Senador Robert F. "Bob" Deuell
Senado de Texas
Distrito 2

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Enero 30, 2013

Deuell responde a análisis de Hamilton sobre expansión de Medicaid

El análisis de Billy Hamilton sobre la expansión de Medicaid hecho para los Ministerios Metodistas de Atención Médica y Texas Impact presenta una visión incompleta de los posibles efectos financieros de expandir el programa Medicaid como lo indica el Acta de Atención Económica (ACA).

Aunque no disputo las cifras sobre el costo de la expansión para el estado y el gobierno federal, sí cuestiono las conclusiones del Sr. Hamilton sobre los beneficios positivos en cuanto a ahorro, mayores ingresos impositivos, impacto en la economía y creación de empleo. El Sr. Hamilton, quien cuenta con todo mi respeto, no menciona las consecuencias negativas de la expansión de Medicaid. Aunque algunos alegarán que la decisión de no expandir Medicaid es política, tal expansión no es una buena política pública.

Mucha gente que tendría acceso a Medicaid bajo la expansión ya tiene seguro médico y, por supuesto, dejaría el seguro provisto por su empleador para inscribirse en Medicaid. El efecto neto, además de un innecesario aumento en el costo del programa Medicaid, sería reducir la fuente existente de seguros médicos privados y a su vez aumentar las primas de aquellos que permanecen en ese sistema. Esto causaría que algunas compañías o empleados individuales abandonaran su seguro, creando así una nueva clase de no asegurados. También iniciaría un efecto dominó en la no mencionada meta de ACA de tener un sistema de salud del gobierno como 'pagador único'.

También sin mencionar es que el gobierno federal no podría pagar por la expansión de Medicaid. Con 16 trillones de dólares de deuda y más de 100 trillones más en obligaciones incumplidas proyectadas para Medicaid, Medicare y Seguridad Social, ¿cómo podemos en buena conciencia aumentar la deuda del gobierno federal aunque en Washington quieran hacerlo?

Uno solo tiene que ser un estudiante casual de historia, economía y políticas públicas para darse cuenta que en algún momento el gobierno federal retirará el generoso aporte monetario. Sí, podríamos agregar una estipulación para parar la expansión si eso sucediera, pero ¿puede alguien imaginar la realidad de inmediatamente sacarle Medicaid a más de un millón de personas que se han hecho dependientes de ese sistema de gobierno en vez de en la empresa privada? Simplemente no ocurriría.

El Sr. Hamilton menciona el aumento en ingresos de impuestos. ¿Realmente queremos expandir un programa de gobierno para recaudar más impuestos? Independientemente, ¿es buena política pública justificar tal expansión diciendo que los impuestos recaudados pagarían por ello? Recaudar más ingresos impositivos de la expansión de Medicaid tiene el efecto de gravar dinero de impuestos.

El dinero de la atención médica no compensada proviene de una combinación del gravamen general de ingresos y otros ingresos a nivel federal, impuestos de venta, actividad comercial e impuestos de propiedad a nivel estatal y local, transferencias en costos y donaciones benéficas de tiempo y dinero.

Los costos de la atención médica, facturación y financiamiento están distorsionados y son ilógicos. Es raro que cargos por atención médica reflejen el costo actual de la atención. Es raro que un individuo pague por atención médica directamente o en proporción al costo actual. Hay que considerar también la complejidad de impuestos y presupuestos a nivel local, estatal y federal. Es irracional pensar que cualquier ahorro, reembolso o nuevos ingresos serían segregados o lo suficientemente tangibles como para reembolsar dinero al gobierno estatal o a los contribuyentes en forma de menos impuestos a la propiedad u otro reembolso impositivo.

Además, Medicaid tiene serios problemas de acceso y costo. ¿Es razonable agregar más pacientes a ese sistema antes de hacerle cambios? Mucha gente en Medicaid no tiene acceso a la salud. Mucha gente sin seguro sí la tiene.

La solución para Texas y otros estados es adoptar una versión estatal del Acta Opciones de Pacientes (PCA) introducida en Washington por los senadores Richard Burr y Tom Coburn, y los diputados Paul Ryan y Devin Nunes en 2009. El PCA es una medida integral que trata las opciones, prevención e intercambio de seguros, y que es flexible y pro pacientes, y tiene resolución de mala práctica.

Esta medida reconoce la inequidad del sistema federal de impuestos al subsidiar la atención médica de trabajadores de altos ingresos, permitiendo que los gastos de atención médica sean deducibles de impuestos. La medida permitiría un reembolso impositivo de $2,300 para personas y $5,700 para familias, para ser usados en atención médica en el sector privado. El dinero planeado para la expansión de Medicaid podría darse a los estados para una versión estatal del Acta de Opciones de Pacientes. Esto es en esencia lo que nosotros en la Legislatura de Texas, la Presidenta Jane Nelson, el Vicegobernador Dewhurst y el Gobernador Perry hemos estado abogando en la forma de un Subsidio en Bloque. Dado el estimado 1.3 millón de personas que serían elegibles para Medicaid bajo la expansión, esto representaría menos gasto de gobierno, justicia impositiva, y daría atención médica a tejanos de bajos ingresos y los pondría en un mejor sistema.

El Senador Robert F. Deuell M.D. representa al Distrito Dos del Senado de texas, y es un médico de familia practicante en Greenville, Texas.

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