COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
6 de junio, 2003
Contacto: Margaret Rambie
(210) 826-7800

Recortes en presupuesto estatal trasfieren la carga impositiva a los gobiernos locales

La Sesión Legislativa 78° de Texas ya es historia, pero el presupuesto que aprobamos podría afectar a largo plazo el futuro de Texas. Desafortunadamente, el efecto podría ser negativo.

Me preocupa que muchos de los recortes al presupuesto que satisficieron políticamente a algunos sectores, podrían al final resultar fiscalmente desacertados. Por eso fui uno de los siete senadores que votó en contra del Proyecto de Ley (HB) 1 de la Cámara de Representantes –el presupuesto estatal bienal que entra en efecto el 1° de septiembre. Creo que debíamos y hubiéramos podido hacerlo mejor.

Para equilibrar el presupuesto estatal de 117,4 billones de dólares, redujimos servicios médicos a niños, eliminamos 10.000 empleos estatales, cortamos por la mitad el suplemento de seguro médico a los maestros, recortamos en gran proporción los programas de becas para matrículas universitarias, pospusimos la compra de necesarios libros de texto para escuelas públicas, y autorizamos a las juntas de regentes --que no son electas—a fijar los precios de matrículas universitarias.

El suplemento de 1.000 dólares al año en seguros de salud que los empleados de escuelas públicas recibieron en el 2001 fue cortado a 500 dólares para maestros de tiempo completo, 250 dólares para empleados de medio tiempo, y eliminado completamente para directores y administradores.

Los recortes también afectarán a los niños y ancianos que reciben seguros médicos de programas estatales. La reducción del número de inscriptos en Medicaid y el Programa de Seguros Médicos para Niños (CHIP) ahorrará al estado una cantidad significativa de dinero, pero probará ser muy costoso para gobiernos de condados y distritos de hospitales porque los forzará a absorber los costos de tratamiento y no serán reembolsados por los programas estatales.

Los contribuyentes que piden rebajas en los impuestos de propiedad descubrirán que no sólo no recibirán una rebaja en estos impuestos sino que lo más seguro es que pagarán más en impuestos locales de propiedad cuando los distritos de hospitales y condados traten de mantener los hospitales y clínicas locales en operación. La economía local, así como hospitales locales, serán adversamente afectados por los recortes en programas y personal estatal.

El futuro económico de Texas depende de la educación de sus ciudadanos. Los recortes al programa Becas TEXAS resultarán en aproximadamente 39.485 tejanos de clase media que no podrán pagar la matrícula y gastos administrativos para seguir estudios universitarios. La diferencia en ingresos entre un graduado de secundaria y un graduado universitario es de 1.200.000 dólares en un período de 40 años.

El Senador Bill Ratliff (R-Mount Pleasant) y yo propusimos que la Legislatura aumente el paquete de cigarrillos en un dólar. Este aumento no fue aprobado, pero hubiera sido bueno en términos fiscales y de salud. Hubiera generado un billón y medio de dólares en nuevos ingresos, y hubiera llevado a algunos fumadores a dejar de fumar, permitiendo a Texas recobrar algo del 1,26 billón de dólares en costo anual de Medicaid relativo a enfermedades causadas por el tabaco.

Hubiera preferido permanecer en sesión en Austin hasta adoptar un presupuesto que no disminuya las oportunidades de nuestros estudiantes para una carrera universitarios, que no castigue a los maestros que los preparan para la universidad, que no transfiera la carga impositiva a gobiernos locales ni disminuya los servicios médicos para nuestros niños y ancianos.

En los próximos dos años me temo que los tejanos descubrirán que lo que sonaba como una buena idea en junio del 2003 no será fiscalmente acertado en junio del 2005.

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