE PRENSA
DE DIFUSION INMEDIATA

5 de abril, 2004
CONTACTO: Doris Sánchez
(512) 463-0127

NOVEDADES DEL CAPITOLIO
Compensación por desempleo

Como ocurre con los fondos para carreteras, los tejanos envían a Washington mucho más dinero en impuestos de desempleo que lo que reciben: 37 centavos por dólar.

La falta de cobertura incrementa la carga impositiva del contribuyente cuando los trabajadores no reciben beneficios de desempleo y deben buscar otras formas de asistencia pública para obtener atención médica o alimentar a su familia.

El impuesto federal de desempleo requiere a los empleadores pagar un impuesto por trimestre de salarios de hasta el 0,8 por ciento (hasta el 6,2 por ciento en estados que no cumplen con leyes federales de impuestos a la compensación por desempleo) de los primeros 7.000 dólares en sueldo por cada empleado. Esto significa un impuesto para empleadores de aproximadamente $6 a $7 billones anuales a nivel nacional, pero solo la mitad de esta cifra regresa a los estados para pagar por servicios.

Yo consideraría apoyar una reforma a este impuesto, buscando aumentar el dinero que se reembolsa a Texas.

El impuesto estatal por desempleo se usa solo para pagar estos beneficios a trabajadores que perdieron su empleo sin tener culpa y buscan activamente otro empleo, pero este índice impositivo podría ser insuficiente.

Por ejemplo, nosotros gravamos a empleadores por solo los primeros $9.000 en salario por persona, prefiriendo pagar un déficit, si esto ocurre, que ahorrar para un futuro. Algunos sugieren aumentar el índice impositivo para tener un fondo de desempleo saludable.

Sin embargo, toda acción legislativa que intente asistir a la columna vertebral de este estado –nuestros trabajadores—también debería intentar mejorar el clima de los negocios. Es crítico que hagamos todo lo que podamos para fortalecer a aquellos que crean los empleos en primer lugar.

La Legislatura también necesita evaluar las normas de desempleo del estado. La definición general de ‘mala conducta’ del empleado necesitaría una definición más específica, para prevenir acusaciones de mala conducta hecha por algunos empleadores que no pueden ser corroboradas.

Los trabajadores de medio tiempo, como las madres que trabajan medio tiempo afuera por años, no califican para recibir beneficios de desempleo cuando son despedidas. La norma dispuesta es que el empleado debe buscar y aceptar un trabajo a tiempo completo o no tiene acceso a el beneficio de desempleo.

Aunque muchos estados basan la compensación a trabajadores en los últimos cuatro trimestres de empleo trabajado, Texas basa su desempleo en los cuatro primeros trimestres de los últimos cinco trimestres completados, para determinar si ganaron suficiente sueldo para poder calificar. Esta práctica está basada en el sistema de la era “New Deal”, cuando los empleadores enviaban información de salarios a Austin a caballo, y cuando este país tenía un sector laboral más estable.

Los trabajadores bajo contrato y aquellos que dependen de las condiciones del tiempo porque trabajan mayormente afuera, sufren tremendamente las leyes de compensación por desempleo que están basadas en el anticuado sistema de trimestres. El salario de una persona y la carga laboral muchas veces incrementa con el pasar del tiempo, por lo que los primeros trimestres son un indicador erróneo del salario y estabilidad laboral. Cambiar este sistema agregaría un siete por ciento más de trabajadores a las listas de desempleo, especialmente grupos minoritarios y mujeres.

Como senador de un área (sur de Texas) con un índice de desempleo del 10 por ciento, comparado con un índice del 6,3 por ciento a nivel estatal, me preocupa cómo sufre la gente trabajadora que pierde su empleo y no puede encontrar otro trabajo fácilmente, pero tampoco califica para recibir asistencia.

Actualmente, solo el 28 por ciento de los tejanos desempleados reciben beneficios de desempleo, en comparación con el 40 por ciento a nivel nacional. Es una deshonra que Texas ocupe el lugar 47 entre los estados por el monto de compensación por desempleo que pagamos, especialmente a trabajadores de bajos salarios.

La gente que todavía puede comprar productos y pagar servicios, aunque estén desempleados, ayudan a mantener a flote a la deficiente economía –es un sistema anti-depresión. En Texas, los impuestos a negocios han disminuido el 33 por ciento en los últimos 10 años. Así que los fondos en el programa ya están bajos, y el problema se agrava por el bajo reembolso federal.

Otro tema que atrajo la atención de la Legislatura es el empleo de ‘contratistas independientes’. Estudios a nivel nacional demuestran que cuando los empleadores clasifican a sus empleados como contratistas independientes en vez de pagar impuestos como empleados, debilitan la integridad de los fondos del programa.

Estamos examinando detenidamente el programa de compensación por desempleo en Texas, y, como proponente empresarial, continuaré haciendo hincapié en la necesidad de apoyar el desarrollo económico. Debemos construir sobre los incontables sacrificios hechos regularmente por los empleadores y sus empleados en todo el estado.

NOTA: El Senador Eddie Lucio Jr. es miembro del Comité Senatorial de Negocios y Comercio.

arriba