COMUNICADO DE PRENSA
del Senador Estatal Troy Fraser

De difusión inmediata
14 de abril, 2004
Contacto: William A. Scott - (512) 463-0124

La Legislatura podría considerar un número de opciones para financiar las escuelas públicas

Con una sesión legislativa especial en el horizonte, muchos miembros de la Legislatura están trabajando en pro de un consenso sobre la mejor manera de tratar el método para financiar nuestras escuelas públicas.

Hasta ahora, llegar a un consenso ha probado ser muy difícil. La razón es simple: resolver el problema de la financiación a la educación pública es casi imposible si no se cambia la estructura impositiva del estado y se obtienen ingresos adicionales.

Al examinar las opciones, empecé con la premisa básica de que los propietarios, a través de los impuestos de distritos escolares, han sufrido demasiado tiempo una carga impositiva desproporcionada. En 1980, el gobierno estatal financiaba el 52 por ciento de la educación pública, mientras los ingresos de impuestos locales a la propiedad financiaban el 48 por ciento restante. Hoy, el gobierno estatal financia alrededor del 38 por ciento y los propietarios contribuyen al 62 por ciento restante. Es claro que no podemos continuar esta tendencia. Los propietarios necesitan ayuda en sus impuestos.

Otro problema fundamental del actual sistema es que casi la mitad de los 1.031 distritos escolares del estado han alcanzado su tope impositivo de $1,50 (por $100 de valoración de la propiedad) para pagar por mantenimiento y operación de escuelas. Según la Asociación de Juntas Escolares de Texas, 691 distritos –aproximadamente el 70 por ciento—están en $1,45 o más. Simplemente, el sistema ha llegado a su máximo, y los maestros y administradores están pidiendo mayores ingresos.

Con estos problemas en mente, los funcionarios electos --incluyendo el gobernador, el vicegobernador y el portavoz de la cámara baja, líderes empresariales, grupos políticos y otros han comenzado a discutir múltiples opciones.

Bajo el plan del gobernador, las listas de impuestos se dividirían entre las propiedades de residencia y las comerciales. El índice impositivo máximo para viviendas se reduciría de $1,50 en $1,25 por $100 de valoración tasada, y continuaría siendo gravado por distritos escolares. Todo comercio y empresa estaría sujeto a un nuevo impuesto estatal de propiedad de $1,40 –una reducción de 10 centavos/$100 con respecto al máximo actual.

Los proponentes de este plan arguyen que los ingresos por impuestos a la propiedad perdidos podrían ser equilibrados con un mayor impuesto a los cigarrillos, la legalización de máquinas de juego en pistas de carreras de galgos y caballos, y el cierre de algunas de las brechas en el impuesto a licencias comerciales que son actualmente aprovechadas por algunas de las compañías más grandes del estado. Aunque nunca he apoyado el impuesto a la empresa, creo que, si vamos a tenerlo, debería ser justo. Yo consideraría cerrar estas brechas para que toda compañía pague su justa porción, pero también insistiría en reducir a la vez el índice impositivo actual.

Todo cambio en las leyes de juego requeriría un voto de dos terceras partes de los miembros del Senado y la Cámara de Representantes, para incluir el tema en la papeleta de voto como enmienda constitucional que requiere la aprobación de los votantes. Un número significativo de nosotros en la Legislatura tenemos reservas sobre el educar a nuestros niños con un impuesto al juego de apuestas.

Mientras tanto, me he unido al vicegobernador y otros miembros del Senado para pedir un recorte inmediato a los impuestos escolares de propiedad de hasta 75 centavos por $100 de valoración. Los ingresos de impuestos a la propiedad perdidos se reemplazarían con un impuesto más amplio al consumo (ventas).

El Senado, durante la sesión regular del 2003, aprobó unánimemente un plan similar que recortaría los impuestos escolares a la propiedad por la mitad, a cambio de un impuesto más amplio al consumo. Para mí, este es el método más justo porque el impuesto de ventas se paga por consumidores individuales y negocios de la misma manera. Además, el plan del Senado por el que voté hubiera terminado con el plan de financiación Robin Hood (de redistribución de la riqueza) como lo conocemos hoy.

La Constitución de Texas dispone que toda legislación para aumentar los ingresos debe originarse en la Cámara de Representantes de Texas, donde no parece haber consenso sobre ninguna de las opciones que mencioné previamente. Hasta que esa cámara baja se una y coincida en un plan, el Senado de Texas se ve en la incómoda posición de esperar hasta que esa cámara actúe y nos envíe una propuesta.

El Senador Troy Fraser (R-Horseshoe Bay) representa al Distrito Senatorial 24, integrado por 21 condados del centro geográfico de Texas.

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