Del despacho del Senador Estatal Royce West - Distrito 23

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Julio 1, 2013

Texas no debería excederse ni hostigar a la salud de la mujer

AUSTIN - Obviamente no se aplican los mismos argumentos contra el gran hermano, abuso de poder e intrusión del gobierno en la vida de los ciudadanos cuando se trata del deseo de los dirigentes estatales de pisotear los derechos de la mujer de Texas en su acceso a la atención médica. El Gobernador Rick Perry ha convocado nuevamente a la Legislatura al capitolio para forzar una legislación que ha fracasado dos veces y que de ninguna manera podría considerarse crucial para la diaria operación de Texas.

Todo experto dice, y los republicanos no lo niegan, que la aprobación de la medida HB2 resultará probablemente en el cierre de 37 de 42 centros que ofrecen atención médica a la mujer. El aborto solo es uno de los servicios, que suelen incluir además: planificación familiar, mamografías y exámenes por cáncer cervical.

Hay una razón por la que el Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos ha expresado su oposición a los esfuerzos anti aborto en Texas. Es la misma razón por la que la Asociación Médica de Texas y sus 47,000 miembros dicen que la SB5 y su sucesora la HB2 son perjudiciales para la mujer de Texas. Ambos grupos aducen que no debería ser función de los legisladores aprobar propuestas que "no se basan en ciencia seria" e interfieren en la atención de los médicos a sus pacientes.

La HB2 es muy similar a la SB5 de la Primera Sesión Especial de la legislatura. Esta medida no logró aprobarse debido a la providencia y pasos en falso tomados por partidarios de la legislación que negaría atención médica a la mayoría de mujeres que vive fuera de los grandes centros urbanos de Texas. La HB2 contendrá el mismo texto de la medida que no logró aprobarse durante la sesión regular, cuando rigieron las reglas normales del Senado que protegen el equilibrio del poder. Al Gobernador Perry y la extrema derecha, que normalmente insisten en el conservadurismo fiscal, parece no importarles gastar otro millón o más de dólares de impuestos por sesión especial si se trata de imponer la política por encima de lo qué es mejor para la salud de la mujer.

El Gobernador Perry dijo que él y otros aliados pro-vida no pararán en su lucha por poner fin al aborto --un derecho constitucional que la mujer americana ha tenido por 40 años. "Hasta el día en que Roe versus Wade no sea más que un vergonzoso pie de página en los libros de historia de nuestra nación, no dejaremos de pelear", dijo el gobernador este pasado fin de semana en un evento en el norte de Texas.

Los ataques republicanos a la salud de la mujer no empezaron en enero de 2013 y no están confinados a Texas. Tal vez recuerden las declaraciones ampliamente denunciadas hechas por varios candidatos al Congreso durante el ciclo electoral presidencial del 2012. También podrían recordar que en 2011, este mismo grupo de líderes políticos de Texas dirigieron el esfuerzo para cortar millones en financiamiento a Planned Parenthood, por el tema de sus afiliadas que brindan servicios relativos al aborto. También fue en 2011 que la Legislatura de Texas aprobó en ley una legislación que requiere a la mujer en Texas pasar por una innecesaria e intrusiva ecografía y volver a la clínica al día siguiente para poder llevar a cabo el aborto. Éste es un estado que también promueve la abstinencia como única educación sexual y encabeza a la nación en su número de embarazos adolescentes.

Si la historia ofrece alguna evidencia, la HB2 no terminará con el aborto. Pero podría causar más abortos ilegales.

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