COLUMNA DE OPINION
del Senador Carlos Uresti

DE DIFUSION INMEDIATA
Septiembre 2, 2010
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Mark Langford (210) 932-2568

Duras decisiones futuras para las familias en Texas

Las familias trabajadoras de Texas que luchan para estirar sus sueldos hasta fin de mes saben cómo distinguir las necesidades básicas de la vida de aquellas con las que se puede vivir.

Esas necesidades pueden cambiar de familia a familia, pero al final siempre hay un presupuesto al que uno debe ajustarse y necesidades básicas que deben cubrirse.

Igual sucede en la Legislatura de Texas. Cuando los legisladores nos reunamos nuevamente en enero, enfrentaremos las mismas agonizantes decisiones que confrontan las familias de Texas todos los meses –pero en una escala mucho mayor. El proyectado déficit del presupuesto, de $18 billones, no tiene precedentes en nuestra historia, e igual es la gravedad de las decisiones que tendremos que tomar.

De hecho, se están proponiendo muchos recortes presupuestarios en estos mismos momentos. Al trabajar en esto la Legislatura, los dirigentes estatales y agencias de gobierno, la gente del Distrito Senatorial 19 merece saber cuáles son mis prioridades –lo que considero necesidades absolutas para las familias de Texas.

El mes pasado, la Comisión de Salud y Servicios Sociales de Texas subrayó más de $568 millones en posibles recortes para el próximo bienio. El director de Salud y Servicios Sociales Tom Suehs siguió con algunos detalles específicos sobre lo que podría significar este 10 por ciento de reducción en el presupuesto. Veámoslo a continuación:

Esto es solo una muestra de los recortes presupuestarios de esta agencia y no incluyen otras reducciones para el Departamento de Servicios a Ancianos y Discapacitados y el Departamento de Servicios de Asistencia y Rehabilitación.

Estos cortes propuestos se enfocan en programas esenciales para nuestros ciudadanos más vulnerables en el estado –niños que enfrentan abuso y negligencia y aquellos con necesidades especiales, familias trabajadoras que no tiene acceso a servicios dentales y otros de salud, ancianos y personas con discapacidad física o mental.

Y a largo plazo, cortar tales programas no logrará los ahorros que buscamos. Debido a pérdidas correspondientes en los fondos federales y los costos asociados a ignorar estas necesidades de salud mental y física, todos terminaremos pagando más.

Estos tejanos son nuestros vecinos, de la otra cuadra o tal vez la próxima ciudad –todos parte de nuestra gran comunidad familiar. Ellos no buscan una limosna, solo una mano que los ayude. Para mí, y espero que para usted también, los programas financiados por el estado que ayudan a esta gente en un período difícil de sus vidas deberían estar en la lista de cosas de las que como estado no podemos prescindir.

Los legisladores en la próxima sesión tendrán que usar parte del fondo de emergencias, buscar nuevas fuentes de ingresos mediante una reforma al impuesto de ventas y, sin ninguna duda, hacer ciertos recortes penosos.

Pero si usted cree como yo que esos recortes no deben hacerse a expensas de los niños maltratados e ignorados, los enfermos y los discapacitados, por favor no mantenga silencio durante el proceso legislativo.

Como miembro de la familia de Texas, usted tiene un papel en el debate sobre el gasto estatal y la fijación de prioridades, y su voz merece ser oída.

Carlos I. Uresti es el senador del Distrito Senatorial 19, un área de 23 condados a lo largo de la frontera EEUU-México, desde San Antonio al Condado El Paso.

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