del despacho del Senador Estatal Juan "Chuy" Hinojosa

COLUMNA DE OPINION
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Enero 31, 2013

La nueva Universidad y Facultad de Medicina en Texas sur necesita una comunidad unida en el Valle
por el Senador Juan "Chuy" Hinojosa

Imaginen un Valle del Río Grande con más empleo, menor nivel de pobreza, mayor nivel de educación, más servicios médicos, más doctores, más acceso a esos médicos y más recursos para servir las necesidades especiales y críticas de la gente del Valle. Las posibilidades son innumerables y la transformación del Valle del Río Grande mediante la educación podría ser pronto una realidad. Pero una realidad que llevará trabajo --de legisladores, el sector de salud, dueños de negocios, funcionarios públicos, padres, estudiantes y residentes en todas nuestras comunidades. Si deseamos esta oportunidad --y sabemos que necesitamos esta oportunidad--debemos estudiar cuidadosamente y trabajar juntos como Valle unificado para crear un plan serio, con el fin de que la oportunidad que está ahora sobre la mesa no se pierda.

En diciembre, la junta de regentes de la Universidad de Texas votó por unir el Valle del Río Grande al apoyar legislación creadora de una nueva universidad que incluirá en el futuro cercano una facultad de medicina. La nueva universidad se expandirá en toda la región, con centros en la Panamericana y Brownsville, y se pronostica tenga 28,000 estudiantes, una inversión en investigación de más de $11 millones, un fondo de más de $70 millones, y podrá crear alrededor de 7,000 nuevos empleos. Esto será un paso gigante en establecer oportunidades educativas y reconocer el rápido crecimiento del sur de Texas.

Tal vez lo más importante es que la nueva universidad, por primera vez, podría recibir millones de dólares del Fondo Universitario Permanente (PUF), una fuente importante de fondos para la educación superior pública que la Constitución de Texas solo permite usar a ciertas instituciones de los sistemas UT y A&M. Hasta ahora, UT-Panamericana y UT-Brownsville no han sido elegibles para los fondos PUF. Con la creación de una nueva universidad, el acceso a estos fondos puede finalmente poner a nuestras universidades del Valle a la par de otras a nivel estatal. Habría más edificios e instalaciones, más espacio para aulas, más profesores, más programas y oportunidades educativas, y también albergaría a una de las dos mayores instituciones que sirven a hispanos en Estados Unidos y se enfocaría en las necesidades especiales del Valle.

Un componente principal de esta visión de una nueva universidad es la creación de una facultad de Medicina en Texas sur --un concepto que ha tenido el Valle por décadas pero ha fracasado una y otra vez al tratar de obtener financiamiento. La necesidad de una facultad de Medicina no tiene duda. Designado como Area Insuficientemente Servida en Medicina, el rápidamente creciente Valle del Río Grande tiene una grave escasez de médicos, muy limitados recursos, y una población insuficientemente servida plagada de epidemias. Expandir el acceso a la educación médica y lugares de residencias será un gran paso para resolver los críticos problemas de salud en el Valle. Habría más doctores, más centros médicos, más acceso a la salud, menos enfermedades crónicas, menos visitas a salas de emergencia debido a una atención preventiva, y en general una población más sana en el Valle con sustancialmente más recursos disponibles.

Cuando existe una entusiasta oportunidad en la visión de la facultad médica, debemos observar detenidamente qué se necesitará para hacerlo una realidad. Nosotros, como comunidades del Valle, debemos estar informados sobre el costo inmediato y futuro, así como los beneficios de tal visión. El costo de la facultad médica consiste de cuatro partes --como un banco de cuatro patas, todas necesarias para que se mantenga parado firmemente. Primero están los ingresos generales de la asignación presupuestaria de la Legislatura, que yo y nuestra delegación del Valle trabajaremos duro por obtener. Segundo es el financiamiento de la Junta de Rectores de UT que se ha comprometido con $10 millones al año por los próximos 10 años para la creación de una nueva universidad y facultad de Medicina en el sur de Texas. La tercera pata consiste de fondos PUF que estarán disponibles para construir la facultad médica una vez que la nueva universidad esté creada. Y finalmente, la cuarta pata está compuesta de contribuciones locales, específicamente filantrópicas y una fuente local de ingresos.

Aunque las primeras tres patas crearían la facultad de Medicina que el valle necesita, la cuarta es un financiamiento crucial que sostendrá la facultad en el futuro. Simplemente, en 6 u 8 años, el valle necesitará una corriente de ingresos local confiable para financiar las operaciones de la facultad de Medicina --diferentes opciones incluyen un distrito de servicios médicos. Debido a esta crítica necesidad de una fuente financiera, la facultad de Medicina necesitará ser construida para servir al Valle del Río Grande entero y necesitará de la participación de hospitales y una universidad. Aunque todavía tenemos algunos años para asegurar un plan local de financiamiento, la discusión, análisis de opciones y preparación para el financiamiento local debe hacerse ahora.

Aunque hay todavía muchos detalles que preparar con la creación de una nueva universidad y facultad médica, es una gran oportunidad que brindará eternos beneficios educativos y en salud para nuestras familias en el Valle del Río Grande. Finalmente tenemos la oportunidad de obtener lo que queremos, necesitamos y merecemos --no podemos dejar que nuestras diferencias nos cieguen. Debemos unirnos como comunidad y tener una visión regional en el Valle. La visión de una nueva universidad y facultad de Medicina necesita una comunidad del Valle unida si se va a transformar ese sueño en realidad.

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