COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
Mayo 4, 2007
Contacto: Margaret Patterson
(210) 826-7800

¿Carreteras de peaje? ¿Aumento de impuestos a gasolina? ¿No hacemos nada?

La congestión de tráfico, movilidad, el Corredor TransTexas y las carreteras de peaje son solo algunas palabras o frases que vienen a la mente cuando hablamos del futuro de la vialidad en Texas.

Primero de todo, somos un estado de alrededor de 23 millones de habitantes –y nos llevó, bueno, varios miles de años en llegar a nuestra población actual. El Dr. Steve Murdock, nuestro demógrafo estatal, nos dice que nos acercaremos a los 45 millones para el año 2040, dentro de solo 33 años.

No todas, pero muchas de las carreteras públicas ya están congestionadas al punto de que muchos tejanos se sienten frustrados y enojados por la falta de movilidad, así como por la contaminación del aire ocasionados por el estar “atascados en tráfico”.

Y si a usted no le gusta estar atascado en tráfico con 23 millones de personas en Texas, sospecho que lo va a odiar sin nuevas carretera y casi el doble de personas.

El impuesto estatal a combustibles de 20 centavos por galón apenas cubre el costo de mantener nuestro extendido sistema de carreteras estatales, quedando muy poco para nuevas construcciones.

Si hay una cosa de la que estoy seguro, es que Texas necesita más carreteras si vamos a ser responsables con nuestros hijos y nietos y su futuro bienestar.

Las carreteras no son gratis.

De hecho, no solo no son gratis, son condenadamente caras, y alguien (los contribuyentes de Texas, principalmente) tiene que pagar por ellas.

Como el actual impuesto estatal a los combustibles es insuficiente para pagar por nuevas carreteras que nosotros y futuras generaciones necesitarán, parece razonable considerar aumentar el impuesto para incrementar los fondos necesarios para pagar por las carreteras que necesitamos.

Pero el gobernador ha dicho que el vetará todo aumento del impuesto al combustible que la Legislatura pueda aprobar –así que esa opción no está en la mesa.

¿Qué posibilidades quedan? Primero, podríamos no hacer nada y simplemente dejar que las actuales condiciones continúen deteriorándose, produciendo mayor congestión, menos movilidad y más contaminación del aire. Desde mi punto de vista, ésta no es una opción realista ni responsable.

Segundo, podríamos abandonar una práctica iniciada por la Legislatura hace un par de décadas para balancear nuestro presupuesto estatal sin aumentar los impuestos: divertir dinero del Fondo 6, la cuenta dedicada a ingresos del impuesto a la gasolina, para cosas relativas a vialidad pero no específicamente construcción y mantenimiento de nuestro sistema de carreteras. Yo estoy a favor de esta opción, pero, por sí sola, seguiría siendo insuficiente para enfrentar los desafíos en vialidad.

Tercero, podríamos construir carreteras ahora y pagarlas con peajes mientras las usamos. Esta opción se ha usado bien en Houston y Dallas pero nunca en San Antonio, y solo recientemente en Austin.

Tal vez haya otras opciones, pero sí las hay, no he oído de ellas.

Construir una nueva infraestructura vial para los tejanos de hoy, así como para nuestros hijos y nietos, es un gran desafío para nuestro estado en este momento, y yo, como su representante en el Senado de Texas, estoy abierto a sus consejos y sugerencias.

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