COMUNICADO DE PRENSA
de la oficina de Jeff Wentworth
Senador Estatal, Distrito 25

De difusión inmediata
28 de julio de 2000
Contacto: Margaret Rambie
(210) 826-7800

Nuevo manual diseñado para ayudar a parejas a hacer del matrimonio una relación de por vida

En Texas, el divorcio afectó la vida de más de 72.000 niños en el año 1998, el último del que se tienen estadísticas.

Hemos pasado de ser una de las sociedades con más matrimonios en el mundo a una de las que más se divorcian. Los matrimonios deshechos son tan comunes que prácticamente ninguna familia permanece sin ser afectada por el divorcio.

Las familias de Texas, como las familias en toda América, están bajo creciente presión por sobrevivir. En 1998, hubo 168.585 matrimonios y 86.625 divorcios reportados en el Bureau de Estadísticas Vitales de Texas. Frases como "hogares con uno solo de los padres" son parte del vocabulario usado para describir las familias de hoy.

Pero las palabras o frases no describen el daño hecho a los niños que se encuentran en el medio de un conflicto matrimonial o que pasan horas después de la escuela esperando en casas vacías hasta que su madre, o en otros casos su padre, vuelven del trabajo. Estudios indican que los hijos de padres divorciados tienden a no rendir tan bien en la escuela, a abandonar el hogar más temprano, empezar a formar familias más temprano y también se divorcian más seguido.

Empero, los estudios sobre el divorcio no proveen soluciones al problema. Durante la sesión legislativa de 1999, aprobamos un proyecto de ley requiriendo a los padres que se divorcian y tienen hijos menores a atender un curso educativo y de estabilización familiar previo al juicio final de su caso. El proyecto de ley es un esfuerzo por ayudar a los padres a entender los efectos devastadores que el divorcio ocasiona en los niños, y asistir a los padres a ayudar a sus hijos en este episodio tan emocional.

Lo ideal sería, por supuesto, que los padres permanezcan casados, y un proyecto de ley que promoví en el Senado se enfoca en fortalecer los matrimonios.

El proyecto ordenó a la oficina del Procurador General de Texas John Cornyn a preparar un manual para ser distribuido a las parejas que soliciten licencias matrimoniales en las oficinas de secretarios de condados en todo el estado. Un comité asesor cuyos miembros incluyen consejeros matrimoniales y familiares y religiosos con experiencia en consejería ayudaron a preparar el manual, que fue financiado por un aumento en el costo de licencias matrimoniales, de 31 a 36 dólares.

El manual pregunta y contesta diversas preguntas. Incluye cuestionarios diseñados para ayudar a parejas a descubrir qué espera cada uno del matrimonio, cubriendo temas como comunicación, conflictos, hijos, dinero, estilo de vida, familia, fe religiosa, el matrimonio y la ley.

Las parejas no están obligadas a llenar el cuestionario y ni siquiera a leer el manual, pero yo espero que lo hagan. Debemos hacer todo lo posible para fortalecer el matrimonio. La razón primera para reducir el índice de divorcios es, por supuesto, la salud y bienestar de los hijos, pero el estado también tiene un interés económico.

Bajo la ley de Texas, toda persona que tiene un hijo es financieramente responsable de ese niño. Actualmente, Texas tiene un poco más de un millón de casos de pensiones a los hijos, involucrando a dos millones de niños, y gasta anualmente 190 millones de dólares en colectar estas pensiones de padres que no tienen la custodia de sus hijos. En 1999, la oficina del procurador general colectó 868 millones de dólares, y el Procurador Cornyn predice que las colectas del año 2000 totalizarán 1.000 millones de dólares (o $1 billón USA).

Otros estados están también adoptando programas y normas enfocadas a fortalecer la institución matrimonial. Por el beneficio de los niños, la familia y la sociedad, debemos hacer lo posible para asegurar que cuando las parejas dicen "sí, quiero", significa que realmente lo hacen.

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