COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
Junio 25, 2010
Contacto: Margaret Patterson
(210) 826-7800

Nuestra valiosa libertad

El Cuatro de Julio se celebra el día en que, hace 234 años, los padres de esta nación declararon al mundo que América prefería un gobierno de la gente, por la gente y para la gente, en vez de ser gobernada por un rey.

Los ciudadanos de países más viejos veían la Declaración de Independencia como imprudente y aún ridícula. Los colonos no tenían ejército ni armada. Si por razón de un milagro pudieron derrotar a los ingleses, la idea de un pueblo gobernándose a sí mismo era absurda.

Los fundadores de nuestra nación entendieron que el documento que firmaron el 4 de julio hizo más que declarar audazmente la independencia de una nación. Sus palabras definieron a la nación y la hicieron inigualable, entonces y ahora.

Transformar la visión de los padres de la patria de una república democrática en un gobierno funcional no fue, y nunca será, fácil. La democracia es trabajo. Es una forma de gobierno que demanda mucho de sus ciudadanos.

Intelectualmente, es más fácil dejar que un monarca, junta o déspota diga a los ciudadanos lo que hacer que participar en el proceso de gobierno. Thomas Jefferson sabía que la república necesitaba ciudadanos educados para sobrevivir.

“Una ciudadanía sapiente es indispensable para la apropiada función de la república. El auto-gobierno no es posible a menos que los ciudadanos sean lo suficientemente educados como para poder supervisar”, insistió Jefferson. Él creó un plan en el que todos los niños, ricos y pobres, tenían derecho a tres años de educación pública gratuita, pagada con los impuestos “gravados a la riqueza del país”.

El actual financiamiento a escuelas públicas y la enseñanza superior es un 41 por ciento del gasto relativo a ingresos generales en Texas. Aunque la educación se lleva una gran porción del presupuesto, la Legislatura de Texas aumentó el año pasado el financiamiento a la educación pública en $1.9 billón y el financiamiento a la educación superior en $1.2 billón, resultando en un total de más de $75 billones para la educación pública y la superior.

Mientras que una ciudadanía educada es la base de una nación autogobernada, los ciudadanos también deben hacer sacrificios personales en nombre de la libertad. Más de un millón de hombres y mujeres americanos han dado sus vidas en defensa de nuestra nación. La voluntad de arriesgar la vida por un ideal continúa hoy en las calles de Bagdad y las montañas de Afganistán.

Más de 4,000 americanos han muerto en Irak, y más de 1,000 han dado su vida en Afganistán. Su sacrificio y el de más de 38,000 militares heridos, no debe olvidarse este Cuatro de Julio.

La guerra contra el terrorismo continuará poniendo a prueba nuestra paciencia y firmeza, y costará la vida de muchos luchadores para que nosotros vivamos libremente.

Preservar la libertad es tan arduo hoy como lo fue durante la Guerra Revolucionaria, cuando el panfletista Thomas Paine escribió: “Aquellos que esperan obtener ventajas de la libertad, deben, como hombres, sufrir la fatiga de apoyarla”.

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