Senador Glenn Hegar

COLUMNA DE OPINION
Julio 23, 2007

El veto de Perry perjudica a los institutos de enseñanza superior

El mes pasado, el Gobernador Rick Perry hizo un mal uso de su poder de veto en rubros, cancelando del presupuesto bienal más de $154 millones en fondos estatales para prestaciones de salud a institutos de enseñanza superior (community colleges), en un presupuesto aprobado por la gran mayoría de legisladores estatales a fines de la Legislatura 80º de Texas. El veto del Gobernador Perry fue una devastadora regresión para los esfuerzos de Texas por cerrar la brecha en la educación superior. Aunque la Junta Coordinadora de Educación Superior de Texas y la Agencia de Educación de Texas han comunicado consistentemente el papel vital que juegan estos institutos en educar a los futuros líderes de Texas, el gobernador eligió la politiquería en vez del liderazgo pragmático. Agregando leña al fuego, el gobernador está tratando de sofocar la tormenta política que se acerca y defender su veto, acusando a los institutos de falsificar sus pedidos de asignaciones.

Después de una avalancha de críticas de legisladores, defensores de los institutos de enseñanza superior, líderes comunitarios y educadores, el Gobernador Perry respondió a sus críticos en una columna de opinión publicada en varios periódicos a principios de esta semana. En ella, el Gobernador Perry mantiene que los institutos han “esquivado” la ley y continúan dependiendo de recursos estatales para pagar los seguros médicos de sus empleados, que no son empleados del estado.

Yo, como la mayoría de mis colegas, estoy consternado por el veto del gobernador y sorprendido de las razones que aduce. Habiendo servido en el Comité de Asignaciones cuando era miembro de la Cámara de Representantes de Texas, estoy familiarizado con el proceso que involucra el financiamiento a todo aspecto del presupuesto estatal, incluyendo la educación superior. El proceso legislativo referente al presupuesto no es tomado con levedad alguna por los legisladores estatales, y se toma en cuenta la opinión de otros legisladores, agencias estatales, profesionales en los campos respectivos, líderes de la comunidad y el público en general.

Durante las dos pasadas sesiones legislativas, el financiamiento a la atención médica en institutos de enseñanza superior se incluyó en los presupuestos estatales y ambos presupuestos fueron aprobados por la Legislatura de Texas y firmados por el gobernador. Su firma en los presupuestos de sesiones previas llevaron a que yo y mis colegas pensemos que él aprueba este importante gasto de fondos estatales. Ni una vez en la pasada sesión el gobernador expresó alguna preocupación de que los institutos estaban falsificando sus pedidos de asignación o que el estado no debería ser responsable del costo de seguros médicos de empleados de institutos, entonces ¿porqué vetó este financiamiento después que terminó la sesión? Aún más, ¿cómo puede el Gobernador Perry hacer una declaración tan inaudita y generalizada sobre todos los institutos de enseñanza superior, y después vetar a conciencia el financiamiento en solo el segundo año del presupuesto estatal? Si, como alega el gobernador, los institutos están cometiendo fraude, ¿porqué premiarlos autorizando fondos estatales para una parte de su malamente obtenido beneficio? ¿Porqué pagar por el primer año de financiamiento y vetar el segundo año del presupuesto estatal?

Los institutos de enseñanza superior aquí en el Distrito Senatorial 18 y en toda Texas son un elemento importante en nuestro sistema de educación superior, y proveen una vía para la educación universitaria de miles de mis constituyentes. La decisión del gobernador de cortar este financiamiento fuerza a todos los institutos del estado a hallar alternativas para cubrir gastos que ya están incluidos en sus presupuestos. Desafortunadamente, sus alternativas podrían incluir aumento de la matrícula, despido de empleados, aumento de los impuestos a la propiedad o una combinación de todos éstos para cubrir su pérdida.

El veto del gobernador a estos dólares está en total oposición a los esfuerzos de la Legislatura por reducir los impuestos locales a la propiedad en $14 billones. Yo creo firmemente que los tejanos merecen una asistencia considerable y perdurable en sus impuestos a la propiedad. Desafortunadamente, el punitivo veto del gobernador podría forzar a nuestros institutos de enseñanza superior a trasladar la carga a los contribuyentes locales, aumentando sus impuestos. Esto no tiene sentido.

Para mis constituyentes aquí en el Distrito Senatorial 18, este golpe de veto del gobernador resultará en la pérdida de más de $6 millones en fondos para los siete institutos universitarios que sirven a nuestras comunidades. Los contribuyentes y estudiantes de Texas merecen soluciones reales, no acusaciones sin fundamento. Desafortunadamente, tanto los contribuyentes como los estudiantes sufrirán al final el precio de la acción producida por el desatinado veto del gobernador.

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