COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
Mayo 11, 2012
Contacto: Cindy Brockwell - (210) 826-7800

Paremos la burocracia en Washington

Francia eligió recientemente a un presidente socialista que prometió aumentar los impuestos a los bancos, a grandes compañías y a los ricos.

El mayor índice del impuesto a los ingresos subirá al 75 por ciento si el presidente electo Francois Hollande cumple lo prometido en su campaña. También prometió revertir los programas de austeridad ya establecidos y aumentar el gasto público.

Pero esto no es Francia y acá no podría pasar, ¿no?

A partir del 1º de enero de 2013, los americanos enfrentarán un aumento de impuestos de $494 billones. Parte de esto provendrá del vencimiento de los recortes de impuestos de Bush en 2001 y 2003.

Un cuarto del aumento en ingresos de impuestos proviene del vencimiento del recorte en impuestos salariales, y la mayor parte del resto del incremento vendrá de Obamacare, según la Fundación Heritage (http://heritage.org), una institución de investigación y educación (think tank) cuya misión es formular y promover políticas públicas conservadoras.

Este aumento de impuestos afectará más a americanos de medianos y bajos ingresos porque el 60 por ciento de los recortes de impuestos de Bush iban destinados a ese grupo.

No necesitamos pagar mayores impuestos. Necesitamos reducir el gasto descontrolado de Washington. El último insulto a los contribuyentes fue la revelación de que la Comisión de Servicios Generales federal derrochó $823,000 de nuestros dólares en una conferencia de entrenamiento en Las Vegas.

Aunque la administración demuestra indignación, tenemos que preguntarnos: ¿quién está encargada?

No necesitamos mayores impuestos; necesitamos reducir el gasto y recortar el déficit presupuestario de $1.2 trillón. Obamacare debe ser revocada antes que sume más gasto al déficit.

Los americanos que dependen del gobierno federal recibieron un promedio de $32,748 en beneficios en 2010. Eso es más que el promedio de ingresos personales para gastos prescindibles de los americanos: de $32,446.

Más de 67.3 millones de americanos dependen del gobierno federal para todo, desde cupones de alimentos a matrículas universitarias, a servicios jubilatorios a atención médica. En general, la dependencia en el gobierno federal subió un 8 por ciento en 2010, a un costo para los contribuyentes federales de $2.5 trillones.

Casi la mitad de los americanos pagan ahora cero impuestos a ingresos, dejando a un reducido número de contribuyentes para que financien a un creciente número de personas que dependen del gobierno para su existencia.

Esta es una clara receta para el colapso fiscal del gobierno, y un mapa de la catástrofe financiera que enfrenta Europa.

Esta no es una columna de cifras, pero si las quiere ver, visite la página de la Oficina del Presupuesto del Congreso en www.cbo.gov.

Durante la pasada sesión de la Legislatura de Texas, yo voté por la Resolución Senatorial Conjunta 1, urgiéndole al Congreso presentar a los estados para su ratificación una enmienda de presupuesto federal balanceado para la Constitución de Estados Unidos. Fue aprobada por el Senado de Texas pero murió en la Cámara de Representantes de Texas.

Yo fui autor de la Resolución Senatorial Conjunta 15 para pedir al Congreso que convoque una convención para proponer, entre otras cosas, una enmienda de presupuesto federal balanceado.

La medida no fue aprobada, pero no podemos abandonar. Debemos seguir trabajando hasta que tengamos un Congreso que escuche a aquellos que supuestamente representa.

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