COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
25 de noviembre de 2001
Contacto: Margaret Rambie
(210) 826-7800

Una llamada telefónica puede ser soga de salvamento para jóvenes que huyen del hogar

Para la mayoría de los tejanos, el período de fiestas que comienza el Día de Gracias es un tiempo de feliz celebración y reuniones con familias y amigos.

Desafortunadamente, miles de jóvenes en Texas pasarán las fiestas en la calle en vez de en casa con sus padres. En nuestro estado, más de 100.000 jóvenes de entre siete y 17 años huyen del hogar todos los años.

Muchos menores escapan de problemas agobiantes en la casa, los que pueden incluir abuso físico y sexual. Otros niños de la calle sufren su propio abuso de drogas. Frecuentemente, hay jóvenes que abandonan el hogar porque ellos y sus padres o guardianes no pueden resolver los conflictos y tendencias de comportamiento que surgen en la adolescencia.

Cualquiera sean las razones para abandonar el hogar, una vez en la calle, sus vidas están en serio peligro. Muchos de ellos se arrepienten de haber decidido huir pero tienen miedo de volver.

Para ayudar a estos jóvenes, los Servicios de Protección y Regulación de Texas mantienen un número telefónico especial para ellos: Texas Runaway Hotline. A través de éste se brinda consejería de crisis, referencias a organizaciones en el área donde se encuentra el joven, las que proveen un refugio, comida, asistencia médica y, si el joven lo desea, transporte gratis a la casa.

La línea Texas Runaway Hotline es gratuita y opera desde 1973, después que se encontraran los cuerpos de 27 adolescentes en el área de Houston. El staff, compuesto por miembros profesionales y voluntarios con por lo menos 40 horas de entrenamiento, contesta las llamadas 24 horas al día, los siete días de la semana. El número sin cargo es (888) 580-4357 (HELP).

En diciembre de 1998, los empleados y voluntarios inauguraron la llamada Texas Youth Hotline, para ayudar a jóvenes y familias en conflicto, y posiblemente prevenir la huída de los jóvenes. Los voluntarios y el personal hablan con miembros de la familia que están pasando por una variedad de problemas, incluyendo conflictos familiares, delincuencia, abuso y negligencia. La línea sin cargo es (800) 210-2278.

Cuando un joven o padre llama a cualquiera de estos dos números, están por lo general sufriendo una crisis familiar. Los consejeros evalúan esta crisis, intentan identificar los problemas fundamentales y ayudan a los que llaman con nombres de recursos y posibles planes de acción. La base de datos de la línea contiene los nombres de más de 2.000 organizaciones de asistencia a jóvenes, a nivel local, estatal y nacional.

Todo joven que llama a uno de estos números es aconsejado que se comunique con sus padres, un miembro familiar, un adulto en quien confía o una organización comunitario. Los padres pueden llamar y dejar mensajes para sus hijos. Si el joven en la calle no quiere o no puede hacer la llamada, un voluntario de esta línea se ofrecerá a iniciar una llamada conferencia, o de tres vías.

Si los jóvenes se niegan a comunicarse con los padres directamente, los voluntarios de la línea los alientan a dejar mensajes, con el entendimiento de que no se divulgará dónde se encuentran. Estos mensajes se pasan luego a los padres.

Lo mejor sería tener a estos jóvenes de vuelta en el hogar para las fiestas. De no ser posible, lo mejor es saber que su hijo está vivo, en algún lugar.

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