COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
Junio 26, 2009
Contacto: Margaret Patterson
(210) 826-7800

Mayor protección a los derechos de propiedad privada para los tejanos

Por 233 años, los estadounidenses han venerado tanto su derecho a la propiedad como su derecho al voto.

En una elección constitucional del 3 de noviembre, los tejanos votarán para proteger más aún sus propiedades de los intentos del gobierno por expropiarlas con fines de desarrollo económico.

Tanto la constitución de Estados Unidos como la de Texas prohíbe al gobierno usar su poder de dominio eminente para confiscar propiedades sin pagar lo que valen a sus dueños. Los fundadores de nuestra nación creían tanto en el derecho a la propiedad, que la Quinta Enmienda de la Constitución de EE.UU. dispone: “…ni la propiedad privada será tomada para uso público sin compensación justa”, lo que significa que el gobierno debe pagar el valor justo del mercado por la propiedad que toma.

Inicialmente, “uso público” incluía carreteras, puentes y otra infraestructura. En la década de los cincuenta, las normas de dominio eminente comenzaron a incluir áreas urbanas en deterioro marcadas para reurbanización.

En el 2005, la Corte Suprema nacional, con un voto de 5 a 4, expandió aún más el concepto de “uso público” al establecer que los gobiernos podrían usar su poder de expropiación para tomar propiedad privada y transferirla a otro propietario privado, si el nuevo dueño la usara de manera que el gobierno local considere beneficiosa.

Desde el dictamen judicial, muchos de ustedes están preocupados porque, como la Corte Suprema de EE.UU. es “la ley de la patria”, no hay nada que prevenga que a usted se le expropie su propiedad para hacer lugar para una nueva fábrica o un nuevo hotel que produzcan más empleos para los tejanos y más impuestos para el gobierno local.

Los legisladores respondieron a sus inquietudes con nuevas propuestas y resoluciones conjuntas, y en el 2007, los tejanos aprobaron una enmienda constitucional que permite a entidades de gobierno vender a sus previos dueños las propiedades adquiridas mediante expropiación, si la propiedad no es usada para el fin propuesto dentro de los 10 años.

Aunque esta enmienda agregó protecciones para dueños de propiedades expropiadas, los tejanos continuaron preocupados porque los estatutos del estado no eran suficientemente estrictos para prevenir que gobiernos locales tomen tierras con fines de desarrollo económico.

Si los votantes aprueban la propuesta enmienda constitucional el 2 de noviembre, las entidades de gobierno podrían tomar, dañar o destruir tierras privadas solo con fines de “propiedad, uso y disfrute de la tierra” por el público o para eliminar deterioro urbano. La tierra adquirida por expropiaciones no podría ser usada para fines privados.

Si la entidad de gobierno usara la expropiación para eliminar deterioro urbano, tendría primero que probar que la propiedad está deteriorada.

La aprobación de esta propuesta enmienda reflejaría la opinión del revolucionario estadounidense Samuel Adams, quien escribió: “Entre los derechos naturales de los colonos están éstos: primero el derecho a la vida, segundo a la libertad, y tercero a la propiedad, junto al derecho a defenderlos de la mejor manera posible”.

En este momento, una enmienda a la Constitución de Texas es una manera de protegerse contra todo posible avasallamiento del gobierno a nuestros derechos de propiedad.

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