Del despacho del Senador Estatal Royce West - Distrito 23

De difusión inmediata
6 de agosto de 2001

Nueva ley es sólo la primer batalla en la guerra contra préstamos abusivos

Durante la primavera del 2000 escuché –casi con incredulidad—el relato de ciudadanos víctimas de la hoy extendida práctica conocida como préstamos abusivos (predatory lending). El tema atrajo mi atención a través de una organización comunitaria local y las quejas de ciudadanos que llenaron mi oficina de distrito tratando de dar a conocer su problema. Demás está decir que esto atrajo mi atención, al punto que celebramos una reunión comunitaria que trató exclusivamente el tema de los préstamos hipotecarios abusivos.

Dicho de manera simple, el préstamo abusivo se da cuando un prestamista –por ganancia personal—extiende préstamos a consumidores con cargas adicionales e infladas, e índices de interés exorbitantes. Estos préstamos, debido a los altos intereses y cargos, son muchas veces casi imposibles de pagar.

Aunque la práctica de préstamos abusivos existe por varios años, los esfuerzos organizados para combatirla han surgido recientemente.

Aquellos familiarizados con la financiación al consumidor saben que existen dos categorías de préstamos: las de los mercados estándar y sub-estándar (o prime y sub-prime). El mercado de préstamos sub-estándar provee préstamos a consumidores que, debido a sus historiales crediticios, podrían no calificar para un índice de interés estándar. Aquí se cobran índices de interés más altos por el mayor riesgo de falta de pago del préstamo. Los préstamos estándar son emitidos típicamente por grandes instituciones financieras.

El abuso en los préstamos ocurre generalmente en el mercado de préstamos sub-estándar. Este grupo de potenciales prestatarios se caracteriza por tener un historial crediticio imperfecto o pobre, algunos son ancianos, muchos son de grupos minoritarios.

Aunque existen prestamistas con credibilidad en esta categoría sub-estándar, el público –a nivel nacional—ha sido explotado en años recientes por algunos prestamistas de baja credibilidad. Un estudio conducido por el Departamento de Viviendas y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD) y el Departamento del Tesoro halló que aún aquellos que residen en barrios negros de altos ingresos tienen el doble de posibilidad de obtener refinanciación usando un préstamo sub-estándar que aquellos que viven en barrios blancos de bajos ingresos,.

El informe de HUD también explica que los préstamos sub-estándar han crecido de un 5 por ciento –un mercado de 11.000 millones de dólares (u $11 billones EUA)—a un mercado de 83.000 millones de dólares (u 83 billones EUA), representando el 13 por ciento de todos los préstamos a la propiedad.

Aunque aplaudo el mayor acceso al capital brindado por prestamistas de la categoría sub-estándar a barrios que históricamente han sido insuficientemente servidos por grandes instituciones prestamistas, el relato de mis constituyentes ha creado un sentido de alarma en cuanto a los préstamos abusivos.

Yo soy el primero en admitir que al comenzar la Sesión Legislativa 77° mi conocimiento del sector prestamista en general, y la práctica de préstamos abusivos en particular, era muy limitado. Lo que sí sabía era que tenía que introducir una medida en el tiempo apropiado.

De esta manera, los agentes del sector y grupos que abogan por los consumidores fueron alertados, y pronto logramos reunir a un grupo de representantes de todas las partes de este tema potencialmente divisivo. La meta era lograr un balance que no desalentara a los prestamistas de permanecer en un mercado muy lucrativo en Texas, y a la vez protegiera al consumidor de prácticas abusivas desastrosas a nivel individual.

Con este grupo de trabajo brindando su especialización, me familiaricé muy rápido con el proceso de categorización de créditos, un elemento crítico del sector de préstamos abusivos. Esto incluye el enfoque en prestatarios y el uso de seguros de crédito con póliza única.

Por ejemplo, cuatro individuos con básicamente el mismo historial crediticio deberían recibir, en teoría, un índice de interés similar. Pero en la práctica, cada uno de estos potenciales prestatarios podría recibir préstamos con variados índices de interés. Lo que se necesita determinar es porqué ocurre esto y si estas prácticas son abusivas o basadas en razones comerciales legítimas.

Bajo el sistema de seguros de créditos con póliza única, los prestamistas adquieren seguros sobre los préstamos recibidos. Esta póliza de seguros se paga cuando se recibe el préstamo. Empero, si el prestatario no puede pagar la “póliza única” del seguro, se le financia por el término del préstamo. El resultado: los prestatarios pagan el doble del costo del seguro.

Otro aspecto del préstamo abusivo es el producir una cláusula obligatoria de arbitraje como condición del préstamo. Bajo estos términos, los prestatarios son forzados a renunciar a su derecho de iniciar juicio contra el prestamista, en el caso de que se dé una disputa relativa al acuerdo sobre el préstamo. No es necesario decirlo, pero yo creo que es el derecho constitucional de todo ciudadano el tener acceso a las cortes.

El Proyecto de Ley Senatorial 1581 prohíbe por siete años el refinanciamiento de ciertos préstamos con bajo índice de interés (como los ofrecidos bajo programas como Habitat for Humanity). También requiere que los prestatarios que reciben un índice de interés de 12 por ciento o mayor en préstamos relativos a propiedades deben recibir información sobre asesoramiento de hipotecas aprobadas por HUD y aviso de que sus préstamos podrían ser préstamos a la propiedad con un alto costo.

La medida también restringe los seguros de crédito de póliza única. A los prestatarios se les debe ofrecer ahora un producto de póliza mensual e información explicando la carga financiera adicional.

Como fue aprobada la medida, los prestamistas deben también considerar la habilidad del prestatario para repagar préstamos de propiedad de alto costo. Otras provisiones extienden los estatutos federales para brindar protección a nivel estatal.

Aunque el Proyecto de Ley Senatorial 1581 provee cierta asistencia a consumidores, este asunto está lejos de estar resuelto. Ya me he reunido durante este ínterin con representantes del sector de préstamos y grupos de defensa al consumidor, y ambos han sido receptivos y responsables al escuchar la preocupación sobre estas prácticas de préstamos abusivos. Se planean más reuniones, que, esperemos, lleven a más legislación para ser introducida durante la próxima sesión legislativa.

Royce West
Senado de Texas
Distrito 23

Para mayor información, llame por favor a Kelvin Bass al (512) 463-0123.

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