Senadora Estatal Leticia Van De Putte, Distrito 26

Columna de opinión
De difusión inmediata

21 de enero, 2005
Contacto: Deborah Travieso, (512) 463-0126

La lucha contra la obesidad infantil

Por primera vez en más de un siglo, los niños de Texas tendrán una esperanza de vida más corta que la de sus padres. Según el Departamento de Servicios Estatales de Salud, casi el 39% de los niños y niñas de Texas en 4º grado están considerados pasados de peso u obesos. La obesidad infantil en Texas ha llegado a niveles de epidemia, y nos enfrentamos ahora a una crisis de salud de enormes proporciones.

Como la senadora que representa a una de las ciudades con mayor obesidad en el país (según la revista Men's Health), entiendo la urgencia de este problema. Un niño obeso de 12 años tiene una posibilidad del 75% de convertirse en un adulto obeso, y hoy, el 61% de los adultos en Texas son considerados pasados de peso u obesos. Hace 20 años, la diabetes II era una enfermedad casi exclusiva de adultos, ahora, el 5% de los niños en Texas están en riesgo de desarrollar diabetes II, también llamada ‘comienzo de diabetes adulta’. Y además de una miríada de problemas fisiológicos, los niños obesos también tienen mayor posibilidad de convertirse en blanco de agresión, matoneo, bromas, rumores o mentiras de sus compañeros, y el alejamiento de amistades.

En la primavera del 2004, el Dr. Eduardo Sánchez, Director del Departamento de Servicios Estatales de Salud, dijo: “todo esfuerzo, iniciativa legislativa o ley que pueda dar vuelta a la marea de obesidad que anega a Texas debería ser seriamente considerada”.

¿Es la herencia que queremos dejar a nuestros niños una de enfermedades, incapacidad y muerte? Como senadora y como madre, soy la primera en pararme y decir que la salud y bienestar de los niños de Texas no es algo que esté dispuesta a comprometer, no importa cuán difícil la lucha o fuerte la resistencia al cambio.

En diciembre del 2004, se emitió el informe del Comité Interino Conjunto de Nutrición y Salud en Escuelas Públicas. La meta del comité es promover estilos de vida más sanos para los niños, con opciones alimenticias más sanas en las escuelas. Además, el comité produjo varias recomendaciones pertinentes a la información y prevención de la obesidad, educación y acercamiento, normas nutricionales y seguros. Una de las recomendaciones, que pidió “la incorporación del índice BMI (índice de masa corporal) entre otros exámenes ya pedidos de vista y oído” me pareció una excelente oportunidad para usar dos de nuestros mejores recursos: los padres y educadores, para tratar el creciente problema de la obesidad infantil.

Es por eso que introduje la SB 205, que requeriría a distritos escolares calcular el índice de masa corporal o BMI de estudiantes y proveer a los padres información sobre su condición física. BMI, la medida de grasa en el cuerpo basada en la altura y el peso, puede ser muy útil para evaluar la salud general del estudiante, protegiéndolo de amenazantes enfermedades como apnea del sueño, enfermedad de la vesícula biliar, hipertensión, problemas de articulaciones, anorexia y bulimia.

Para ayudar a complementar los actuales planes propuestos por el Comité Interino Conjunto de Nutrición y Salud en Escuelas Públicas y las políticas de nutrición escolar de la Directora Susan Combs, yo planeo crear una “Tarjeta de Información de Salud” separada, que será enviada directamente a los padres o guardianes del estudiante y asegurará que la evaluación de BMI no sea conducida por un maestro de Matemáticas, Inglés o Ciencias, sino por un enfermero registrado o maestro de Salud entrenado, con tablas apropiadas según edad y género. Dando a los padres información sobre el índice BMI, y obesidad, y sugiriendo opciones sanas sobre nutrición y ejercicios, podremos asegurar que los niños de Texas tengan la oportunidad de vivir vidas sanas y productivas.

En respuesta a la preocupación de algunos de que la medida SB 205 “invadiría” la privacidad de los niños o los “evaluaría” en su salud, he estado trabajando en calibrar cuidadosamente la medida para tratar estas preocupaciones y lograr la meta de Texas de prevenir problemas de salud infantil, protegiendo a la vez la privacidad de los estudiantes.

Como profesional de la salud por 25 años, me parte el corazón ver a niños que ya no sólo vienen por medicina para el resfrío o vendas para sus rodillas lastimadas, sino por insulina para su diabetes y medicina contra la alta presión para su corazón. Es hora de que los tejanos protejamos y promovamos activamente la salud de nuestros jóvenes y ciudadanos más vulnerables. La investigación está hecha, escuchado el testimonio, hechas las recomendaciones y ahora es hora de tomar acción. La SB 205 toma un paso muy necesario en la dirección adecuada –para crear un diálogo productivo en nuestras comunidades, para construir un puente entre padres y educadores, para desarrollar la generación sana y económicamente productiva del mañana, protegiendo a los niños hoy.

La Senadora Van de Putte representa al Distrito 26, donde ella y su marido han criado a su familia por más de 27 años.

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