COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
17 de abril, 2003
Contacto: Margaret Rambie
(210) 826-7800

Recortes presupuestarios afectarán a tejanos de toda edad y situación económica

Las familias con ingresos mermantes podrían identificarse con los legisladores de Texas que tratan de decidir qué programas estatales cortar para poder equilibrar el presupuesto sin aumentar los impuestos.

En las columnas de las pasadas semanas me enfoqué en las cifras. Esta semana quiero poner caras humanas a esos números. Nos enfrentamos, a nivel estado, a las mismas difíciles decisiones que familias que deben decidir entre mandar un hijo a la universidad, pagar el trabajo dental de otro hijo, ayudar a un padre anciano con sus gastos o arreglar un techo que gotea.

Los cortes abstractos del presupuesto son más fáciles de hacer que pensar en la realidad de 250.000 niños sin seguro médico, 10.000 buenos alumnos de secundaria que no podrán asistir a la universidad por medio de becas TEXAS, 58.000 tejanos ancianos y discapacitados sin la asistencia comunitaria que les permitiría vivir en su casa, maestros pagando más por sus seguros médicos y menos semáforos cerca de escuelas.

A pesar del ajuste de cinturón, limpieza del presupuesto, combinación de agencias y técnicas administrativas de efectivo, equilibrar el presupuesto significa cortar servicios, muchos de ellos a tejanos que viven en el Distrito Senatorial 25.

El Condado Bexar podría perder más de 211 millones de dólares en cortes a Medicaid y el Programa de Seguros Médicos para Niños (CHIP), o un total de 33.189 casos, con 15.735 niños que perderían sus beneficios en CHIP.

El Condado Comal podría perder 7 millones de dólares cuando más de 1.000 clientes sean dados de baja en la lista, 743 de ellos niños. El Condado Guadalupe perdería 12 millones de dólares, con 810 niños bajados de la lista total de 1.737 casos en todos los servicios de Medicaid y CHIP.

El Condado Hays podría perder más de 8 millones de dólares si 1.548 clientes son bajados de las listas del condado, 1.045 de ellos niños. El Condado Kendall podría perder 1.800.000 dólares, y la pérdida en el Condado Travis podría ser de más de 71 millones de dólares.

Los niños sin salud preventiva financiada por CHIP terminan muchas veces en salas de emergencia de hospital, la forma más cara de asistencia médica. Los recortes en el presupuesto afectarán a todos los tejanos, no sólo a clientes de Medicaid y CHIP.

Las escuelas públicas podrían tener menos maestros y libros de texto. Los institutos y universidades serán afectadas adversamente. Mi universidad, Texas A&M, ha anunciado recortes en su departamento de periodismo y su programa de lácteos.

Bajo el presupuesto de la Cámara de Representantes, aprobado la semana pasada en esa cámara, se perderán alrededor de 11.000 empleos estatales debido a amortización o eliminación de puestos. Estos empleados son sus vecinos. Hacen las compras con usted, gritan con usted en el estadio de fútbol y rezan con usted en la iglesia.

La seguridad pública está pendiente de recortes en su presupuesto por 600 millones de dólares. Usted tendrá que esperar más tiempo para renovar su licencia de conducir u obtener una copia del certificado de nacimiento que necesita para sacar el pasaporte, o el certificado de fallecimiento que necesita para la corte de testamentos, porque el estado se adhiere a la política de no nuevos empleos.

Cientos de constituyentes comunicaron su preocupación sobre los recortes propuestos, incluyendo un señor con un hijo autista, un estudiante universitario con beca TEXAS, una madre trabajadora cuyos hijos están inscriptos en CHIP, los padres de escolares y ciudadanos ancianos. También escuché a contribuyentes totalmente opuestos a todo aumento de impuestos.

El presupuesto final probablemente sea redactado el mes que viene por un comité conferencia que incluye cinco miembros del Senado y cinco de la Cámara de Representantes. Hasta el voto final, el presupuesto será discutido y debatido extensamente, y así debe ser. Las decisiones difíciles no deben hacerse apresuradamente, especialmente cuando está en juego la vida y supervivencia de los ciudadanos.

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