Senador Eddie Lucio Jr.

COMUNICADO DE PRENSA
1° de julio de 2002
CONTACTO: Doris Sanchez, Secretaria de Prensa
(512) 463-0127

La Iniciativa Desayuno-Almuerzo puede significar la diferencia entre salud y enfermedad, y buenas o malas notas para nuestros escolares

Mucho se ha dicho y escrito últimamente sobre mi propuesta para proveer un desayuno y almuerzo gratuito a todos los alumnos de escuelas públicas de Texas, y cómo lo financiaríamos.

Me gustaría aclarar las cosas y facilitar el debate de mi Iniciativa Desayuno-Almuerzo.

Algunos comentaristas de radio me han acusado de haber sugerido otra dádiva gratuita a aquellos menos afortunados en mi distrito. Este nuevo programa no es para beneficio de los estudiantes en mi distrito. El 90 por ciento de ellos ya califica para el programa de desayuno y almuerzo gratis, el que es financiado por dólares estatales y federales.

¡No! Mi propuesta no tiene nada que ver con ayudar a niños necesitados en mi distrito, sino con la salud y educación de todos los escolares de Texas.

Resulta increíble que gastemos miles de dólares al año en el mantenimiento de nuestros automóviles con el objeto de que funcionen adecuadamente por muchos años. Pero cuando alguien sugiere que usemos fondos en el mantenimiento de nuestros niños, de pronto los críticos lo califican ignorantemente como un programa de asistencia pública o welfare, y todos cuestionan cómo lo vamos a pagar.

Mi iniciativa es exactamente eso: un mantenimiento preventivo para nuestros niños. Queremos que los escolares presten atención y se sientan bien en la clase, y un niño con hambre no puede lograr esto. Con la obesidad y diabetes ocurriendo a un índice alarmante entre nuestros niños a nivel estatal, quiero asegurar que los escolares ingieran por lo menos dos comidas nutritivas por día. Muchos de ellos no se están alimentando bien. Aproximadamente un tercio de los estudiantes afro-americanos en cuarto grado, y un tercio de los niños hispanos en cuarto, octavo y décimo primer grado están excedidos de peso.

Si el número de niños con exceso de peso en Texas continúa aumentando, la incidencia de enfermedades crónicas también aumentará, especialmente la diabetes tipo 2; y Texas necesitará prepararse para aumentos exponenciales de los costos de salud.

Si damos desayuno y almuerzo a todos los niños, en vez de dejarles comer productos que no son sanos, aseguraríamos que reciben dos comidas diarias que cumplen con los estándares nutritivos del gobierno federal. También me interesa crear una fuerza de tarea que evalúe el contenido nutritivo de la comida en los comedores escolares de Texas, en relación a la incidencia de diabetes y obesidad.

Estudios a nivel nacional ya han indicado que los niños que se desayunan tienen mayor capacidad de atención, menos enfermedades, mejor conducta, menos tardanzas y mejores notas en exámenes. Desafortunadamente, en muchas familias de hoy los dos padres deben trabajar. El horario a las corridas de las mañanas hace que muchos padres no preparen desayunos nutritivos ni se aseguren que el dinero para el almuerzo es usado de manera adecuada.

Muchos cuestionan si el proveer alimentos es responsabilidad de las escuelas. Yo entonces pregunto si el proveer computadoras, deportes, banda musical, servicios gratuitos de consejería o enfermería es responsabilidad de las escuelas. Sí lo es. Si queremos una población sana y bien educada, debemos considerar un método integral de educación para nuestros niños. Siempre ganaremos al entrenar a nuestros escolares para que se conviertan en adultos responsables, capaces de trabajar y contribuir con la sociedad. Ciudadanos débiles físicamente y pobremente educados agotan los recursos de la sociedad, y terminarán costándonos más que las comidas escolares.

Una de las muchas propuestas de financiamiento que estoy explorando es un impuesto a las bebidas gaseosas o sodas. Definitivamente, no es la única opción que estoy investigando. ¿Qué mejor beneficio podríamos obtener de un impuestos o cualquier otro fondo que Niños Sanos y Niños Bien Educados?

Recientemente, un periódico del Valle del Río Grande publicó un dibujo humorístico de opinión que me mostraba extendiendo un impuesto a la industria de bebidas gaseosas, que inmediatamente pasaba el impuesto al consumidor. Me estaría engañando si dijera que esto no va a suceder –pero a largo plazo es el consumidor el que más se va a beneficiar.

Los padres no tendrán que dar más dinero a sus niños para el almuerzo diario. Yo no tengo más hijos en edad escolar, pero estimo que hoy día cuesta aproximadamente 2 dólares diarios almorzar en la escuela. Multiplicado por 180 días del año escolar, equivale a 360 dólares por año. Los padres de un niño tendrían que tomar una gran cantidad de sodas para llegar a pagar 360 dólares en impuestos al año.

El Austin American-Statesman informó recientemente que la Coca-Cola tiene contratos con distritos escolares, pagándoles millones de dólares al año para poner máquinas de Cocas en las escuelas. Aparte de estos lucrativos contratos, las compañías de sodas o gaseosas proveen también donaciones, como las pizarras de conteo deportivo. Es difícil de creer que la Coca Cola y otras compañías de bebidas no estén pasando estos costos al consumidor.

No tengo ningún interés oculto en la iniciativa que propuse, excepto la salud de nuestros niños y una mejor oportunidad para una educación sólida. Este tampoco es un tema partidista, como algunos quieren hacerle creer a la gente. Pero debemos hacer algo ahora, antes de encontrarnos con generaciones de adultos que no tienen buena salud porque nos negamos a tomar una buena decisión cuando eran niños.

Esta es una situación gananciosa para todos los involucrados –especialmente los niños.

Me gustaría recibir la opinión de la gente de Texas sobre este tema. Por favor envíen mensajes electrónicos con su opinión a eddie.lucio@senate.state.tx.us, o llamen a mi oficina en el Capitolio al (512) 463-0127.

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