COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
Diciembre 19, 2008
Contacto: Margaret Patterson
(210) 826-7800

Usted elige: maneja sobrio o va a prisión

Las celebraciones de fin de año donde se sirve alcohol podrían causar rápidamente tragedias perdurables cuando los tejanos no beben de manera responsable.

A pesar de leyes más severas contra el manejar en estado de ebriedad y campañas de difusión sobre el problema, Texas sigue liderando a la nación en el número de muertes en tráfico relativas al consumo de alcohol. En 2007, 1,485 motoristas murieron en Texas en accidentes relacionados con el consumo de alcohol.

En base a un análisis de datos de accidentes de tráfico en Texas desde el 2001, durante diciembre más de 27,000 accidentes de tráfico dejan heridas a 20,000 personas y matan a alrededor de 335 más en Texas. Alrededor de 150 de esos choques fatales involucran a alguien que ha bebido.

Cifras sobre conductores ebrios muestran cierta mejora. En 1982, 2,801 personas murieron en choques relacionados al alcohol. El número más bajo de choques por alcohol fue reportado en el 2006, cuando 1,544 personas perdieron la vida en caminos de Texas.

El porcentaje de muertes en tráfico fue el mayor en 1982 también, con un 66 por ciento. Esa cifra bajó a su nivel más bajo en el 2006, cuando el 45 por ciento de las muertes en tráfico estuvieron relacionadas con el consumo de alcohol.

Desde que fui electo al Senado de Texas en 1992, he promovido y votado por medidas que aumentan las penas por manejar en estado de ebriedad. La pena por la primera infracción de DWI (manejar intoxicado) es un delito Clase B, castigado con hasta $2,000 en multa y/o de tres a 180 días en prisión, más la suspensión de la licencia de conducir por 90 a 365 días.

Una segunda infracción de DWI dentro de los 10 años es un delito Clase B castigado con hasta $4,000 en multa y/o 30 días a un año en prisión, más la suspensión de la licencia de 180 días a dos años.

Una tercer ofensa de DWI produce una multa de $10,000 y/o prisión por dos a 10 años, más suspensión de la licencia por 180 días a dos años.

Además de las multas, se agregarían otros costos asociados a la condena por conducir ebrio, llegando a hasta más de $10,000 por fianza, cargos judiciales, citas en la corte, clases ordenadas por la corte y aumentos en seguro de vehículo.

Para advertir a conductores sobre los peligros de beber y manejar, la División Seguridad del Departamento de Transportación de Texas (TxDOT) está promoviendo una campaña para las fiestas: “No beba y conduzca”. Tal vez vieron los carteles que proclaman (en inglés) “Santa viene a la ciudad. Por favor no lo choque. No beba y conduzca”.

La campaña incluye anuncios en la radio, televisión, prensa y publicidades interactivas en Internet: www.myspace.com/santaintexas. Calcomanías en puertas de refrigeradores en tiendas y estaciones de servicio participantes, así como posavasos en bares y restaurantes recordarán a los conductores no manejar después de beber, en el momento que más necesitan recordarlo: al comprar alcohol.

La campaña de información pública de TxDOT comienza el 15 de diciembre y seguirá hasta el 1º de enero del 2009.

Por favor conduzca sobrio. La prisión condal no es un buen lugar para pasar las fiestas (o cualquier otro día).

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