COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
13 de septiembre de 2002
Contacto: Margaret Rambie
(210) 826-7800

Legisladores enfrentados a difíciles decisiones ante el reducido presupuesto de Texas

Los artículos en la prensa sobre el esperado déficit en el presupuesto estatal me recuerdan a una cita atribuida usualmente al fallecido Senador Everett Dirksen: “Un billón aquí, un billón allá, y de repente estamos hablando de dinero verdadero”.

Creo que todos coincidimos en que 5 billones de dólares es dinero real, el déficit más bajo proyectado para el presupuesto estatal 2004-2005. Algunos funcionarios estiman que el déficit podría llegar a los 12 billones de dólares.

Deberíamos tener presente que hasta que tengamos todas las cifras del presupuesto 2002-2003, el déficit proyectado es sólo eso --una idea. Además, deberíamos recordar que no hablamos de un déficit por gastos, lo que está prohibido en la constitución estatal. El déficit proyectado representa el dinero que se necesitaría en el próximo ciclo de dos años sólo para mantener los servicios y programas al nivel actual.

Las proyecciones de déficit se pueden convertir en problemas reales de fondos si la economía no se mantiene al ritmo de las demandas de servicios resultantes del rápido crecimiento demográfico. El rubro educación, equivalente casi al 43 por ciento del presupuesto estatal, será más costoso durante los próximos dos años porque Texas tendrá más niños que educar.

La salud y servicios sociales equivalen a casi el 31 por ciento del presupuesto. Así como los costos médicos y de seguros están por las nubes para los tejanos individualmente, lo mismo ocurre con los costos de salud del estado. La Comisión de Salud y Servicios Sociales sometió recientemente una solicitud de presupuesto con un aumento de 2,4 billones de dólares para financiar el aumento en costos de Medicaid.

El aumento del costo de salud en el Sistema de Jubilación de Maestros y la contribución del estado al fondo de pensiones agregará 1,1 billones de dólares al ciclo presupuestario 2004-2005. Casi todos los presupuestos propuestos por agencias estatales incluyen aumentos que la Administradora de Cuentas Públicas Carole Keeton Rylander ha llamado “listas de deseos”.

Así como las familias deben reducir sus listas de cosas deseadas, la Legislatura se enfrentará también a decisiones difíciles en el 2003. Aunque sólo 61,7 billones de dólares del actual presupuesto estatal de 114,1 dólares proviene de los impuestos de venta, patente y otros, el estado necesitará por lo menos un aumento en los ingresos del 3 por ciento sólo para cubrir las actuales demandas presupuestarias.

Texas, que ocupa el último lugar entre los 50 estados en gastos del gobierno por persona y por año, y el lugar 48° en recaudaciones de impuestos, no es el único estado enfrentado a un presupuesto tan limitado. La Asociación Nacional de Agentes de Presupuestos Estatales informó que 47 estados enfrentan déficit presupuestario, por un total de más de 40 billones de dólares.

Cuando se les pregunta cómo resolverían la crisis presupuestaria, muchos contribuyentes dicen que “disminuyan servicios, pero no aumenten los impuestos”. Todos queremos lo mejor de todo: las mejores escuelas, los mejores caminos, los mejores parques estatales, el mejor sistema de salud y las calles más seguras. Y queremos todo eso sin aumentar los impuestos o agregar nuevos.

Para asegurar que nuestros niños reciban la educación que necesitan, nuestros ancianos cuenten con los servicios necesarios, nuestros veteranos sean retribuidos por su servicio a la nación, nuestras familias estén seguras en las calles y los hogares, los miembros de la Legislatura de Texas tendremos que tomas decisiones difíciles cuando nos reunamos en enero.

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