COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
26 de abril de 2002
Contacto: Margaret Rambie
(210) 826-7800

Comité senatorial considera cambios en el sistema judicial

De las tres ramas del gobierno estatal –ejecutivo, legislativo y judicial—los tejanos tienen más posibilidades de entrar en contacto directo con miembros de la rama judicial.

Sea en cortes dedicadas al tráfico o cortes de sucesión, los jueces toman decisiones que pueden afectar nuestras vidas de manera sustancial. En Texas y otros 37 estados, estos jueces son electos en elecciones partidistas.

En un mundo ideal, los votantes harían todo esfuerzo posible por informarse tanto como puedan sobre los hombres y mujeres que buscan ser electos a las bancas de cortes locales, de distritos y estatales. Desafortunadamente, este no es el mundo ideal, y los votantes no tienen ni el tiempo ni el interés de investigar la capacidad de cada candidato.

Además, el código judicial les prohíbe a los candidatos discutir la mayoría de los temas. Los candidatos judiciales pueden decirnos dónde obtuvieron su título en leyes o por cuánto tiempo practicaron abogacía o sirvieron en una corte, pero no pueden decir cuál es su posición en temas como control de posesión de armas o vouchers para escuelas privadas.

Para superar la combinación de restricciones a candidatos judiciales y el desinterés de los votantes, los abogados que hacen campaña para jueces deben hacer campañas políticas. El hacer campaña para un puesto es casi siempre difícil, pero lo es más aún cuando los candidatos judiciales deben conseguir dinero para financiar sus campañas. Las contribuciones vienen generalmente de abogados, prestándose a ser considerado inapropiado.

Las campañas judiciales en Texas son onerosas; la campaña para una banca en la Corte Suprema de Texas puede costar tanto como tres millones de dólares. Un candidato a la Corte de Apelaciones Criminales de Texas puede gastar entre 75.000 y 100.000 dólares.

Algunos tejanos piensan que los jueces deberían ser nombrados a sus cargos. Yo no creo que los jueces de distrito y otros jueces que tratan casos en sus cortes tengan que ser nombrados. Los jueces electos encargados de juicios responden actualmente a los votantes que viven en sus comunidades, y yo creo que deberían seguir haciéndolo.

Creo, empero, que tal vez sería sabio nombrar a jueces de apelaciones (sin recurrir a elecciones), ya que éstos sirven a una gran área de múltiples condados o al estado entero, como en el caso de la Corte Suprema de Texas y la Corte de Apelaciones Criminales.

El nombrar a ciertos jueces y magistrados a sus cargos podría ayudar a eliminar la apariencia de ser inapropiado y despolitizar a la justicia estatal. En la última sesión, voté a favor de un proyecto de ley y una resolución pidiendo una enmienda constitucional que hubiera permitido al gobernador nombrar a los jueces de la corte suprema, la corte de apelaciones criminales y las varias cortes de apelaciones del estado por términos de seis años, sujeto a la confirmación del Senado de Texas. Luego se les requeriría a ellos entrar a una campaña llamada “elecciones de retención”, donde los votantes tendrían derecho a votar por “sí” o por “no” para retener a cada juez en su banca.

Tanto el proyecto de ley como la resolución fueron aprobados por el Senado, pero ninguno de los dos se presentó a votación en la Cámara de Representantes de Texas, siendo allí eliminados.

Durante el período interino, el Comité Senatorial de Jurisprudencia, del que soy miembro, está examinando cambios que necesitan hacerse en nuestro sistema judicial.

El que el gobernador nombre a jueces de cortes de apelaciones sujeto a la confirmación del Senado y subsecuentes elecciones de retención podría ser el mejor modo para combatir un sistema que podría elevar a hombres y mujeres menos capacitados a las cortes de apelaciones de Texas.

Top