COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
3 de julio, 2003
Contacto: Margaret Rambie
(210) 826-7800

Ciudadanos, no legisladores, deberían diseñar los distritos electorales

Los legisladores de Texas comenzaron a revisar la distribución de distritos electorales del Congreso el 30 de junio, cuando la Legislatura fue convocada a una sesión especial. Esta es la 99° vez desde que fue adoptada la Constitución estatal en 1876 que la Legislatura se reúne en sesión especial, y la primera vez desde 1992.

La redistribución de distritos fue el único tema asignado por el Gobernador Perry cuando convocó la sesión especial el 18 de junio; sin embargo, el 1° de julio agregó 28 temas más, incluyendo los juicios por asbestos, fechas y plazos de elecciones, correcciones a la amplia medida de vialidad, asignación de cargos y gastos, y reorganización de gobierno.

No hay límites para el número de tópicos que se pueden considerar en una sesión especial. En 1933, la Legislatura 43° consideró 153 tópicos durante una sesión especial. Y había 59 tópicos en la agenda de la primera de seis sesiones convocadas en la Legislatura 71° en 1989.

Yo servía mi primer término en la Legislatura de Texas como miembro de la Cámara de Representantes en 1989 cuando la Legislatura hizo historia al reunirse en seis sesiones especiales, cuatro de las cuales estuvieron dedicadas a la financiación de la educación pública. Espero que la financiación de la educación pública sea el tema de otra sesión especial la próxima primavera.

Aunque una sesión no tiene que durar 30 días –una sesión especial en 1919 duró sólo una hora—creo que tomará la mayor parte de este mes aprobar un mapa con nuevos distritos electorales que sean compactos, contiguos y representen comunidades de interés. La redistribución de distritos es por naturaleza partidista y divisiva.

Fui testigo de las divisiones que provoca el proceso de rediseño de distritos cuando presidí el Comité Senatorial de Redistribución de Distritos en el 2001, y nuevamente las dos semanas pasadas cuando asistí a audiencias sobre nuevos distritos electorales en diferentes puntos del estado. Porque pienso que hay una mejor y más justa manera de hacer esta redistribución, he introducido por séptima vez en 10 años una medida que sacaría la redistribución de las manos de los legisladores para ponerla en manos de una comisión de redistribución independiente y bipartita integrada por ciudadanos.

El Proyecto de Ley Senatorial (SB) 6 propone una comisión de redistribución de nueve miembros que incluya a cuatro republicanos, cuatro demócratas y un presidente sin voto elegido por los miembros de la comisión. Los senadores republicanos y demócratas seleccionarían dos miembros cada uno a la comisión, y los diputados republicanos y demócratas harían lo mismo. Los miembros no podrían haber servido en cargo público o en la dirigencia de un partido político durante los dos años previos.

Por lo menos otros 12 estados tienen comisiones independientes de ciudadanos, y todavía otros las están considerando. Además de ser políticamente sólidas, independientes y bipartitas, las comisiones de ciudadanos son fiscalmente razonables. Texas gastó más de cinco millones de dólares respondiendo a los juicios levantados a consecuencia de la redistribución de 1990.

Aunque una comisión de redistribución formada por ciudadanos podría no terminar con los juicios, en los estados donde la redistribución se sacó de las manos de la legislatura, el número de juicios presentados ha disminuido dramáticamente.

Los legisladores en esos estados se dan cuenta, creo yo, que los constituyentes están mejor servidos, política y fiscalmente, cuando el diseño de los límites de distritos está hecho por hombres y mujeres cuyo futuro político no depende del resultado.

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