Senador Glenn Hegar

COMUNICADO DE PRENSA
Julio 11, 2008
Contacto: Lisa Craven
(512) 463-0118

Que el castigo sea acorde al crimen: severos con el robo de identidad en Texas

Imagínese despertar y enterarse que debe dinero de una hipoteca en otro estado, que ha adquirido varios vehículos de lujo, tal vez un barco o dos, y que debe decenas o aún cientos de miles de dólares a un número de acreedores. Ahora, imagine que no fue una pesadilla, sino que usted es uno más en el creciente número de americanos que son víctimas del robo de identidad y enfrentan ahora la frustrante y difícil tarea de reclamar su identidad y reparar su arruinado crédito.

El número de robos de identidad ha escalado con rapidez alarmante. Según la Comisión Federal de Comercio, en el 2000 --el primer año en que se recabaron cifras--más de 31,000 americanos fueron víctimas de robo de identidad. En el 2006 --el último año con cifras disponibles--se le robó la identidad a alrededor de 246,000 americanos. Aunque tan masivo crecimiento está relacionado íntimamente con el crecimiento de Internet, no puede ignorarse otro responsable: el hecho de que nuestras leyes no se reforman al ritmo de la vertiginosa expansión del robo de identidad y el fraude que conlleva.

Durante la pasada sesión legislativa, me alié con el Diputado Estatal Sid Miller (R-Stephenville) en la medida HB 460, para atacar este rampante problema enfocándonos en ladrones de identidad a gran escala. Mis colegas en la legislatura vieron claramente el mérito de la propuesta, ya que recibió el apoyo unánime tanto del Senado como de la Cámara de Representantes, y fue promulgada en ley por el Gobernador Perry. La medida introdujo un plan escalonado de castigos para aquellos que agencias policiales encuentran en posesión no autorizada de documentos de identidad de otras personas.

Antes de la aprobación de la HB 460, los fiscales en Texas no tenían los instrumentos necesarios para procesar efectivamente el robo de identidad. Por ejemplo, cuando una persona era arrestada antes de usar la información de identificación o financiera que se halló había robado, los fiscales solo podían imputar delito con cárcel estatal, con una sentencia máxima de dos años. Increíblemente, esa sentencia mínima se aplicaba si el acusado había robado seis o seiscientos datos de identificación. Con la aprobación de la HB 460, el término de confinamiento está ahora relacionado directamente con el número de datos de identidad ajena que el ladrón posee. Este instrumento da a fiscales, jueces y jurados la flexibilidad de evaluar una variedad de sentencias, que comienza con libertad condicional como mínimo y hasta 99 años de prisión para los casos más graves. Una de las primeras veces que se aplicó esta nueva ley ocurrió recientemente en el Condado Dallas. La Señora Furnioes Giddings Parker hizo compras por decenas de miles de dólares usando números de tarjetas de crédito que obtuvo cuando trabaja en varios restaurantes en la ciudad de Duncanville. También robó la identidad a 14 ancianos que vivían en la comunidad de retiro donde ella trabajaba como nutricionista. Y éste no fue el primer delito de robo de identidad de Parker. En 1994, fue condenada por robar la identidad de 26 personas y recibió solo libertad condicional. Bajo la vieja ley, Parker se hubiera enfrentado nuevamente a un máximo de solo dos años de prisión, pero gracias a la HB 460, recibió una sentencia de 38 años y no será elegible para libertad condicional hasta que cumpla nueve años y medio de cárcel.

Aunque tan serios castigos seguramente darán pausa a aquellos que consideran incursionar en el robo de identidad, la cruda verdad es que sigue siendo un tipo de crimen emergente y probablemente continúe ocurriendo con mayor frecuencia. El reconocimiento de esta tendencia demanda una acción no solo de la legislatura y la policía, sino también del público en general. La Comisión Federal de Comercio (FTC) se ha embarcado en una campaña de información pública que usa un eslogan diseñado para comunicar rápidamente las estrategias claves para combatir el robo de identidad: “Deter, Detect, and Defend” (Impedir, Detectar y Defender).

Las estrategias para Impedir mencionadas por FTC incluyen: triturar todo documento financiero o identificatorio, no llevar el número de seguridad social en la cartera ni ninguna referencia al mismo en los cheques, asegurar la información personal dentro de la vivienda, y elegir contraseñas no tan obvias como fecha de nacimiento o nombre de su cachorro, y, finalmente, nunca declarar información personal por teléfono o Internet, a menos que esté absolutamente seguro de con quién se comunica.

Detectar es la segunda estrategia. FTC urge a los ciudadanos estar atentos a facturas de gastos que no lleguen cuando es debido, negativas de crédito inesperadas, y, más importante aún, aprovechar la ley federal que permite a todo americano una copia gratuita por año de su informe de crédito, de una de las tres firmas más importantes de informes de crédito. Revisar esos informes es tal vez la manera más segura de detectar actividades fraudulentas.

Defender es la última estrategia y una que espero nunca tenga que usar porque las sugerencias en esta categoría hablan de lo que uno tiene que hacer si es víctima de robo de identidad. Para examinar todas las estrategias, le sugiero visite el portal: FTC.com/IDTHEFT.

Al progresar en la era digital con la aparición de nuevas tecnologías, los criminales continuarán descubriendo nuevos y mejores métodos para hacer víctimas de ciudadanos que cumplen la ley. Estos avances simultáneos en tecnología y crimen forzarán a todo tejano a mantenerse vigilante para asegurar su información personal y financiera. Tengo fe en que la gente de nuestro gran estado sabrá enfrentar el desafío. La medida HB 460 es solo un arma para combatir el robo de identidad en Texas. Espero trabajar con mis colegas legisladores y oficiales de policía para estudiar otros instrumentos y estrategias que ayuden a proteger la privacidad de nuestros ciudadanos y mantener su información segura.

El Senador Hegar sirve actualmente su tercer término en la Legislatura de Texas y representa al Distrito 18. El es un ranchero que vive en Katy con su esposa Dara y sus tres hijos.

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