COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
Abril 3, 2009
Contacto: Margaret Patterson
(210) 826-7800

Conductores ebrios causan estragos en las carreteras de Texas

Los senadores estatales de Texas continuaron sus esfuerzos para hacer más seguras las carreteras estatales, aprobando dos medidas que esperan reduzca el número de fatalidades causadas por conductores ebrios.

A pesar de leyes más duras contra conductores ebrios aprobadas en previas sesiones legislativas, Texas sigue ocupando el segundo lugar, después de California, en el número anual de fatalidades de tráfico producto del alcohol, con aproximadamente 30,000 heridos.

Las estadísticas no son solo números. Representan a los conductores que perdieron su vida, que dejaron sufrientes seres queridos, que hirieron gravemente a pasajeros, que cargaron a familias con deudas médicas astronómicas o que dejaron a un niño sin padre o un padre sin hijo.

La medida SB 261 se enfoca en infractores reincidentes que, según la Administración Nacional de Seguridad de Tránsito en Carreteras, tienen mayor riesgo de participar en choques fatales que los conductores sin infracciones previas. Esta medida aumentaría las circunstancias por las que un conductor sospechoso de manejar ebrio tendría que someterse al examen de aliento o sangre. La ley actual requiere a conductores someterse a estos exámenes unicamente si participan en accidentes que resultan en heridos graves o muerte.

En todo otro arresto por conducir en estado de ebriedad, la policía está supeditada a que el conductor se someta a la prueba voluntariamente. Las provisiones de la SB 261 agregarían otras cuatro situaciones que obligarían al conductor a someterse a la prueba de aliento o sangre.

El conductor no podría negarse al examen si causó un accidente en que una persona tuvo que ser llevada al hospital; si conduce con un menor en el vehículo; o si tiene un delito previo por intoxicación o dos instancias de conducir ebrio (DWI). Esta medida, que apoyo, fue aprobada unánimemente en el Senado.

Otra medida anti-DWI, la SB 298, permitiría a la policía establecer paradas de control de sobriedad. Fue aprobada en el Senado por un voto partidista de 20 a 11. Yo voté a favor.

Bajo las provisiones de la medida, las paradas deberían ser al azar y limitadas a condados con más de 250,000 habitantes o ciudades mayores de 500,000 habitantes. Las paradas solo podrían ubicarse en áreas con ocurrencia preponderante de conductores ebrios, y no en base a factores raciales o socioeconómicos.

Todas las paradas deben tener grabaciones de audio y video, que deberán guardarse durante dos años.

Las paradas de control de sobriedad deben ubicarse solo una vez por año en cada lugar. Las paradas no pueden llevar más de tres minutos. Si un conductor es sospechoso de ebriedad, deberá mostrar su licencia de conducir y tarjeta del seguro. Toda parada debe ser conducida según un plan escrito, y deben publicarse avisos de paradas programadas en periódicos o Internet.

Yo entiendo que a los a conductores sobrios no les gusta ser parados por control; sin embargo, una demora de tres minutos es mejor que no llegar nunca a casa porque fue chocado por un conductor ebrio.

arriba