COLUMNA DE OPINION
del Senador Carlos Uresti

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Octubre 8, 2010
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La legislatura debería apoyar la prohibición del texting mientras se conduce

San Antonio se ha unido ahora a Austin y El Paso como las únicas ciudades grandes en Texas que prohíben el uso del texting al conducir un vehículo. Fue un paso inteligente para tratar el creciente problema en nuestra sociedad de celulares, pero solo unos parches en reglamentos locales no son suficientes.

En la próxima sesión de la Legislatura espero promover una medida que imponga una prohibición a nivel estatal a mandar mensajes de texto mientras se conduce. Alrededor de dos docenas de estados han aprobado una ley semejante, y es hora de que Texas se les una.

Según Ray LaHood, Secretario de Transportación de EE.UU., el año pasado hubo alrededor de 5,500 muertes en tráfico causadas por conductores distraídos, incluyendo los que mandaban texto. Y como todos sabemos, los teléfonos causan otras distracciones también: Internet en general, YouTube, Facebook, email y otros.

Cuando el conductor se distrae del camino que tiene adelante, las tragedias solo llevan un momento. De hecho, estudios muestran que usar mandar texto mientras se conduce es comparable a manejar en estado de ebriedad.

Con todos los recursos que hemos puesto contra el DUI (conducir intoxicado) y las tragedias que provoca en nuestras calles y carreteras, ¿porqué se le debería permitir a conductores una práctica que es igual de peligrosa? La simple respuesta es: ‘no deberíamos’.

Encuestas muestran que la gente ya sabe el peligro que representa mandar textos desde el vehículo, pero muchos lo siguen haciendo. No es algo que tenga que ver con la difusión pública, sino con un estricto reglamento. Funcionó con el uso del cinturón de seguridad, que a nivel nacional está en un 85 por ciento, igual puede funcionar con texting.

La tecnología celular es realmente maravillosa. Permite oportunidades prácticamente ilimitadas en comunicación y recreación, fuera de los confines de la oficina o el hogar. ¡Pero NO cuando estamos manejando!

San Antonio debe ser elogiada por tomar este paso, pero no olvidemos que la cercana Universal City se nos anticipó. Ahí la policía empezó a hacer cumplir la ordenanza anti texting cuatro días antes que el Consejo Municipal de San Antonio votara el pasado jueves. No fue una decisión difícil para ninguna de las dos municipalidades.

“Realmente, ¿cómo se puede textear y mantener una mano en el volante cuando uno maneja?” John Williams, el Alcalde de Universal City, dijo al San Antonio Express-News: “Estoy muy orgulloso del Consejo por tomar esta decisión. No he escuchado ni una sola queja”.

Nunca es igual de fácil en la Legislatura de Texas, pero yo preveo un amplio apoyo a esta medida razonable de seguridad vial. Creo que la mayoría de mis colegas coincidirán en que es hora de una ley estatal que aliente a los tejanos a mantener sus ojos en la calle y sus pulgares en el volante.

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