COLUMNA DE OPINION
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
2 de diciembre, 2005
Contacto: Margaret Patterson
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Fallo de la Corte Suprema sobre financiamiento a la educación pone la pelota en la cancha de la Legislatura

El reciente fallo de 7 a 1 en la Corte Suprema de Texas sobre el caso del financiamiento a la educación da a la Legislatura un plazo de seis meses para cumplir el trabajo que nos delega la Constitución de Texas: hallar la manera de financiar constitucionalmente las escuelas públicas.

Tenemos hasta el 1º de junio para hallar la solución a un problema que ha desafiado a legisladores por más de un siglo, o nuestras escuelas públicas no podrán abrir este otoño.

La decisión de la corte no me sorprendió. Aunque algunos legisladores esperaban que la corte nos diera algún tipo de guía sobre cómo reestructurar el sistema de impuestos a la propiedad con que se financian las escuelas, yo siempre pensé que la corte lo dejaría en manos de la Legislatura.

Básicamente, la corte nos dijo: “Nosotros somos los árbitros. Ustedes son los jugadores. Vuelvan a la cancha y jueguen, y nosotros les diremos si están o no respetando las reglas”.

La Corte Suprema de Texas decidió que el actual sistema de impuestos a la propiedad es inconstitucional porque la mayoría de los distritos escolares de Texas deben fijar el índice impositivo al máximo o cerca de $1.50 por cada $100 de tasación de la propiedad para financiar las escuelas. Esto ha creado involuntariamente un impuesto estatal a la propiedad de facto, lo que es inconstitucional. Como resultado del fallo, en un futuro cercano, los propietarios deberían recibir la reducción del impuesto a la propiedad que han estado pidiendo por algún tiempo.

Aunque la corte ratificó parcialmente la decisión del Juez de Distrito del Condado Travis John Dietz de que la estructura impositiva para financiar las escuelas públicas es inconstitucional, no estuvo de acuerdo con esta opinión en su totalidad. La Corte Suprema de Texas decidió que el sistema de educación pública cumple con las provisiones educativas de la Constitución de Texas, revirtiendo el fallo de la corte de distrito que dispuso que el sistema actual no satisface las provisiones constitucionales de “adecuado, eficiente y apropiado”.

Los tejanos que se oponen al actual sistema de redistribución de riqueza podrían sentirse decepcionados de que la Corte Suprema de Texas no consideró inconstitucional el método de redistribución de fondos entre distritos. La corte, sin embargo, advirtió a la Legislatura sobre el plan de redistribución, diciendo que el sistema se está inclinando hacia “inadecuado constitucionalmente”.

Aunque el plan de redistribución de riqueza podría tener que ser tratado en el futuro, el desafío al que nos enfrentaremos cuando nos reunamos en sesión especial la próxima primavera es hallar nuevas fuentes de recursos para reemplazar lo perdido cuando reduzcamos el impuesto a la propiedad.

El Senado de Texas enfrentó el desafío este año cuando aprobamos dos planes de financiamiento a la educación, uno durante la sesión regular y el otro durante una de las dos sesiones especiales convocadas para reformar la educación y su financiamiento.

La Cámara de Representantes no estuvo de acuerdo con ninguno de los planes del Senado, así que trataremos nuevamente cuando el gobernador convoque otra sesión especial en el 2006.

Con la proximidad del plazo del 1º de junio, espero que los legisladores arriben a esta sesión especial concientes de que “fracasar no es una opción”. Millones de propietarios y cuatro millones de escolares de Texas cuentan con nosotros para un triunfo. Y lo conseguiremos.

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