Senador Robert F. "Bob" Deuell
Senado de Texas
Distrito 2

DE DIFUSION INMEDIATA
13 de mayo, 2005

NOVEDADES DEL CAPITOLIO

Examen del juego de apuestas
Parte II: Costos sociales

Como expliqué en el artículo de la semana pasada, hay personas que buscan la expansión del juego de apuestas en Texas como posible solución a nuestros problemas de financiamiento a escuelas públicas. Y, como dije también en el artículo, yo sigo firme en mi oposición a toda expansión de los intereses del juego en Texas. Yo creo que los ingresos provenientes del juego son muy inestables, y que hay mejores maneras de recaudar fondos para el estado.

Uno de los mayores inconvenientes es el gran costo social asociado con el juego. Se han hecho muchas investigaciones sobre el tema, y hay estadísticas y estudios que muestran que los estados pueden empeorar financieramente al adoptar el juego de apuestas.

El Instituto de Gobierno y Asuntos Públicos de la Universidad de Illinois, en su publicación Policy Forum (Volumen 13, Número 2, por Earl L. Grinols) expone claramente algunos de los costos sociales asociados con el juego y, específicamente, el aumento del crimen. Los siguientes son extractos de tal publicación. Comuníquese por favor con mi oficina si desea recibir una copia del documento completo.

“Hay evidencia convergente que demuestra que el juego de apuestas causa un significativo aumento del crimen. Tomados en su totalidad, los casinos causan crímenes y otros costos –pagados por la sociedad, incluyendo aquellos que no juegan—que exceden sus beneficios y representan cargas financieras sustanciales para poblaciones cercanas. Como el juego de apuestas no pasa el examen costo-beneficios, los legisladores deberían dar seria consideración a opciones que incluyan imponer impuestos iguales al costo producido por casinos, restringir la expansión de casinos o prohibir del todo los casinos de juego.

Sumando los crímenes de jugadores compulsivos y patológicos, y los costos sociales asociados --como los de policía, captura, adjudicación y encarcelamiento, se puede determinar el costo promedio del crimen para la sociedad, incurrido por un jugador compulsivo o patológico (algunos estudios ponen los dos grupos juntos). Recientes investigaciones que usan esta metodología hallaron que el jugador compulsivo o patológico promedio le cuesta a la sociedad $10, 112 al año. El costo del crimen constituye $4,225 ó el 42% de esa suma.

Combinando el costo del crimen con estudios de la frecuencia de jugadores compulsivos o patológicos se obtienen cifras del costo del crimen para la sociedad en general. Usando las cifras previas se llega a que el costo anual del crimen per cápita es de $57.

Críticos del juego de apuestas señalan un número de costos sociales. Además de los costos gubernamentales directos de regular casinos y proveer servicios sociales consecuentes al juego, se incluye el costo de quiebras financieras, enfermedad, suicidio, daño a la familia, pérdida de ingresos y crimen, entre otros.

La investigación para especificar las cifras de estos costos está en sus comienzos. Esta publicación describe investigaciones dirigidas a determinar el costo a la sociedad de siete crímenes del Indice I examinados por el FBI: latrocinio, robo, robo de vehículos, asalto, ataque agravado, violación y asesinato. En áreas donde hay casinos la evidencia indica un costo de $63 por adulto, por año; pero otros estudios que proveen información sobre todos los costos sociales de casinos sugieren que el total es de más de $100 por adulto por año. Estimaciones que indican costos de $135 y $150 y más son comunes.

Los beneficios sociales de los casinos son el aumento en ganancias e impuestos de casinos (ganancias e impuestos de casinos menos ganancias e impuestos de otros negocios a causa de los casinos), más el valor de la conveniencia para consumidores que tienen casinos cerca comparado con tener que viajar largas distancias para jugar. Investigación sobre los beneficios sugiere que no son mayores que $40 por adulto por año. Así que el juego de casinos no pasa el examen costos-beneficios en términos de los crímenes de Indice I.

Es una pregunta abierta el si se pueden ofrecer juegos de casino de manera que permitan jugar a los ciudadanos que pueden jugar sin producir daños, y a la vez prever la creación de jugadores compulsivos y patológicos y los costos sociales ya discutidos. Si el juego de casinos no se puede ofrecer de manera que pase el examen costo-beneficios en términos económicos, entonces es preferible prohibirlo (como se hizo hasta no hace mucho)."

Este es el segundo artículo de una serie sobre el juego de apuestas en Texas. Para comunicarse con el Senador Deuell sobre el proceso legislativo, llame a su oficina en el Capitolio: (512) 463-0556, o escriba a: Sen. Bob Deuell, Texas Senate, P.O. Box 12068, Austin, Tx 78711. El sitio Internet del Senado de Texas es www.senate.state.tx.us. La dirección electrónica del Senador Deuell es: bob.deuell@senate.state.tx.us

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