COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
15 de diciembre de 2000
Contacto: Margaret Rambie
(210) 826-7800

El beber en forma irresponsable podría convertir la celebración de las fiestas en una tragedia de por vida

En diciembre son comunes las reuniones familiares y fiestas de celebración, muchas de las cuales incluyen frecuentemente el consumo de alcohol.

Desafortunadamente, muchas de estas celebraciones se convierten en tragedias de por vida cuando los tejanos no logran beber de manera responsable. A pesar de leyes más estrictas contra el conducir embriagado y campañas educativas de "no tome si va a conducir", Texas todavía lidera a la nación en el número de accidentes automovilísticos relacionados al consumo de alcohol.

Según el informe de la Administración Nacional de Seguridad en Tráfico de Carreteras (NHTSA), el año pasado murieron 1.734 personas en las carreteras de Texas, en accidentes automovilísticos relacionados con el consumo de alcohol. Estadísticas del Departamento de Seguridad Pública (DPS) indican que en diciembre de 1999, hubo 2.295 accidentes relacionados al alcohol, en los que perdieron la vida 83 ciudadanos, incluyendo seis adolescentes.

Aunque las estadísticas no son buenas, algunas leyes han tenido éxito en reducir los accidentes de tráficos relativos al consumo de alcohol. La ley que aumentó la edad mínima para poder beber alcohol a 21 es responsable de la reducción del índice de fatalidades de tráfico en los jóvenes en más de la mitad desde 1988. La Legislatura 75° en 1997 disminuyó el nivel permisible de Concentración de Alcohol en la Sangre (BAC) para conductores de menos de 21 años a un nivel de tolerancia nula, ó 0,00 por ciento.

A nivel nacional, las fatalidades de tráfico relativas al consumo de alcohol disminuyeron en un uno por ciento de 1998 a 1999 en todos los grupos de edades. Las muertes relativas al alcohol en las carreteras de Texas disminuyeron de 1.792 en 1998 a 1.734 en 1999, una cifra todavía muy alta.

Durante seis fines de semana de noviembre y diciembre, alguien murió en un accidente relativo al alcohol en el condado Bexar, de acuerdo a la Teniente Christina Guerra de la Comisión de Bebidas Alcohólicas de Texas (TABC). Después de cada accidente los agentes de TABC trabajan con la policía local y agentes del DPS, investigando los accidentes relativos al alcohol, para descubrir quién está vendiendo alcohol a menores y/o personas embriagadas.

Y mientras los agentes de la ley tratan de hacer cumplir las leyes existentes, los legisladores han introducido proyectos de ley que aumentarían las penas por manejar intoxicado (DWI).

Un proyecto introducido por la Senadora Judith Zaffirini suspendería por 180 días la licencia de conducir de una persona si se niega a ser sujeta al examen de respiración o sangre para determinar el nivel de alcohol en la sangre (BAC). Otro de los proyectos de la senadora reduciría el nivel BAC permisible de un conductor de 0,08 a 0,06 cuando hay un menor de 14 años como pasajero del vehículo.

El Proyecto de Ley Senatorial (SB) 90 de la Senadora Jane Nelson proveería ciertos castigos y consecuencias por ofensas repetidas de DWI, incluyendo la suspensión automática de la licencia de conducir de aquellos convictos por dos o más DWIs en un período de cinco años. Después de que las licencias sean suspendidas, los conductores deberán enviar sus recibos de registro del vehículo, y sus placas o matrículas, al DPS.

La aprobación del SB 90 haría cumplir a Texas con el Acta de Equidad de Transportación para el Siglo XXI. El no cumplimiento resultaría en una pérdida significativa de fondos para construcción de carreteras.

La Senadora Nelson también introdujo el Proyecto de Ley Senatorial 91, que derogaría la ley del "envase abierto" de Texas. La ley actual prohibe a los conductores consumir alcohol mientras manejan, pero no prohibe el tener alcohol en el área de pasajeros de un vehículo.

El Proyecto de Ley Senatorial 91 prohibiría la posesión de una botella, lata u otro envase conteniendo una bebida alcohólica que ha sido abierto, o tiene el sello roto o el contenido parcialmente removido, en el área de pasajeros del vehículo. El proyecto no se aplicaría a casas rodantes o vehículos de alquiler, como taxis por ejemplo.

Legislaturas previas no lograron aprobar proyectos de ley prohibiendo envases abiertos en vehículos, y no veo que este proyecto sea aprobado fácilmente. Algo debe hacerse, empero, sobre las muertes relativas al alcohol en las carreteras de Texas. La Legislatura 77° considerará estos y otros proyectos cuando nos reunamos el 9 de enero del 2001. Yo decidiré si aprobar u oponerme a ellos basado en su interés y nuestra filosofía de control local, menos interferencia y regulación del gobierno, y responsabilidad personal.

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