COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
Mayo 1, 2009
Contacto: Margaret Patterson
(210) 826-7800

Controlar el poder del gobernador

Una propuesta que permitiría a miembros de la Legislatura de Texas anular el veto del gobernador después de la sesión legislativa está ahora pendiente en un comité senatorial, habiendo sido aprobada ya en la Cámara de Representantes.

Aunque los creadores de la Constitución de Texas en los 1870s entregaron la mayoría del poder político a la Legislatura, el poder que tiene el gobernador para vetar proyectos de ley después del cierre de la Legislatura es un instrumento efectivo para controlar la legislación pública. Como yo creo que el deseo de los tejanos, como se refleja en medidas aprobadas por la Legislatura, no debería ser anulado con una simple marca del gobernador, soy el promotor en el Senado de la Resolución Conjunta (HJR) 29 de la Cámara de Representantes, creada por el Diputado Gary Elkins.

La HJR 29 propone una enmienda constitucional para permitir que miembros de la Legislatura puedan reunirse para considerar la anulación de vetos del gobernador. La resolución del Diputado Elkins es casi idéntica a la Resolución Senatorial Conjunta (SJR) 14 que introduje este año. Tanto la HJR 29 como la SJR 14 esperan audiencia en el Comité Senatorial de Asuntos Estatales.

Si el Comité de Asuntos Estatales aprueba la HJR 29, sería votada en el pleno del Senado. Espero que mis colegas den a esta resolución el mismo apoyo aplastante que recibió en la cámara baja, donde fue aprobada con un voto de 131 a 16.

La Constitución de Texas requiere que el gobernador, al recibir una propuesta aprobada por la Legislatura, firme la medida o la vete y la devuelva con objeciones a la cámara de origen. Esto debe hacerlo dentro de los 10 días, cuando la Legislatura está en sesión. Si el gobernador no firma o devuelve la medida, se convierte en ley sin su firma.

La Legislatura puede anular el veto con una mayoría de las dos terceras partes en ambas cámaras. En teoría, pareciera que la Legislatura tendría suficiente tiempo para enviar medidas al gobernador y anular cualquier veto. Desafortunadamente, los hechos prueban que no.

Como más del 80 por ciento de las medidas son aprobadas en los últimos días de la sesión legislativa, el gobernador simplemente puede esperar hasta que cierre la Legislatura para vetar las medidas que no le gustan. Concluida la sesión de la Legislatura, el poder teórico de la Legislatura para anular los vetos se convierte claramente en una ilusión. El Gobernador Perry, por ejemplo, ha vetado 203 medidas, más que todo otro gobernador en la historia, y ninguno de los vetos fue anulado por la Legislatura.

La HJR 20 ó SJR 14 enmendaría la Constitución de Texas, permitiendo a la Legislatura reunirse después del plazo de 20 días posteriores a la sesión que tiene el gobernador para introducir proclamas de vetos, con el fin de reconsiderar el veto de cualquier medida o rubro de asignaciones. Bajo las provisiones de la resolución, la Legislatura podría reunirse por no más de tres días consecutivos.

Podríamos usar ese tiempo para anular el veto de medidas que tratan problemas que deben resolverse antes de la siguiente sesión legislativa, dos años más tarde.

Yo no sé si los tejanos coinciden en que una sesión para anular vetos a medidas es una buena idea, pero yo creo que deberían tener el derecho de decidir eso en las urnas. Si la Legislatura aprueba la HJR 29 ó la SJR 14, los votantes de Texas podrán ejercitar ese derecho en la elección del 3 de noviembre de este año.

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