Comunicado de prensa del Senador Estatal Mike Jackson

De difusión inmediata
13 de marzo, 2003
Contacto: Beth Black, (512) 463-0111

Bajo la cúpula
por el Senador Mike Jackson

Proliferan los malentendidos y desinformación cuando los tejanos hablan sobre la actual “crisis” presupuestaria del estado. El déficit en el presupuesto del resto del año fiscal 2003, que termina en agosto, y el déficit proyectado para el bienio 2004-2005 son dos situaciones muy diferentes.

Enfrentados a un déficit de $1,8 billones, el estado ha pedido a toda agencia, comisión e institución pública de educación superior reducir por lo menos un 7% de su gasto para el resto de este año fiscal.

Se eximen de esta reducción del 7% la atención en Medicaid, el Programa de Seguros Médicos para Niños (CHIP) y el Programa Fundación Escolar. No se han recortado los fondos de estos tres programas en este momento, y no se les ha pedido reducir su gasto en ningún porcentaje. El servicio por deuda emitida previamente también está exento.

Aunque los efectos de esta reducción del 7% se siente en todo el estado, recuperar el resto del proyectado déficit, estimadamente $8,1 billones para el bienio 2004-2005, prueba ser aún más difícil. El Gobernador Perry ha pedido a toda agencia, junta, comisión e institución pagada por el estado que “empiecen de cero” y den prioridad a sus necesidades financieras. Esto dará al Comité Senatorial de Finanzas y al Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes los instrumentos necesarios para determinar cómo ajustar gastos futuros y balancear el presupuesto.

Afortunadamente, la Constitución de Texas no permite a nuestro estado operar con déficit, como lo puede hacer el gobierno federal. Los legisladores no podemos volver a nuestros hogares y profesiones en cada sesión hasta que equilibramos el presupuesto. Si esto significa tener que permanecer en sesiones especiales, períodos de 30 días convocados por el gobernador, nos quedamos en Austin hasta que el presupuesto es balanceado. En las últimas sesiones, éste no ha sido el caso.

En el pasado, no ha sido difícil gastar más dinero de lo que anticipábamos tener. Nos hemos acostumbrado a operar con superávit, no déficit. Pero ahora las cosas han cambiado. Texas no tiene los ingresos para continuar con las mismas tendencias en gastos que disfrutamos en años pasados.

Si no queremos pedirle a los tejanos que paguen el déficit con más impuestos, nos veremos forzados a la difícil tarea de decidir cómo reducir el gasto. Aquí es donde se pondrá en práctica el plan del Gobernador Perry de “vivir según lo que tenemos, fijar prioridades y empezar el presupuesto de cero”.

Aprecio la paciencia de los residentes del Distrito Senatorial 11 durante esta sesión legislativa. Tengo fe en que resolveremos las complejidades del presupuesto y llegaremos a una solución de la que los tejanos se sientan orgullosos.

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