Comunicado de prensa de la Senadora Estatal Wendy Davis

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Mayo 28, 2010
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La Senadora Wendy Davis pide registros detallados a funcionarios estatales del medioambiente

FORT WORTH, TX – Buscando una total rendición de cuentas de funcionarios estatales del medioambiente, la Senadora Wendy Davis presentó hoy un pedido integral de ‘registros abiertos’ a la Comisión de Calidad Medioambiental de Texas (TCEQ), buscando conocer qué sabe la agencia sobre potenciales riesgos de salud en el área de Barnett Shale, y si funcionarios ocultaron deliberadamente información vital para el público.

Recientes artículos de prensa sugieren que la TCEQ del Gobernador Perry ocultó deliberadamente al público resultados de análisis del aire en cuanto a niveles del carcinógeno benceno.

“Yo quiero que TCEQ presente todo documento pertinente a sus análisis de calidad del aire en el área de Barnett Shale, para que podamos determinar el nivel de deshonestidad de TCEQ hacia el público”, dijo Davis. “TCEQ debe ser transparente y responsable ante los contribuyentes; no podemos permitir que una agencia juegue sucio con la salud y seguridad de nuestras comunidades”.

La Senadora Davis, que el jueves declaró que la credibilidad de la agencia ha sido seriamente dañada, desea hallar todo documento de TCEQ relativo a Barnett Shale y el benceno u otros químicos dañinos que podrían ser o fueron hallados en el aire en análisis hechos hasta el momento. La solicitud pide documentos específicos relativos a muestras de aire tomadas por TCEQ del 15 al 17 de diciembre de 2009. Davis también pidió conocer las comunicaciones entre TCEQ y toda parte interesada, desde el gobernador a personal de la agencia a directivos y gerentes de TCEQ y todo tercer grupo o persona, relativas a la contaminación del aire en el área Barnett Shale. Ella también pide documentos relativos a la investigación interna que supuestamente dio a luz que se presentaron datos incorrectos al público y se ocultaron los datos exactos durante meses.

Davis culpa a un fracasado liderazgo en Austin por no manejar mejor a TCEQ y su directiva.

“Es decepcionante que TCEQ haya violado la confianza pública y ahora funcionares locales son forzados a gastar los escasos dólares locales para hacer sus propios análisis de calidad del aire”, dijo la senadora.

Davis también expresó que la falta de información correcta de parte de TCEQ hace más difícil el que operadores éticos y honestos en la industria de explotación del gas identifiquen y solucionen problemas.

Según informes publicados el miércoles, TCEQ comunicó a residentes de Fort Worth, el 12 de enero de 2010, que las muestras de aire tomadas del 15 al 17 de diciembre de 2009 no mostraban señal del químico benceno, causante de cáncer, y que en base a su estudio, el aire era “seguro”. Una denuncia anónima de fraude presentada por un ciudadano preocupado llevó a una investigación interna que mostró, según informes, que la alta administración sabía que el estudio no era concluyente y no estaba basado en métodos confiables de análisis científico. El 22 de enero de 2010, el laboratorio de la agencia en Austin evaluó las muestras, determinando que cuatro de las ocho muestras contenían cantidades de benceno que sobrepasaban niveles seguros de salud a largo plazo. La agencia esperó cuatro meses para revelar estos preocupantes resultados –haciéndolo solamente después de que la prensa conociera de sus pasadas acciones. Después de esto, TCEQ publicó silenciosamente el reporte, escondido en su página electrónica, el 21 de mayo de 2010. La agencia determinó que el público había sido expuesto a niveles elevados de benceno, y aún así ni el público ni sus funcionarios electos fueron informados de esta exposición.

La Senadora Davis se reunió con funcionarios de TCEQ en múltiples ocasiones en enero, febrero y marzo de 2010 para discutir inquietudes expresadas por sus constituyentes sobre el efecto en la salud de la explotación del gas, y para identificar maneras de que la agencia cumpla su establecida misión de proteger la seguridad del público. Funcionarios de la agencia no le comunicaron la denuncia de fraude, ni la investigación interna ni los resultados de muestras de benceno en laboratorio durante estas reuniones, aunque ya conocían esta información.

“Estamos poniendo nuestros dólares tan duramente ganados en una agencia encargada de mantenernos informados sobre potenciales riesgos a la salud, para que podamos proteger a nuestras familias, pero la agencia nos falló”, concluyó Davis.

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