del despacho de la Senadora Estatal Judith Zaffirini

DE DIFUSION INMEDIATA
Contacto: Warren von Eschenbach
(512) 463-0121
Marzo 3, 2010

Usemos un lenguaje respetuoso: eliminemos “la palabra-R”

El miércoles 3 de marzo es el día de “Difusión del fin de esa palabra”, lo que nos da una gran oportunidad para enfocarnos en usar un lenguaje respetuoso al hablar de personas con discapacidad mental, eliminando “la palabra-R”.

Nuestros esfuerzos fueron reafirmados recientemente cuando el panel revisor de la Asociación Americana de Psiquiatría reveló los cambios propuestos para el Manual de Diagnosis y Estadísticas de Desórdenes Mentales, una influyente guía en el campo de la salud mental. Un cambio recomendado favorecido por el panel es especialmente necesario: eliminar toda variación de la palabra “retardado/a” (“retarded” en inglés) y reemplazarla con un lenguaje respetuoso al referirnos a personas con discapacidad mental.

“La palabra-R” es sumamente hiriente y degradante para personas con discapacidad intelectual y de desarrollo, y su uso presenta una gran barrera para su inclusión en la comunidad. Los gobiernos estatales están reconociendo esto tardíamente, pero van progresando hacia el uso generalizado de un lenguaje respetuoso. Varios estados votaron recientemente para quitar la palabra-R de los estatutos. Mientras tanto, el Senado Nacional está considerando la Ley Rosa, una medida para eliminar los términos “retardo mental” y “retardado mental” de las leyes federales de educación, salud y trabajo.

Texas no se puede quedar atrás. En el 2009, fui autora de una legislación que hubiera ordenado quitar toda variación de “la palabra-R” de los estatutos de Texas. Aunque la SB 1395 fue presentada en el Comité Senatorial de Salud y Servicios Sociales, no fue programada para ir a votación. Yo pienso volver a presentar esta legislación de lenguaje respetuoso en la próxima Sesión Legislativa de Texas que se reúne el 11 de enero.

En lo que se refiere a tratar a las personas respetuosamente, Texas debe enseñar con el ejemplo, y nuestros líderes también. Recientemente, asesores de alto nivel del Gobernador Rick Perry y el Presidente Barack Obama fueron criticados, merecidamente, por usar la palabra-R de manera inapropiada. Este no es un tema partidista. Es un asunto de decencia humana. Eliminar la palabra-R de nuestro lenguaje coloquial y legal reflejaría nuestro compromiso con la ética de reciprocidad respetuosa, o lo que muchos conocemos como Regla de Oro: Trata a los otros como te gustaría te trataran a ti. Igualmente importante, también reflejaría la Regla de Platino: Trata a los otros como les gusta ser tratados. Estas reglas no solo son la manera en que tendríamos que vivir, sino también el mejor tratamiento de las políticas públicas.

Es triste que quitar palabras obsoletas e irrespetuosas de estatutos y densos tomos de psiquiatría lleve tanto tiempo. Los cambios al Manual de Diagnosis y Estadísticas, por ejemplo, serán los primeros en diez años, y el proceso no está todavía terminado.

Afortunadamente, no se necesita aprobar legislación para empezar a eliminar la palabra-R de nuestra conversación diaria. Podemos empezar inmediatamente hablándolo con nuestros amigos y familiares, y participando en el Día Nacional de “Difusión del Fin de Esa Palabra” el miércoles.

Para averiguar cómo puede ayudar a promover un lenguaje respetuoso, visite http://www.r-word.org/. Más de 70,000 personas han visitado la página y se han comprometido a apoyar la eliminación de la palabra-R en su conversación diaria.

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