COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
Octubre 7, 2011
Contacto: Cindy Brockwell - (210) 826-7800

Siguiendo el ejemplo del Presidente George H. W. Bush

Soy admirador del Presidente George H. W. Bush por largo tiempo.

Habiendo trabajado como voluntario en su fracasada campaña como senador de Texas en el Senado nacional, lo llamé dos años después al leer en un periódico que estaba haciendo campaña por Houston en el Congreso en la siguiente elección. Pero esa vez yo estaba interesado en una posición paga para trabajar en su campaña.

Resultó que ya había contratado todo su personal de campaña, pero tenía un amigo, un ranchero republicano del Panhandle tejano, que tenía posibilidad de ganar una elección si tuviera un buen personal de campaña. Entonces el Sr. Bush llamó a Bob Price de Pampa, Texas, y me recomendó para una entrevista.

Yo me trasladé hasta Tampa, me entrevistaron y contrataron, manejé la sede de campaña y supervisé a los voluntarios, y Bob Price fue electo al Congreso el mismo día que George H. W. Bush fue electo al Congreso. En ese momento, Bush y Price eran los únicos dos miembros republicanos del Congreso representando a Texas.

Años después, después que el Presidente Bush dejara la Casa Blanca, dio una sorpresa y se largó en paracaídas desde un avión el día de su cumpleaños, con el Equipo de Paracaidistas del Ejército de EE.UU., los Golden Knights. Me pareció genuinamente exitante.

Así que, cuando los Golden Knights me llamaron hace un par de semanas cuando estaban en San Antonio, y me invitaron a largarme en paracaídas con ellos, acepté con entusiasmo.

Soñaba largarme en paracaídas desde hace mucho --desde que fui comisionado como teniente segundo en el Ejército de EE.UU. después de estar en el Cuerpo de Cadetes en Texas A&M y basado en la Escuela de Infantería en Fort Benning, Georgia.

Estaba alojado en el edificio Bachelor Officer Quarters (BOQs) justo al lado de los "saltadores", donde se enseñaba el curso de tres semanas de la escuela de Paracaidistas del Ejército de EE.UU. Era fácil entusiasmarse para ir a la escuela de salto, así que hice la solicitud pero me rechazaron porque ya había sido asignado a la Escuela de Inteligencia del Ejército de EE.UU en Fort Holabird, Maryland, inmediatamente después de graduarme en la Escuela de Infantería.

Así que cuando los Golden Knights me ofrecieron la oportunidad de realizar un sueño de décadas, acepté enseguida la oportunidad.

Fue un día que nunca olvidaré --saltar de un buen avión a dos millas y media sobre la tierra y caer a 120 millas por hora durante aproximadamente un minuto, antes de que se abra el paracaídas, y después flotar varios minutos en un aire sorprendentemente silencioso, antes de un suave aterrizaje en la pista de Stinson Field, al sur de San Antonio.

Siguiendo el ejemplo del Presidente George H. W. Bush. Solo que yo no esperé a mi cumpleaños para hacerlo.

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