COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
20 de octubre de 2000
Contacto: Margaret Rambie
(210) 826-7800

Los hogares de algunos niños son mundos violentos

La familia debería proteger a los niños de la violencia del mundo externo. Desafortunadamente, para muchos niños en Texas, el hogar es un mundo violento.

Durante décadas, la violencia familiar fue considerada un tema de la mujer, pero la violencia familiar también tiene un efecto perjudicial y prolongado en los niños. El niño expuesto a ver a su padre maltratando a su madre es sujeto al mayor factor de riesgo en la transmisión del comportamiento violento de una generación a la próxima.

Los niños testigos de violencia familiar suelen imitar los modos violentos de sus modelos adultos y cometer crímenes contra la sociedad. Los niños maltratados o desatendidos tienen 53% mayor tendencia a ser arrestados como delincuentes juveniles y 38 % mayor tendencia a ser arrestados como adultos, según un estudio reciente.

Aunque la madre es frecuentemente la principal víctima del abuso, todos los miembros de la familia son victimizados, aún el que abusa, quien destruye lo que pensaba trataba de salvar --su matrimonio. Hasta hace poco, la violencia familiar era considerada un asunto de la familia que debería resolverse a puertas cerradas.

El primer refugio para víctimas de violencia familiar no fue establecido hasta 1964, y el término "battered women" ("mujer golpeada en el hogar") no fue usado extendidamente hasta los setenta. No fue hasta los ochenta que la violencia familiar se convirtió en causa de un significativo número de arrestos y casos juzgados.

En 1999 hubo 177.176 incidentes de violencia familiar en Texas. Noventa y nueve mujeres murieron a manos de sus compañeros íntimos masculinos, y más de 800.000 fueron maltratadas físicamente.

Estadísticas como éstas, generalmente hechas públicas todos los años en octubre, el Mes de Alerta sobre la Violencia Familiar (Domestic Violence Awareness Month), atrajeron la atención de muchos segmentos de la sociedad, incluyendo la Legislatura de Texas. Yo voté por, y la Legislatura aprobó, leyes que fortalecen y protegen los derechos de las víctimas de violencia familiar.

Por ejemplo, una mujer que tiene una orden judicial indicando que es una víctima de violencia familiar puede obtener un nuevo número de licencia de conducir. Las víctimas son ahora notificadas antes de que el convicto sea puesto en libertad.

En 1999, la Legislatura 76° aumentó los tipos de cortes que pueden emitir órdenes de protección en casos de violencia familiar. Las mujeres en condados rurales pueden ser protegidas por una orden judicial del condado, sin tener que esperar a que un juez de distrito emita la orden.

Estamos tratando los temas relativos a la violencia familiar, pero todavía queda mucho por hacer, especialmente por los niños. Una de las agencias que ofrece ayuda es el Consejo de Violencia Familiar en Texas (Texas Council on Family Violence). El consejo provee información a organizaciones cívicas, policiales y cortes sobre el impacto de la violencia familiar en los niños. El número de teléfono del consejo es el (512) 794-1133.

Texas CASA (Court Appointed Special Advocate) (Defensor Especial Nombrado por la Corte) trabaja en pro de niños víctimas de abuso o descuido en el sistema judicial. Los programas de CASA están distribuidos en ciudades del Distrito Senatorial 25, incluyendo Austin, Georgetown, Kerrville, Marble Falls, San Angelo y San Antonio. Hay más información disponible en el (512) 473-2627 o en el Internet: www.texascasa.org.

Las organizaciones y agencias que trabajan con niños en crisis necesitan el apoyo de los ciudadanos. La ley requiere a doctores y maestros el informar la sospecha de un niño maltratado, pero usted y yo como familia, amigos y vecinos también tenemos la obligación moral de ayudar a un niño maltratado, llamando al Departamento de Servicios Protectores y Reguladores de Texas (Texas Department of Protective and Regulatory Services), sin cargo, al (800) 252-5400.

Nuestro esfuerzo podría ayudar a salvar a un niño atrapado en un mundo violento.

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