COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
Agosto 1º, 2008
Contacto: Margaret Patterson
(210) 826-7800

Problema: niños y jóvenes de Texas cada vez más gordos

En un artículo del Houston Chronicle en 2002, el Dr. William J. Klish del Hospital de Niños de Texas declaraba: “Si no controlamos esta epidemia de obesidad infantil, por primera vez en un siglo los niños se enfrentan a una vida más corta que la de sus padres”.

Han pasado seis años desde esas graves palabras en el periódico, pero la obesidad infantil sigue rampante a pesar de cambios en programas de nutrición escolar y clases obligatorias de educación física en los primeros grados.

En Texas, más del 25 por ciento de los estudiantes entre 6 y 18 años está pasado de peso o es obeso. En los 20 años pasados, el porcentaje de niños de 6 a 11 años pasados de peso se ha duplicado, y el de adolescentes de 12 a 18 años pasados de peso se ha triplicado.

La Agencia de Educación de Texas presentó recientemente los resultados de un estudio que confirman que el buen estado físico declina al crecer los estudiantes. El estudio, uno de los más grandes en la nación, evaluó la composición biológica, capacidad aeróbica, fuerza, resistencia y flexibilidad, usando el FITNESSGRAM ®, creado por el Instituto Cooper de Dallas.

Se consideró que los estudiantes estaban en una zona de buen estado físico (HFZ en inglés) si alcanzaban ciertos niveles en las pruebas --como la carrera de una milla, abdominales, lagartijas, extensión de hombros y otros. Resultados preliminares muestran que alrededor del 32% de las niñas de tercer grado y el 28% de los niños de tercer grado están en el nivel HFZ. Cuando llegan al 12º grado, el índice baja un 9% en las niñas y un 8% en los varones.

En pasadas sesiones legislativas, hemos aprobado medidas ordenando clases de educación física en escuelas primarias, quitando alimentos y bebidas poco sanas de las máquinas de venta en escuelas, requiriendo a comedores escolares servir comidas nutritivamente sanas, y pidiendo a distritos escolares instituir programas contra la obesidad aprobados por el estado.

Los distritos escolares pueden crear sus propios programas o usar uno de los cuatro programas aprobados estatalmente: Coordinated Approach to Child Health (CATCH), Bienestar/NEEMA, Great Body Shop, o Healthy and Wise. Los lineamientos de los programas están publicados en Internet. Para ayudar a los niños a lograr y mantener un estilo de vida sano, los padres pueden acceder a uno de estos programas y seguir su plan.

El exceso de peso es más que un problema físico. Además de aumentar el riesgo de diabetes en los niños, la obesidad podría ser responsable de problemas emocionales como baja estima personal, problemas de conducta y aprendizaje, y depresión.

Los niños no pueden cambiar su estilo de vida sin el apoyo y guía de sus padres. La mejor manera de que los padres puedan prevenir la obesidad en sus hijos es siendo un modelo a seguir para un estilo de vida sano.

Pueden hallar información sobre obesidad infantil, sus causas y prevención, en bibliotecas públicas, en Internet, escuelas, en información provista por el Departamento de Agricultura de Texas y el Departamento de Servicios Estatales de Salud de Texas. Los padres responsables harán más que leer maneras de prevenir la obesidad; ellos prepararán comidas sanas y asegurarán que sus hijos se ejerciten como si su vida dependiera de ello –lo que es verdad.

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